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CRÍTICA DE CINE MIGUEL URABAYEN | LA HUÉRFANA

Cuando los niños dan miedo

Actualizada Miércoles, 21 de octubre de 2009 - 04:00 h.

L OS niños en el cine pueden ser muy divertidos como Macaulin Culkin en Solo en casa (1990) o muy pelmas, según vemos en numerosas películas norteamericanas. También, endemoniados (El exorcismo, La profecía) y últimamente, criminales natos. Lo digo porque tan solo hace mes y medio se estrenó El expediente 39 donde Renée Zellweger sufría las casi fatales consecuencias de acoger a una modosita niña en su casa.

Ahora, en La huérfana, es un matrimonio con dos hijos quienes adoptan a Esther, de nueve años, para compensar la muerte al nacer de la que hubiera sido hermana de Daniel (12) y Max (5) parcialmente sorda. El comienzo muestra una pesadilla de Kate en la que revive la pérdida de su hija. De esta forma la película trata de explicar el impulso que la lleva, con su marido John, a adoptar a Esther.

La niña, de origen ruso, les gusta desde que la ven. Atractiva, despierta y educada, la llevan contentos a su casa y le muestran su confortable habitación. La pequeña queda encantada y enseguida es aceptada por Max y Daniel. Así que todo bien en la familia. Pero en el colegio las cosas son diferentes. Esther insiste en llevar un vestido antiguo y eso la hace antipática a sus compañeras de clase. Una de ellas la empuja en el pasillo y sus libros y cuadernos se desparramen por el suelo. La mirada de Esther indica que no lo va a olvidar.(AVISO a quienes la van a ver: revelo detalles del argumento).

Maldad

El incidente escolar y sus consecuencias indican que la huérfana no es lo que parece, como irá comprobando Kate pero no John. La acción se desarrolla con un ritmo irregular, revelando aquí y allá el pasado del matrimonio, no tan feliz como daba la impresión. Pero eso queda en segundo plano porque lo esencial es el carácter de Esther que fríamente elimina todo lo que la molesta o estorba, incluida su cuidadora del orfanato, en una serie de actos de gran crueldad.

Al final, el guión -basado en una historia terrorífica de Alex Mace- da un dato médico a la angustiada Kate y a nosotros que explica algunos aspectos de la conducta de Esther. Y también, lo que está ocurriendo en la casa de los Coleman donde John, algo embriagado por haberse tomado una botella de vino, habla tranquilamente con la pequeña asesina. El dato al que acabo de aludir es un buen golpe de efecto. Me hará recordar el nombre de Mace, desconocido para mí hasta ahora.

Pero lo que viene después resulta excesivo. Son escenas de una repetida lucha muy poco creíble que tratan de mantener la emoción durante demasiado tiempo. Y ese exceso se aplica también a la duración de la película que podía haber quedado mejor con veinte minutos menos recortados de la acción, sobre todo al final.

Director y actrices

La huérfana es la tercera película de Jaume Collet-Serra que vive en Estados Unidos desde que hace 16 años dejó su nativa Barcelona por Los Ángeles, para estudiar cine. Después, consiguió trabajar como montador y director de videoclips, con gran éxito. Hace cuatro años realizó su primer largometraje, La casa de cera, de género terrorífico. Y también tuvo éxito. La actual es su tercera y la prueba de que ya puede considerarse un realizador de Hollywood en quien confían productores importantes.

Aparte de llevar la acción con pocos sustos o planos que sorprendan al espectador, Collet-Serra ha obtenido buenas actuaciones de su reparto, en especial de Vera Farmiga como Kate e Isabelle Fuhrman como la huérfana Esther. Curiosamente, en la película esta niña es de origen ruso y en la versión original habla con ese acento. Pero en la vida real, Fuhrman es de padres norteamericanos. En cambio, Farmiga nació en New Jersey de inmigrantes ucranianos y no aprendió el inglés hasta los 6 años.

Las dos encajan en sus personajes, lo que no sorprende en Vera Farmiga porque tiene amplia experiencia teatral y cinematográfica tanto en TV como en películas comerciales, algunas recientes (El infiltrado, El niño del pijama a rayas). La sorpresa viene de la pequeña Isabelle que cumplió 11 años durante el rodaje de La huerfana, su segunda intervención ante la cámara. Pero habrá más, porque se trata de una gran actriz que se mete en su personaje con mucha intensidad. Una vez que la conocemos, Esther llega a asustar con solo su rostro impasible.

También debe elogiarse a la niña Aryana Engineer en el papel de Max. Con una hija tan hermosa, Kate no debía haber buscado ninguna más.

EN RESUMEN: El carácter de una niña adoptada no corresponde a su atractivo aspecto, como descubrirá la familia que la ha acogido. Por una vez, la conducta infantil malvada queda explicada sin recurrir a influencias diabólicas, aunque de forma algo complicada. Buenas actuaciones de Isabelle Fuhrman (11 años) y Vera Farmiga (36).

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Esther (Isabelle Fuhrman) vigila el sueño de su hermanasta Max (Aryana Engineer). WARNER


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