x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra

El diario de los "supervivientes"

Actualizada Domingo, 9 de agosto de 2009 - 03:59 h.
  • AITOR ROYO . PAMPLONA

Iván, Alejandro y Sergio tenían un reto. Ir desde a Eugui a Isaba montaña a través. Para ello, recorrieron picos como el Adi, Mezquiritz, Ortzanzurieta u Orhi. Durmieron bajo cabañas realizadas con hojas y ramas. Comieron larvas, limacos y saltamontes. Y pasaron miedo cuando un zorro acechó su refugio durante la noche.

Treinta kilómetros para abrir boca

La aventura comenzaba en Eugui. Sin embargo, primero había que llegar hasta allí. Iván y Alejandro salieron a pie de Pamplona el sábado 27 de junio por la mañana, después de almorzar huevos con jamón. Caminaron durante siete horas hasta llegar a Eugui. Atravesaron el monte de San Cristóbal y siguieron los senderos del Camino de Santiago . A partir de ahí, nada de caminos, nada de carreteras. Con rumbo Noroeste, abandonaron la civilización para cruzar el Valle de Esteríbar. El sol comenzó a ocultarse en el horizonte. Aquella noche, bajo un manto de estrellas, Iván y Alejandro cenaron cangrejos de río y dos limacos.

Ascenso y descenso del Adi

La primera noche había resultado terrible. El frío apenas les dejó dormir dos horas. Como almuerzo, les quedaba un cangrejo a repartir entre los dos. Continuaron con la caminata en el mismo momento que el sol les señaló el Este. Consiguieron orientarse después de vislumbrar el Adi, de 1.458 metros de altura. La subida fue dura y el hambre y la deshidratación los debilitó mucho. Pero sabían que tras coronarlo, encontrarían en la otra cara las regatas del Adi. Y así fue. Disfrutaron del agua, mientras esta les guiaba hasta la llanura. Hicieron noche en Bosque Navarro, cercano a Viscarret-Guerendiaín, donde cenaron frutos silvestres.

Sergio se une a la aventura en Burguete

Nada más levantarse, los intrépidos navarros caminaron hasta llegar a Burguete, pasando por el monte Mezkiritz. Allí, se reunieron con Sergio, que por motivos personales no pudo empezar la aventura desde el primer día. Continuaron la marcha bordeando Roncesvalles y llegando al pico Ortzanzurieta. Se habían alimentado durante todo el día a base de renacuajos y larvas. Sin embargo, la suerte cambió y una gallina extraviada se topó con ellos al filo del atardecer. Cenaron bien por primera vez en tres días, pero el olor de los restos del ave atrajo a un zorro, que inquietó el sueño de los "supervivientes".

Iván vuelve a Pamplona andando

Nada más levantarse, los tres aventureros navarros hicieron cima en Ortzanzurieta. Allí, Iván se despidió de sus amigos. Tenía que volver a casa para realizar un viaje y abandonó la aventura por todo lo alto. Caminó solo hasta su casa, en Arre. Más de cincuenta kilómetros recorridos en once horas. Mientras tanto, Alejandro y Sergio habían tomado una decisión. Como el frío de las noches apenas les dejaba dormir, descansarían por el día y avanzarían al compás de la luna. Sin embargo, la oscuridad les privó de una buena orientación y recorrieron unos veinte kilómetros en dirección Norte, adentrándose en Francia.

El frío provoca momentos de angustia

A pesar de estar en continuo movimiento, la noche del 30 de junio el frío hizo aún más mella en los cuerpos de los supervivientes. Convulsiones, síntomas de hipotermia, incluso rozaron la pérdida del conocimiento. El peor momento de la aventura. Pero el día llegó y con él, las fuerzas. Dirección sur, regresaron a España. Y los recibió un paraje de ensueño, la selva de Irati. Tuvieron que atravesar el pico de Orhi, sin coronarlo, y la Sierra de Abodi. La intención de los aventureros era ir directamente a Isaba, pero volvieron a orientarse mal y aparecieron en Ochagavía. Allí, hicieron noche en el polideportivo.

La piel, abrasada por el sol

La pareja partió de Ochagavía con los primeros cantares de los pájaros. Anduvieron durante diez horas por la Sierra de Arrigurrieta. El sol había dejado graves secuelas en sus pieles, ya severamente castigadas por las picaduras de los mosquitos. Tuvieron que usar barro como protección. Al fín, consiguieron su destino y llegaron a Isaba. Pero aún faltaba un día de aventura para cumplir con lo acordado y fueron en busca de las cascadas de Isaba. Se hacía tarde y no las encontraron. Así que decidieron construirse un refugio y buscar qué cenar. El plato "gourmet" del día fueron unos suculentos saltamontes.

La última noche, en Yamaguchi

A la mañana siguiente, regresaron a Isaba. Una amiga, Maider, debía acercarse a recogerlos. Ella no haría acto de presencia en la localidad roncalesa hasta bien entrada la tarde. Hasta entonces, tuvieron que sobrevivir con los frutos que buenamente encontraron por el campo. Nada más llegar, Maider, quedó boquiabierta por el aspecto físico de Alejandro y Sergio. Delgados, levemente heridos y quemados. Además, desprendían un hedor espantoso. Sin embargo, en vez de volver cada uno a su casa fueron al pamplonés parque de Yamaguchi a dormir a la intemperie. Debían ser siete días y siete noches. Y así fue.

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra
  • Bueno, me parece genial pero de todas formas la próxima no hacerlo sin decir nada, porque nunca se sabe. Admirable y enhorabuena. Suerte en la próxima.Ib

Noticias relacionadas

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Continuar

Estimado lector,

Tu navegador tiene y eso afecta al correcto funcionamiento de la página web.

Por favor, para diariodenavarra.es

Si quieres navegar con muy poca publicidad y disfrutar de toda nuestra oferta informativa y contenidos exclusivos, tenemos lo que buscas:

SUSCRÍBETE a DN+

Gracias por tu atención.
El equipo de Diario de Navarra