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CULTURA Y SOCIEDAD

La muerte de Carradine en Bangkok divide a los forenses tailandeses

De 72 años, Carradine había rodado más de cien películas, pero era conocido sobre todo por su papel en "Kung Fu"

Actualizada Viernes, 5 de junio de 2009 - 13:02 h.
  • ANTONIO MARTÍN GUIRADO . EFE. MADRID. .

La muerte del actor estadounidense David Carradine, cuyo cadáver se descubrió ayer en su habitación de hotel en Bangkok, tiene divididos a los forenses tailandeses. "La muerte de David Carradine es inusual. Es un caso anormal", afirmó la directora de la unidad forense del Hospital Chulalongkorn de Bangkok, Nathana Sirisap, a la prensa.

Por su parte, el director del Instituto Central de Medicina Forense, Pornthip Rojanasuna, señaló que, en su opinión, los indicios apuntan a un accidente sexual.

El doctor destacó los hechos de que se trate de un hombre, que el cuerpo estuviera desnudo y que hubiera una cuerda alrededor de los genitales, lo que apunta a cierta desviación sexual.

La Policía de Tailandia ha abierto una investigación para esclarecer si ha sido un suicidio.

El cadáver del actor de 72 años, que tiene en su haber más de un centenar de películas, apareció en el armario de su habitación del Swisshotel Park Nai Lert con un cordón de nailon alrededor del cuello y los genitales.

"No hay rastro de lucha en la habitación del hotel, y la habitación estaba cerrada por dentro. Tampoco hay señales de magulladuras en el cuerpo", indicaron fuentes policiales que cita el diario tailandés "The Nation".

La Policía no cree que la cuerda fuese del establecimiento, lo que descartaría la hipótesis de que Carradin arrancó el cordel de la cortina de la habitación.

El actor estadounidense se encontraba en Tailandia para rodar una película.

Trayectoria profesional

A pesar de que tiene en su haber más de un centenar de películas, a David Carradine, encontrado muerto ayer en la habitación de un hotel en Bangkok, siempre se le recordará por su papel de Kwai Chang Caine, el vagabundo experto en artes marciales de la serie Kung Fu. "El pequeño saltamontes", apelativo que le impuso el personaje del Maestro Po en la serie, falleció a los 72 años tras haber participado en películas tan populares como Malas calles (1973), de Martin Scorsese, o las dos partes de Kill Bill(2003/2004), donde Quentin Tarantino, especialista en resucitar a estrellas del pasado, le brindó la oportunidad de regresar por la puerta grande.

Pero en la retina del espectador siempre quedará grabado ese monje de ascendencia chino-americana, que crece en el templo Shaolín de China y se convierte en un budista experto en kung-fu, un arte marcial de defensa personal. En esta serie de 63 capítulos, que se emitió en EE UU desde 1972 a 1975 por la cadena ABC y que posteriormente llegó a las cadenas de televisión de medio mundo, su personaje recorre el viejo oeste americano en busca de su hermano, Danny Caine. Repitió su papel en un telefilme de mediados de los 80 y volvió a aparecer en la serie de los 90 Kung Fu: La leyenda continúa.

El éxito del Kung Fu original se debió, en palabras de Carradine, a la apertura de lazos entre Oriente y Occidente. "Ya lo había anticipado el apretón de manos entre Richard Nixon y Mao Zedong", dijo en 2004. "Y antes la cultura hippie con su adopción de la medicina alternativa y la filosofía oriental", agregó, en sintonía con su estilo de vida nada materialista. "Huyo de las pertenencias", comentó. "Cada diez años o así abandono la casa donde esté y tomo la carretera. Me llevo a mi perro y lo que quepa en el coche".

Su carrera se estancó tras aparecer en filmes como Cannonball (1976), El huevo de la serpiente, de Ingmar Bergman (1977), Alerta roja: Neptuno hundido (1978), de David Greene, o El desafío del cóndor, de Barry Brown (1980), y sólo apareció en títulos independientes y de poco presupuesto a partir de los 80. Todo cambió en 2003, cuando Tarantino lo incluyó en el díptico Kill Bill. Ese papel le deparó una candidatura al premio Globo de Oro, su cuarta nominación tras las logradas por la miniserie Norte y Sur (1985), la película Bound for Glory (1976) y por la propia Kung Fu (1972).

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Carradine, su papel de Kwai Chang Caine, el vagabundo experto en artes marciales de la serie "Kung Fu".

David Carradine, en 1997, cuando recibió su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. REUTERS


Comentarios
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  • Una vez descartado que no haya sido un homicidio me parece fatal que hayan publicado ese detalle que pertenece a la estricta intimidad de una persona. Espero que "roden" cabezas por ello, tanto por parte de los forenses que han dejado "escapar" esta noticia como los medios que han pagado por ello.Annette
  • Que mal suena lo de "desviación sexual". Sólo les falta decir que Kun Fú era un "invertido". Si al hombre le llegó la muerte gozando, pues feliz él. No me imagino un mejor morir que en corriéndose. Lo de atarse los huevos es una práctica bastante extendida. Mejora la erección en edades provectas. Señores míos, no existen las desviaciones sexuales. Lo que sí existen son las variaciones sobre el mismo tema. Cosa bien vista en música, pero, al parecer, muy desacreditada en la práctica sexual. Claro, que habría que ver que es lo que de verdad hace cada cual en la intimidad y en qué medida se ajusta a lo que confiesa hacer. Empezamos por estos prejuicios y acabamos votando al PP. Todo es uno. Por lo demás, lamento profundamente la muerte de Kun Fú. Forma parte de uno de los paisajes más entrañables de mis recuerdos. Pero para eso hemos venido a este planeta: para acabar dando alimento al trigo. Eso es lo que tienen que ver los cojones.Pomponio Flato
  • ¿Qué puede decir Hacienda al respecto? Después de tanto y tan buen trabajo, le habrían presentado la receta correspondiente y el hombre abrumado salió por la tangente. q.e.p.d. Ya lo dijo en su momento el General Espartero "Mas vale vivir con honra, que morir con vilipendio".JAVIER

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