x
Diario de Navarra | Facebook Se abrirá en otra página Diario de Navarra | Twitter Se abrirá en otra página Hemeroteca Edición impresa Boletines
Mi Club DN ¿Qué es? Suscríbete

La Hemeroteca
    Navarra
INTERNACIONAL

Clases de inglés en cautiverio

Alan Jara, liberado el martes por las FARC, enseñaba idiomas a sus compañeros de secuestr

Actualizada Jueves, 5 de febrero de 2009 - 04:00 h.
  • EFE. BOGOTÁ

EL ex gobernador del departamento colombiano del Meta Alan Jara, secuestrado por las FARC en 2001, recobró el martes la libertad, pero sus compañeros de secuestro perdieron a quien les hacía más soportable la vida en la selva con sus lecciones de inglés y ruso.

Jara, de 51 años, fue entregado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a una comisión humanitaria, que el domingo pasado recibió también a tres policías y un militar que llevaban en cautiverio desde 2007, y hoy hará lo mismo con el ex parlamentario regional Sigifredo López, secuestrado en 2002.

El ex gobernador es un ingeniero civil regresado de la Escuela de Construcción de la ciudad ucraniana de Kiev, a la que viajó en 1975 para aprender ruso y en la que, como reconocimiento a su desempeño como estudiante, se le permitió cursar los estudios superiores.

El inglés lo aprendió en la selva con un diccionario y se hizo profesor de idiomas como método de relajación personal y también de los policías y militares con quienes soportó los años de cautiverio, según contó a su esposa, Claudia Rugeles, en un mensaje.

"Si Alan en la selva tiene energía, nosotros no podemos cansarnos ni desfallecer", dijo en una de las muchas entrevistas periodísticas que ha ofrecido en estos años la esposa de este político, cuyo único hijo tenía siete años por la época en la que fue secuestrado.

Secuestrado desde 2001

Jara cayó en manos de las FARC el 15 de julio de 2001 en la carretera que comunica El Dorado y Lejanías, localidades del Meta, departamento del que fue gobernador en dos oportunidades. El político, que ya no era gobernador sino consultor de la ONU, se había desplazado a la zona invitado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), para asistir a la apertura del Puente de la Reconciliación.

Los rebeldes lo bajaron del vehículo diplomático en el que se desplazaba y se lo llevaron a pesar de que los diplomáticos que le acompañaban intentaron evitarlo por todos los medios.

Unos días después un comunicado de las FARC indicó que había sido "retenido" para explicar sus presuntos contactos con organizaciones paramilitares, algo desmentido por su familia tajantemente. Jara cumplió su primer año como secuestrado con la noticia de la muerte de su madre, Georgina Urzola.

De ello se enteró por la radio, que sintonizaba para escuchar los programas para secuestrados de las dos grandes cadenas del país, por medio de los cuales familiares y amigos les envían mensajes.

Diariodenavarra.es no se responsabiliza ni comparte necesariamente las ideas o manifestaciones depositadas en las opiniones por sus lectores La discrepancia y la disparidad de puntos de vista serán siempre bienvenidos mientras no ataquen, amenacen o insulten a una persona, empresa, institución o colectivo, revelen información privada de los mismos, incluyan publicidad comercial o autopromoción y contengan obscenidades u otros contenidos de mal gusto.
Diariodenavarra.es se reserva el derecho a decidir las noticias que admiten comentarios de los lectores.

Atención: Tu petición no ha sido procesada correctamente. Comprueba que has rellenado todos los campos obligatorios correctamente y vuelve a intentarlo.

(*) Todas las opiniones que tengan rellenados estos campos pueden aparecer publicadas en el periódico impreso

Alan Jara besa a su mujer, Claudia Rugeles, durante una rueda de prensa el martes en Villavicencio. REUTERS


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual