Ayer se emocionó junto a decenas de pamploneses. La ciudad dedicaba una calle a su padre, Jesús Mari López-Sanz, junto a su club: el Anaitasuna. A su padre, médico e impulsor del balonmano en Navarra, se le conocía en Pamplona como "el doctor". "Mi padre practicaba pediatría con los niños y el balonmano era "medicina espiritual" para los mayores: entusiasmo e ilusión para mucha gente", dice el director pamplonés.
1 ¿Qué debemos leer detrás de la placa que da nombre a la calle?
Estoy haciendo un documental -"el doctor"- para descubrirlo. En resumen: entusiasmo y generosidad más allá de lo imaginable. Por lo que sé, mucha gente se va a emocionar cada vez que pase por ahí, por su calle.
2 ¿Qué rasgos ha descubierto?
Y los que faltan... Pero el documental no es sobre él sino a partir de él: la indagación sobre "el doctor" abre la puerta a un país y un tiempo diferentes, y a lo que todos buscamos ¿cómo conseguir hacer realidad los sueños? Él, y sus amigos, lo consiguieron con ilusión, creatividad, inteligencia... y disfrutando por el camino.
3 ¿Alguna anécdota?
Un día fue a los toros con peluca, disfrazado de guiri y hablando como tal. Sus propios amigos, compañeros de localidad, se preguntaban entre sí: ¿pero a quién ha regalado la entrada Jesús Mari?
4 ¿Qué hizo grande al deporte de los tiempos de su padre de trabajar por algo a a cambio de nada?
Parece difícil de entender, porque hoy el deporte está más cerca del espectáculo y el negocio, pero, en realidad, esa actitud es puro deporte: hacer un esfuerzo por diversión, para conseguir nuevos retos, para mejorar la salud, para compartir una ilusión y buscar un poco de felicidad. Hoy suena raro, ¿no?
+ Jesús López-Sanz (Pamplona, 42 años), regresa al cine descubriendo a su padre y la Pamplona de los años 70.
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