Toma el biberón cada tres horas y en sólo un mes ha doblado su peso hasta los 2,4 kilos
EL pequeño canguro dejó de tomar la leche materna al abandonar el marsupio con siete meses de edad. La madre no dejó alimentarse a la cría al albergar en poco tiempo otro canguro que por su poco desarrollo (característico de la especie) no puede salir de la "bolsa" materna.
Senda Viva decidió hacerse cargo ante este caso, excepcional, con motivo de la debilidad de la cría. Por este motivo, los veterinarios del parque decidieron alimentar "a biberón" al animal y acondicionar un bolso de calle y reproducir con similares características el marsupio del canguro.
La cría se ha adaptado correctamente a esta nueva situación: toma cada tres horas el biberón (como si fuera un bebé) y recibe los cuidados y atenciones sanitarias que le prestan sus cuidadores.
En tan sólo un mes ya ha doblado su peso alcanzando los 2,400 kilos. El canguro, de momento, es alimentado con leche y se espera que pronto pase a tomar una dieta sólida. El trabajo de los cuidadores tiene una gran dificultad ya que la cría "a mano" de esta especie es costosa, así como su reincorporación al grupo.
En Senda Viva conviven en el área de los animales exóticos cinco ejemplares adultos de canguros waballys: tres machos y dos hembras. El Parque de la Naturaleza de Navarra ya tiene experiencia en la reproducción de esta especie, aunque es la primera vez que interviene en el mantenimiento de este ejemplar. En otras ocasiones, Senda Viva ha cedido crías de canguros waballys a otros parques de España.
El canguro wabally de Bennet o wallaby de cuello rojo, procedente de tierras australianas, se caracteriza por la coloración de su cuerpo gris, siendo especialmente rojizo en nuca y hombros. Las orejas, en esta especie, son más largas a las del resto de otros macropódidos.
Su tamaño ronda los 80 centímetros y su peso medio es de 25 kilos. Su principal característica son sus "pies grandes", cuyo rasgo común es una morfología adaptada al salto, que actúa como un muelle.
Otra de sus características más llamativas es el marsupio, que consiste en un pliegue de la piel que recubre las mamas y forma una bolsa que funciona a modo de cámara incubadora. Las crías de los canguros nacen en un estado de desarrollo muy incompleto, casi fetal, y se arrastran tras nacer hasta el marsupio, donde lactarán hasta completar su desarrollo.
La gestación de esta especie es de 30-35 días. Este es el tiempo que el embrión del canguro tarda en salir y subir hasta el marsupio o bolsa de la madre, en la que permanece sin salir durante 8 meses aproximadamente. Durante este periodo se alimenta exclusivamente de leche materna.
Tres crías a la vez
A los dos días de parir, la hembra puede volver a quedarse preñada. De esta manera, alimenta a una cría en el marsupio y a otra dentro de su organismo.
Ésta última no completará su desarrollo (casi minúsculo en esta especie) hasta que la primera cría no salga definitivamente del marsupio. En cuanto esto se produzca, "escalará" hasta la bolsa de la madre y el ciclo reproductivo podrá repetirse al cabo de otros dos días.
De esta manera, cabe la posibilidad de que la hembra tenga tres crías simultáneamente: una en su organismo, otra dentro del marsupio y la tercera fuera de él.
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual