Chelo Apalategui, la mujer de Juan María Oyarbide, fue una excelente cocinera, pero no la única de la familia. Ella decoró los salones y los manteles del Zalacaín, que luego les copiaban en numerosos sitios, según se quejaba su marido. En septiembre del pasado año Apalategui obtuvo un premio Eva en el Baluarte de Pamplona. Oyarbide deja dos hijos, Iñaki y Javier, ambos dedicados al mundo de la hostelería. Iñaki es muy popular por su experiencia presentando programas de cocina. Él, Apalategui, su tía María Teresa y Valen Saralegui, "una empleada que es como la familia", llevaban la cocina del Príncipe de Viana. Ser hijo de Oyarbide le abrió muchas puertas a Iñaki pero también se formó en Glion (Suiza) e hizo prácticas en restaurantes helvéticos, de Malta y austriacos.
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