Rubalcaba ataca el programa del PP y Rajoy le reprocha la gestión económica del Gobierno
- El presidente del PP se mostró crecido y adoptó un tono presidencialista salpicado de algún comentario jocoso
Actualizado el 08/11/2011 a las 08:23
Solo coincidieron en mostrar sus condolencias a la familia de Joaquín Moya, el militar asesinado el domingo en Afganistán, y en luchar juntos en el futuro en una política común ante el fin de ETA.
A partir de ahí, Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy no se dieron ni un segundo de tregua, en un debate áspero, sobre todo por parte de Rubalcaba, que desde su posición de víctima propiciatoria tuvo que jugar la carta de intentar acorralar a su oponente.
Economía y empleo
El candidato socialista quiso llevar a Rajoy al cuerpo a cuerpo, lo que hizo que el dirigente popular llegara a quejarse: "No puedo hablar". Un pequeño lapsusde Rajoy, al llamar a su adversario "Rodríguez Rubalcaba" (un error lingüístico que por cierto, repitió en otro momento del cara a cara), sirvió para dar el pistoletazo de salida del debate, en el que la economía centró las intervenciones más hondas. Obligado a salir al ataque desde el primer minuto, Rubalcaba acusó a Rajoy de no poner encima de la mesa ninguna solución contra la crisis. "Si usted cuenta lo que tiene en la cabeza, ni sus electores le apoyarían", afirmó el candidato socialista, que se propuso hacer bandera de la sinceridad en todo el debate.
"Yo también pienso que cinco millones de parados son muchísimos", dijo Rubalcaba y, a partir de ahí, se centró, casi obsesivamente, en cuestionar a Rajoy sobre si va a cambiar la prestación por desempleo. "¿Lo va a hacer? ¿Va a cambiar la prestación por desempleo?». Hasta en cuatro ocasiones lo preguntó, y cada vez en un tono más agresivo, esgrimiendo una entrevista de Rajoy al diario argentino La Nación y leyendo incluso el programa electoral del PP.
Alusiones al pasado
Pero encontró siempre respuestas parecidas en un Rajoy que utilizó el pasado, reciente y anterior, para desmontar los argumentos de Rubalcaba. "Yo no haré lo que ustedes hicieron en 1992. Yo no reduciré las prestaciones por desempleo", le recordó el líder del PP, que también tenía preparada una buena batería de cuestiones: "¿Cómo tiene usted la osadía de hablar de seguridad en el trabajo si han creado más de tres millones de parados?", inquirió Rajoy, para zanjar este enfrentamiento con un "usted no tiene credibilidad, usted es corresponsable de las políticas de Zapatero".
Y de ahí pasó Rajoy a enumerar los principios genéricos de su futura política. "Necesitamos un cambio político, un gobierno que diga la verdad, un plan para acabar con las ocurrencias y para no gastar lo que no tenemos, que es el origen de nuestros males", insistió el aspirante popular, que recalcó, varias veces, la obligación de los gobernantes de "controlar el gasto público".
No se olvidó de las pymes, destinatarias de varias propuestas destinadas a que paguen menos IVA y cobren de las administraciones.
Rubalcaba también expuso unas cuantas medidas, ambiguas algunas, como "buscar un acuerdo para el empleo".
Políticas sociales
Otras, más concretas, como "pedir a Europa que retrase los planes de ajuste" o "reorientar nuestra economía hacia el I+D". Rajoy, sin embargo, sabía que contaba con una baza poderosa, un "dato demoledor": "Su balance es cinco millones de parados".
Para resaltar su compromiso con los pilares del Estado del bienestar, Rajoy comenzó con un alegato a favor de los sistemas públicos: "El Estado debe garantizar la sanidad, la educación y las pensiones". Pero recordó, en varias ocasiones, que la sociedad necesita "que se cree empleo" para pagar los sistemas públicos.
Rubalcaba contraatacó destacando su certidumbre en el futuro de la sanidad pública, en contraposición a la extensión de la sanidad privada que vislumbra en las comunidades donde gobierna el PP. Y ahí se enzarzaron los candidatos: "En su programa no menciona la financiación de la sanidad pública", atacó Rubalcaba, más agresivo que nunca.
"A usted se lo han explicado mal, no lo ha entendido", espetó Rajoy; "no sé si sabe que la sanidad se financia con impuestos", agregó. 2No lo sabía", ironizó Rubalcaba, que, sin embargo, recibió como respuesta otro sarcasmo de Rajoy: "No se preocupe, que no le va tan mal el debate". "Usted está confuso", añadió el candidato popular tras unos minutos de dura confrontación sobre las pensiones.
Rubalcaba insistió en que Rajoy planea revisar cada dos años en el Parlamento el sistema de pensiones, insinuando que lo desmontará. Rajoy quiso ser muy claro: "Yo no voy a congelar las pensiones".
Los consejos del amigo de infancia de Rajoy
A Mariano Rajoy lo acompañó una parte de su equipo de máxima confianza y de un refuerzo ajeno a la política, Tomás Iribarren, amigo de la infancia del líder del PP. Su misión, la misma que desempeñó en 2008, aportar una visión más fresca, alejada de tecnicismos y, sobre todo, con la crudeza y sinceridad con la que sólo se pueden expresar los colegas. El núcleo duro de los asesores estaba formado por Ana Mato y Esteban Gónzález Pons, directora y portavoz de la campaña electoral; el sociólogo de cabecera de Rajoy -que también lo fue de José María Aznar- Pedro Arriola; Jorge Rábago, director de telegenia del PP y Carmen Martínez Castro, jefa de prensa del líder popular.Un sociólogo y un ministro con Rubalcaba
El candidato Alfredo Pérez Rubalcaba escribió en su cuenta personal de Twitter poco antes del debate: "Voy hacia el debate. Siento una gran responsabilidad". En la sede del partido pasó la jornada repasando sus notas y cerrando los flecos de su estrategia. En el Palacio Municipal de Congresos, en la sala anexa al plató siguieron el debate su directora de campaña, Elena Valenciano, el ministro de Trabajo y número tres de la lista del PSOE por Madrid, Valeriano Gómez; e Ignacio Varela, uno de los sociólogos de cabecera del PSOE. Estuvieron con ellos también el jefe del gabinete de la Presidencia de Gobierno, José Enrique Serrano, número ocho en la lista por Madrid; el asesor del comité electoral del partido Óscar López; y el director de comunicación del PSOE, Carlos Hernández.Protesta en las cercanías contra el bipartidismo
Unas doscientas personas se concentraron ayer en las inmediaciones del Palacio de Congresos de Madrid para denunciar el "bipartidismo" del debate electoral. Un perímetro policial entorno al edificio les impidió acercarse a las puertas como estaba previsto y los participantes fueron conminados por los agentes de la Unidad de Intervención Policial a alejarse de la zona, por lo que finalmente se situaron en una de las calles aledañas. "El debate se ha vendido al pueblo como un acto democrático, dado que en dicha actuación teatral fingirán realizar un diálogo en el que supuestamente podríamos conocer las distintas posturas del partido, naturalmente esto será una pantomima", recogía el manifiesto de Anonymous, plataforma convocante de la protesta ante el lugar del debate.ESTRUCTURA DEL DEBATE
1. Arranca el debate. Tras una breve presentación de Manuel Campo Vidal de los candidatos los dos primeros minutos fueron paraa una presentación de sus planteamientos.2. La economía y el empleo. Los candidatos hablaron durante 20 minutos en cinco intervenciones.
3. Políticas sociales y seguridad. Un corte publicitario precedió a dos grandes bloques sobre políticas sociales (15 minutos y 4 intervenciones para dada uno) y seguridad y política exterior (10 minutos y tres intervenciones para cada candidato) y una despedida final de ambos.