Salud
Relacionan las alteraciones de la microbiota intestinal con un mayor riesgo de cáncer colorrectal
Así se desprende del estudio elaborado por investigadores de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard


Publicado el 31/05/2026 a las 09:42
Más de una década después de la extirpación de un adenoma (una masa precancerosa) del colon, un pólipo, persisten alteraciones en la microbiota intestinal y sus metabolitos, las cuales podrían aumentar el riesgo de cáncer colorrectal (CCR), según un nuevo estudio liderado por investigadores de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard (Estados Unidos).
El estudio, que se publica en la revista 'Cell Host & Microbe', también revela que la dieta y la actividad física están más estrechamente relacionadas con la abundancia de estos microbios intestinales asociados al CCR en personas con antecedentes de adenoma que en personas sin adenoma, lo que sugiere que el estilo de vida podría desempeñar un papel particularmente importante en la configuración de estos microbios en este grupo de alto riesgo.
El cáncer colorrectal (CCR) es la segunda causa principal de muerte por cáncer en todo el mundo, y la extirpación de adenomas es una de las herramientas de prevención más eficaces. Sin embargo, quienes se han sometido a este procedimiento aún presentan un riesgo elevado de desarrollar CCR. Las razones biológicas de este fenómeno siguen sin estar claras, pero el microbioma intestinal es un posible sospechoso.
"Nuestro estudio fue el primero en abordar si las alteraciones microbianas y metabólicas intestinales siguen siendo detectables muchos años después de la extirpación de un adenoma", subraya Mingyang Song, autor principal y profesor asociado de epidemiología clínica y nutrición.
"La respuesta es afirmativa, lo que sugiere que la extirpación de un adenoma no restablece el intestino a un estado de bajo riesgo y que, por lo tanto, la microbiota intestinal podría ser un factor biológico importante que contribuye al riesgo sostenido de cáncer colorrectal", añade.
Investigaciones previas que relacionaban el microbioma intestinal con el riesgo de cáncer colorrectal examinaron el microbioma intestinal de los pacientes únicamente en el momento de la extirpación del adenoma. Para este estudio, los investigadores adoptaron un enfoque a largo plazo utilizando datos de salud y muestras de heces de mujeres inscritas en el Nurses' Health Study II.
Estudiaron el microbioma de 354 participantes a quienes se les extirpó un adenoma del colon y lo compararon con el microbioma de 354 participantes sin adenoma, con edades y características similares. Las muestras de heces se recolectaron, en promedio, 12 años después de la extirpación del adenoma.
El estudio reveló que persistían diferencias significativas entre la microbiota intestinal y los metabolitos de los participantes sin adenoma y aquellos que lo habían padecido, incluso más de una década después de su extirpación. Este último grupo presentaba una microbiota que se asemejaba parcialmente a la de los pacientes con cáncer colorrectal.
Entre los participantes con antecedentes de adenoma, aquellos con dietas menos saludables y menor actividad física presentaban una mayor cantidad de microorganismos que suelen estar elevados tanto en pacientes con adenoma como con cáncer colorrectal. Esta relación entre el estilo de vida y la microbiota era más estrecha en los participantes con antecedentes de adenoma que en aquellos sin adenoma.
LA IMPORTANCIA DE LA DIETA Y EL ESTILO DE VIDA
"El hecho de que las características microbianas y metabólicas intestinales asociadas al cáncer colorrectal sigan siendo detectables una década después sugiere que el microbioma intestinal podría formar parte del riesgo sostenido de padecer cáncer colorrectal", agrega la primera autora, Ana Nogal, investigadora postdoctoral del Departamento de Epidemiología.
"La dieta y el estilo de vida estaban estrechamente relacionados con estos microbios, lo que plantea la posibilidad de que estos hábitos puedan influir en el entorno intestinal de las personas con mayor riesgo".
Los investigadores señalan que el estudio muestra una asociación, no una relación causal, y que se necesitan investigaciones futuras para comprobar directamente si la modificación del microbioma intestinal mediante la dieta y los hábitos de ejercicio altera con éxito el riesgo de cáncer colorrectal.