Salud
Entrenar con música puede aumentar la resistencia en casi un 20%, sin que el ejercicio resulte más intenso
La música ayudó a los participantes en un estudio a mantenerse en la zona de dolor durante más tiempo sin que este se intensificara


Publicado el 03/05/2026 a las 12:06
Una nueva investigación de la Universidad de Jyväskylä (Finlandia) demuestra que entrenar con música elegida por el propio deportista puede aumentar la resistencia en casi un 20%, sin que el entrenamiento resulte más intenso.
Además, sus autores, que publican la investigación en la revista 'Psychology of Sport & Exercise', aseguran que estos hallazgos tienen beneficios prácticos tanto para atletas como para quienes hacen ejercicio habitualmente.
Así, según este estudio, los participantes que pedalearon al ritmo de sus propias canciones (entre 120 y 140 pulsaciones por minuto) aguantaron, en promedio, casi 6 minutos más antes de agotarse, en comparación con quienes pedalearon en silencio.
El investigador principal, Andrew Danso, del Centro de Excelencia en Música, Mente, Cuerpo y Cerebro de la Universidad de Jyvänger, explica el impacto en la vida real: "La música que uno mismo elige no cambia tu nivel de condición física ni hace que tu corazón trabaje mucho más en ese momento; simplemente te ayuda a tolerar el esfuerzo sostenido durante más tiempo".
Indica que "puede ser una herramienta increíblemente sencilla y gratuita que permite a las personas esforzarse más en el entrenamiento sin sentir un esfuerzo adicional al final. Nuestros hallazgos sugieren que la lista de reproducción adecuada puede hacer que las sesiones difíciles sean más llevaderas y más agradables", resalta.
En el estudio, 29 adultos físicamente activos realizaron dos pruebas de ciclismo de alta intensidad idénticas (aproximadamente al 80% de su potencia máxima). En una de las pruebas no había música mientras en la otra, los participantes podían elegir sus propias canciones. Con música, pedalearon durante 35,6 minutos de media, frente a los 29,8 minutos sin ella (una clara mejora del 20%). Además, la música favorita mejora la calidad del tiempo de entrenamiento.
Los autores explican que, aunque se ejercitaron durante más tiempo y quemaron más energía en total, su frecuencia cardíaca y sus niveles de lactato al llegar a la meta fueron los mismos en ambas condiciones. En otras palabras, la música les ayudó a mantenerse en la zona de dolor durante más tiempo sin que este se intensificara.
Los resultados tienen claras aplicaciones prácticas para atletas, entrenadores y personas que hacen ejercicio a diario. "A muchas personas les cuesta mantener un entrenamiento intenso porque les resulta agotador demasiado rápido", apunta Danso.
"Nuestra investigación demuestra que permitir que las personas elijan su propia música motivadora puede ayudarles a acumular más tiempo de entrenamiento de calidad, lo que podría traducirse en mejores resultados en cuanto a la forma física, una mayor adherencia a los programas de ejercicio y, posiblemente, que más personas se mantengan activas", recomienda.
Desde una perspectiva social más amplia, el estudio destaca cómo la música podría desempeñar un papel importante en la lucha contra los problemas de salud relacionados con el sedentarismo. Las sesiones de ejercicio más largas y tolerables podrían ayudar a reducir los riesgos asociados a una baja condición física.