Salud
Proteger la piel del sol en primavera: por qué es crucial según los expertos y cómo hacerlo bien
La radiación solar en primavera puede ser engañosa: aunque el calor no sea intenso, los rayos ultravioleta siguen actuando incluso en días nublados


Publicado el 04/04/2026 a las 05:00
Con la llegada de la primavera, el aumento de las horas de luz y las temperaturas más suaves invitan a pasar más tiempo al aire libre. Sin embargo, los dermatólogos advierten: esta época del año marca también el inicio de un riesgo silencioso para la piel si no se toman medidas adecuadas de protección.
Según especialistas de Quirónsalud, la radiación solar en primavera puede ser engañosa. Aunque el calor no sea intenso, los rayos ultravioleta -especialmente los UVA- siguen actuando incluso en días nublados, provocando daños acumulativos que se manifiestan a largo plazo en forma de envejecimiento prematuro, manchas o incluso cáncer de piel.
“La piel tiene memoria”, recuerdan los expertos, subrayando que cada exposición sin protección deja una huella invisible pero persistente.
UN RIESGO QUE EMPIEZA ANTES DEL VERANO
Uno de los principales errores es asociar la protección solar únicamente con el verano. En primavera, la combinación de más actividades al aire libre y una menor percepción de riesgo hace que muchas personas bajen la guardia.
Los especialistas alertan de que la exposición repetida sin protección es uno de los factores clave en el desarrollo de enfermedades cutáneas. Las quemaduras solares, además, están directamente relacionadas con el aumento del riesgo de cáncer de piel.
Por ello, insisten en que la fotoprotección debe formar parte de la rutina diaria desde esta estación, no solo durante las vacaciones o en la playa.
LAS CLAVES PARA PROTEGER LA PIEL CORRECTAMENTE
Los expertos coinciden en una serie de recomendaciones básicas que marcan la diferencia entre una exposición segura y una perjudicial:
1. Usar protector solar a diario
Se recomienda un factor de protección solar (FPS) de al menos 50, incluso en días nublados, ya que la radiación atraviesa las nubes.
2. Reaplicar cada dos horas
El efecto del protector disminuye con el tiempo, el sudor o el agua. Por eso es fundamental reaplicarlo con frecuencia para mantener su eficacia.
3. Evitar las horas centrales del día
Entre las 12:00 y las 16:00 horas se concentra la mayor intensidad de radiación solar, por lo que se aconseja limitar la exposición directa en ese periodo.
4. Apostar por barreras físicas
Sombreros, gafas de sol y ropa adecuada actúan como una primera línea de defensa frente a los rayos UV.
5. Cuidar la piel desde dentro
Una dieta rica en antioxidantes y, en algunos casos, la fotoprotección oral pueden ayudar a reforzar la defensa frente al daño solar.