El alimento que es tan perjudicial como el tabaco o el alcohol y altera la microbiota y el metabolismo
Especialistas en nutrición insisten en la importancia de volver a una dieta basada en nutrientes esenciales


Actualizado el 13/11/2025 a las 14:49
Una creciente cantidad de investigaciones, tanto nacionales como internacionales, han confirmado en los últimos meses que mantener una dieta rica en determinados micronutrientes puede reducir notablemente el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas.
Aunque hay una tendencia en la alimentación diaria de parte de la población española parece inclinarse hacia productos prácticos y de rápida preparación, especialistas en nutrición insisten en la importancia de volver a una dieta basada en nutrientes esenciales.
La vitamina D, el magnesio, el zinc, el selenio y los omega-3 encabezan la lista de micronutrientes imprescindibles que, junto a la fibra alimentaria, actúan como auténticos escudos contra patologías de alta prevalencia, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes de tipo 2 y algunos tipos de cáncer.
Sin embargo, su acción beneficiosa se ve amenazada cuando en la cesta de la compra predominan los ultraprocesados —productos cargados de azúcares, sal y grasas refinadas—, situación cada vez más frecuente en España a lo largo de 2024 y 2025.
La preocupación de los expertos no es infundada: desde hospitales y sociedades científicas se alerta de que la alimentación moderna, dominada por opciones ultraprocesadas, puede poner en peligro tanto la salud individual como la pública, equiparando sus riesgos a los del alcohol o el tabaco.
LOS CINCO MICRONUTRIENTES CLAVE QUE NO PUEDEN FALTAR EN TU DIETA
Los especialistas subrayan, a través de estudios publicados durante este último año, que la vitamina D, el magnesio, el zinc, el selenio y los ácidos grasos omega-3 no solo cumplen funciones individuales esenciales sino que también actúan de manera sinérgica.
Entre sus múltiples beneficios se encuentran el fortalecimiento del sistema inmunológico y la protección frente al deterioro cognitivo o a infecciones graves.
La vitamina D resulta esencial para la salud de los huesos, el metabolismo y la función inmunitaria. Su déficit, cada vez más común en España, puede traducirse en una mayor susceptibilidad a enfermedades autoinmunes y cardiovasculares.
Por otra parte, el magnesio interviene en más de 300 procesos enzimáticos y contribuye al control de la glucosa y la presión arterial, factores cruciales en la prevención de la diabetes y la hipertensión.
Tampoco se debe subestimar la importancia de el zinc y el selenio. Los dos minerales favorecen el buen funcionamiento de la tiroides, la respuesta inmunitaria y la resistencia antioxidante.
Sin olvidar los ácidos grasos omega-3, habituales en el pescado azul, frutos secos y algunas semillas, que no solo combaten la inflamación sino que también cuidan del corazón y del cerebro, regulando los lípidos y mejorando la función cognitiva.
Finalmente, aunque no se trata de un micronutriente clásico, la fibra alimentaria merece un lugar destacado: alimenta la flora intestinal, regula los niveles de glucosa y colesterol y, según diversos estudios recientes, puede reducir la inflamación sistémica, contribuyendo de forma decisiva a la prevención de enfermedades metabólicas.
CÓMO INCORPORAR ESTOS NUTRIENTES
Según los análisis realizados por endocrinólogos y expertos en nutrición en 2024, la mejor estrategia para asegurar el aporte suficiente de estos elementos pasa por una dieta mediterránea tradicional, rica en verduras, legumbres, frutas frescas, frutos secos y pescado azul.
Evitar la exclusión de estos grupos y priorizar alimentos poco procesados es, en palabras de los expertos, el consejo de salud más valioso en el contexto actual.
La especialista en Endocrinología y Nutrición del Hospital de Martorell en Barcelona, la doctora Montse Prados Pérez, autora de uno de los capítulos del libro ‘Nutrirse Conciencia’ (Lid Editorial, 2024), destaca que la ingesta variada garantiza los micronutrientes y la fibra de forma natural y equilibrada.
"Nunca antes fue tan importante revisar los hábitos de compra y cocina: no basta con reducir el consumo de azúcar, sino evitar directamente cualquier producto que haya sido sometido a numerosos procesos industriales", advierte Prados en el citado volumen.
ULTRAPROCESADOS: EL VERADERO ENEMIGO SILENCIOSO
En el contexto de 2025, la advertencia de los expertos es tajante y resonante: los ultraprocesados, lejos de ser alimentos, son formulaciones industriales llenas de aditivos, sal, azúcares añadidos y grasas refinadas, con bajísimo contenido en nutrientes beneficiosos. "Resulta preocupante que su consumo está presente en casi todos los hogares y persiste la percepción social de que son opciones prácticas e inocuas", afirma la doctora Prados.
La realidad, corroborada por datos recientes, es que una dieta abundante en ultraprocesados aumenta de forma significativa el riesgo de obesidad, hipertensión, diabetes tipo 2 e incluso deterioro cerebral y cáncer. Los informes de 2024 de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad y la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición confirman que el impacto en salud pública de estos productos es ya comparable al causado por el tabaco o el alcohol tanto en morbimortalidad como en años de vida saludables perdidos.
El consumo habitual de ultraprocesados promueve la inflamación crónica, altera el metabolismo y dificulta la correcta alimentación de la microbiota intestinal, generando una "tormenta perfecta" para la aparición temprana de enfermedades crónicas que antes solo se veían en adultos de más edad.
ALTERNATIVAS SALUDABLES
Frente a este panorama, los expertos reclaman medidas urgentes y piden apostar decididamente por una alimentación basada en comidas caseras, ingredientes frescos y el rescate de recetas tradicionales. Promover el consumo de vegetales, legumbres, frutos secos y pescados ricos en omega-3 se perfila como el camino más eficiente para reforzar la salud colectiva en España en este 2025.
El mensaje final de la comunidad científica es claro: apostar por micronutrientes y fibra es mucho más que una moda, es una necesidad de salud pública. Si los ultraprocesados han logrado instalarse como norma, merece la pena cambiar de rumbo antes de que los problemas de salud asociados sean irreversibles.Búsquedas relacionadas y consejos prácticos para el día a día
Entre las consultas más frecuentes en motores de búsqueda en España durante los últimos meses destacan: "alimentos ricos en vitamina D", "recetas sencillas con omega-3", "cómo mejorar la microbiota intestinal", "superalimentos mediterráneos", y "alternativas a los ultraprocesados para niños". Los nutricionistas aconsejan ir a la compra con lista en mano, evitar los pasillos de productos precocinados y redescubrir las posibilidades que ofrecen los mercados locales de abastos. Recordar siempre que la prevención empieza en la cocina, eligiendo bien cada ingrediente.