Salud
Mosca negra en España: cómo reconocer su mordedura y síntomas
Andalucía, Aragón, Cataluña, Madrid, Murcia y Valencia son las zonas más afectadas por este insecto


Publicado el 17/05/2022 a las 11:03
Andalucía, Aragón, Cataluña, Madrid, Murcia y Valencia son las zonas donde un insecto está tomando protagonismo en las últimas semanas. Se trata de la mosca negra, una especie autóctona pero que presenta “un potencial riesgo de salud pública en España”, según alerta la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (ANECPLA) en una nota de prensa en su página web. Si bien indican que no es transmisora de enfermedades, advierten de que “el cambio climático y la globalización son dos factores muy potentes para que esto se produzca”, afirma Sergio Monge, presidente de ANECPLA. “Las altas temperaturas son uno de los factores principales para que se produzca un pico en el volumen de población de mosca negra”, explica el director general de ANECPLA, Jorge Galván.
De color negro, presenta un tamaño menor a una mosca común, y mide unos 6 mm de longitud. La mosca negra puede llegar a morder y actúa por el día. “El problema fundamental de este insecto es que no pica, sino que muerde en forma de sierra, generando una herida de consideración importante y pudiendo dar lugar a infecciones y reacciones alérgicas muy alarmantes, que en algunos casos requieren hospitalización”, alerta Galván en el portal online de esta organización.
La particularidad de este insecto es que en el momento de la mordedura, inyecta una especie de analgésico, por lo que víctima no es consciente de su acción. La herida puede llegar a sangrar y “provocar fuertes cuadros de alergia y dolores fuertes en la zona”, señalan. Desde (ANECPLA), recomiendan “no rascarse, ya que puede empeorar la herida y hacer que se infecte”, y en su caso “aplicar hielo para bajar la inflamación, o una pomada con un corticoide suave”. Si la situación se agrava, recurrir a los servicios médicos.
ANECPLA plantea estos consejos para evitar su mordedura.
- Vestirse con ropa clara, sin colores demasiado llamativos que puedan atraer a los enjambres.
- Evitar pasear por el curso de los ríos o zonas cercanas a los mismos, especialmente a última hora de la tarde.
- Instalar mosquiteras en puertas y ventanas en las zonas de riesgo.
- Evitar la acumulación de agua en el exterior de la vivienda y mantener cubiertos los depósitos de agua.
- Controlar los desagües.
- Utilizar repelentes certificados (sobre todo los que contienen citronela).
- Contactar con profesionales.
Los proyectos de recuperación de entornos fluviales han dado como resultado originales iniciativas, como el hotel de insectos en Huarte. También se han instalado en las orillas del río Sadar a su paso por la Universidad de Navarra.