Clínica Bustillo
La regeneración ósea ayuda a mejorar las propiedades de los implantes dentales
En Clínica Bustillo, con miles de implantes colocados a lo largo de más de dos décadas de práctica profesional especializada en implantología y estética facial, son testigos del magnífico resultado de este tipo de técnica de restauración


Publicado el 26/09/2021 a las 06:00
Los implantes dentales se han convertido en una de las principales y más eficaces alternativas para la sustitución de las piezas dentales perdidas. Entre otras ventajas, presentan una funcionalidad similar a la de los dientes naturales, mantienen las propiedades de la estructura ósea que los acoge y tienen el mismo aspecto que la dentadura propia.
Si el tratamiento se ha ejecutado correctamente, no es fácil distinguirlos de las piezas del paciente. Además, con un mantenimiento adecuado, pueden durar toda la vida.
En Clínica Bustillo, con miles de implantes colocados a lo largo de más de dos décadas de práctica profesional especializada en implantología y estética facial, son testigos del magnífico resultado de este tipo de técnica de restauración, que ha devuelto a sus pacientes la salud bucodental y, no menos importante, la sonrisa.


LA CONVENIENCIA DE REGENERAR EL HUESO QUE ACOGE EL IMPLANTE
En ocasiones, antes de colocar implantes dentales es necesario regenerar la masa ósea de la zona de la boca que los acoge. Tradicionalmente, esta actuación se realizaba por la falta de hueso, pero hoy día hay que considerar también otros factores, como la mejora de las propiedades mecánicas, para asegurar que los implantes tengan una larga vida útil y no causen enfermedades.
Puede afirmarse que, en los últimos años, se ha producido un cambio en el concepto de regeneración ósea para implantes dentales. Antes, se colocaba hueso principalmente por la atrofia de la zona. Como es sabido, si pasa cierto tiempo desde la pérdida del diente hasta la colocación del implante, la masa ósea pierde sus propiedades. Carece de vascularización, disminuye su densidad en altura y anchura y, por tanto, no dispone de espacio suficiente para alojar los componentes del implante.


LA REGENERACIÓN DEL HUESO REVIERTE LA TENDENCIA A LA ATROFIA
Ahora se sabe que la regeneración del hueso no solo es importante por la atrofia, sino también debido a la necesidad de mejorar las propiedades óseas. Es decir, hay pacientes que presentan una superficie suficiente para la instalación del implante, pero se trata de un hueso debilitado por la falta de dientes. Es un área cicatricial y poco vascularizada que probablemente no soportará a medio plazo las cargas mecánicas de la masticación, ya que naturalmente tiende a atrofiarse y a perder funcionalidad.
Por tanto, parece necesario abordar de forma generalizada una terapia de regeneración ósea antes de realizar el tratamiento, especialmente si los implantes se encuentran en zonas de gran compromiso mecánico, como los molares. De ese modo, su vida útil sea lo más larga posible y se evitará la aparición de enfermedades como la mucositis y la peri-implantitis.
Frente a lo que comúnmente se cree, estas patologías no tienen su origen en un supuesto rechazo de los implantes por parte del organismo, y tampoco son causas fundamentales hábitos como el tabaquismo, aunque tengan su papel.
Por lo general, las enfermedades periimplantarias surgen porque el diagnóstico y tratamiento no han sido totalmente precisos. Los factores relevantes son la correcta integración entre el titanio y la masa ósea, o el logro de la estabilidad primaria para asegurar las propiedades mecánicas del diente artificial.
Al realizar injertos óseos, el cirujano trabaja con diversos escenarios. El más tradicional ha sido la utilización del propio hueso del paciente, extraído de otras partes del cuerpo, para aportar masa ósea adicional, con la seguridad de que no habrá un rechazo.


TIPOS DE MATERIAL REGENERATIVO PARA IMPLANTES DENTALES
No obstante, se recurre también a otras técnicas, que requieren un proceso de tratamiento mucho más corto y que, en numerosos casos, permiten alcanzar el objetivo de colocar los implantes cuanto antes, e incluso en una sola sesión.
Cabe utilizar componentes óseos obtenidos de otras personas, hueso procedente de animales, masa ósea compuesta con biomateriales o procedimientos de regeneración ósea basados en la inserción de plasma enriquecido del propio paciente.
En función de las circunstancias del hueso, las características del tratamiento y las condiciones de salud del paciente, el especialista determinará qué tipo de injerto es el más adecuado para el paciente, siempre bajo el criterio de que resulte lo menos invasivo posible, pueda llevarse a cabo con rapidez y sea duradero en el tiempo.
En Clínica Bustillo se entrega a cada persona un documento en el que figura la información trazable de todos los componentes utilizados en los implantes dentales, las características de las prótesis empleadas y, también, información sobre el material regenerativo utilizado en el tratamiento. De ese modo, se dispone de todos los datos necesarios para actuar con diligencia en el caso de que, posteriormente, se realicen nuevas intervenciones.