Rutas con niños por Navarra: Buscando el pozo de las hiedras
Una excursión sencilla hasta una escondida cascada de agua en la que también podremos andar entre árboles o disfrutar de un descanso junto a un estanque con preciosas vistas al pueblo atalaya de Aibar


Actualizado el 05/05/2020 a las 09:32
Tipo de sendero: ida y vuelta
Longitud: 5 km
Desnivel: 125 m
Se trata de una excursión muy sencilla, algo más larga que otras propuestas, pero fácil de recorrer y con un desnivel muy asequible. Si salimos desde Pamplona, tomaremos la A-21 hasta la salida que señala Aibar y ascendiendo el puerto del mismo nombre. Tras alcanzar el casco urbano, observamos las salidas a nuestra derecha hasta tomar la que nos lleva a la zona del lavadero, puente y crucero. Un doble poste señala el parque aventura y Casa Zabaleta. Estas dos serán nuestras opciones para redondear la excursión.
Aparcamos y, tras pasar el crucero, paramos un momento en el panel informativo, que nos detalla la ruta. La propuesta es un recorrido circular. Aquellos que lo prefieran pueden elegir esa opción, que requiere un poco más de desenvoltura entre senderos. Los que lo hagan, podrán además descubrir el pozo del toro y regresar a Aibar por un sendero mucho más agradable en cuanto a vegetación.
En nuestro caso, sin embargo, vamos a transitar por la amplia pista que une Aibar con el parque de aventura de Artamendia. No conviene hacerlo en un día de calor acusado, ya que es una pista expuesta, en la que no tendremos, hasta el último tramo, mucha protección natural.
Recorridos un par de kilómetros, llegamos al parque de aventura, ubicado en un espectacular robledal. A su lado, una zona de mesas y un parque infantil pueden ser un buen lugar para tomar un picoteo. Nuestra meta ya está cerca. Seguimos la pista y, enseguida, surge a la izquierda una bajada asegurada con un pasamanos y escalones. Un poste señala, sin dar lugar a equívoco, el pozo.
Tras pasar un bonito puente de madera, llegamos a nuestro destino. Por la derecha, con un poco de cuidado, se puede subir a la zona alta de caída del agua.
A la izquierda, una fuente natural invita a calmar la sed. El rincón es especialmente bonito por la vegetación verde que conserva incluso en los momentos más acuciantes de calor veraniego. Las hiedras, que dan nombre al lugar, redondean la hermosura de este escondido rincón.
Regresamos por el mismo camino que hemos venido, paseo que resultará especialmente bonito al tener la vista del casco urbano de Aibar, encaramado a su cerro, en el horizonte.
¿Y DESPUÉS?
Para los pequeños aventureros, disfrutar del parque de aventura de Artamendia será toda una experiencia. En él podrán caminar por las ramas de los árboles entre columpios, redes, tirolinas y puentes colgantes. Dos circuitos diferentes se adaptan a las edades y habilidades de cada niño.
Si realizas la excursión con niños muy pequeños, una buena opción para dar cierre a la excursión es parar en Casa Zabaleta (una pista a la izquierda, antes de llegar de nuevo a Aibar, nos conduce hacia este restaurante). Allí, además de tomar un refrigerio, los niños pueden jugar en un parque infantil o con las aves acuáticas que nadan en el estanque o viendo a los caballos en los establos. Las panorámicas sobre la villa de Aibar, de nuevo, espectaculares.