Olite-Erriberri, tierra de Reyes
Perderse por sus viejas rúas permite revivir su pasado medieval como sede real


Publicado el 02/04/2023 a las 06:00
A40 kilómetros de Pamplona, se encuentra la ciudad de Olite-Erriberri. Su clima mediterráneo continental otorga a sus tierras una gran fertilidad para el cultivo de la vid, de ahí que se le conozca también no solo como “la ciudad del vino” sino como “la capital del vino de Navarra”.
Olite sufrió una intensa romanización y fue posteriormente elegida por los monarcas navarros como sede real. Cuenta con un rico patrimonio artístico y está declarada Conjunto Histórico y Artístico. Su casco antiguo conserva la forma del recinto amurallado medieval, idéntico trazado de sus calles y rúas, e incluso los mismos nombres medievales que hace siete siglos.
Pero Olite-Erriberri no es solo medieval. Paseando por sus viejas rúas sorprende descubrir un rico patrimonio arquitectónico de nuestros días integrado con el antiguo: Casa de Cultura en la rúa Mayor; rehabilitación del palacio barroco del Marqués de Feria; y el conjunto de la plaza Carlos III el Noble y las galerías medievales.
PALACIO REAL
El Palacio Real se levanta majestuoso en la ciudad de Olite/ Erriberri. Sus densos muros y torres almenadas alojaron a reyes y princesas durante la Edad Media, cuando fue sede real. Fue declarado monumento nacional en 1925 y es el ejemplo más importante del gótico civil de Navarra y uno de los más destacados de Europa.
El que ha sido el emblema más representativo del viejo Reino de Navarra, y obra cumbre del rey Carlos III “el Noble”, sufrió un importante deterioro desde finales del siglo XVIII hasta el siglo XIX. En 1913 fue adquirido por la Diputación foral de Navarra, que en 1937 encargó su reconstrucción.
LA TORRE DEL CHAPITEL
Después del Palacio Real, la torre del Chapitel es el edificio de arquitectura civil más emblemático. Ha sido acceso del recinto amurallado romano y medieval, “cambra del Concejo”, casa del mercado, torre del reloj y “de la queda”. En esta legislatura se ha acondicionado el interior y se puede visitar previa compra de entrada en www.instagram.com/reynadecopasolite/.
En sus orígenes formaba parte del recinto amurallado romano y era uno de los dos portales de acceso. En el siglo XIII se le superpuso una obra medieval gótica donde se abrió un pasadizo de arcos apuntados. En la fachada sobre la plaza se abrió una balconada en el primer piso y una hornacina también gótica. A pesar de todas las transformaciones que ha sufrido, su cuerpo inferior siempre ha conservado su estructura romana y medieval.
IGLESIAS DE SANTA MARÍA LA REAL Y SAN PEDRO
Adosada al Palacio Real, la Iglesia de Santa María La Real de Olite/Erriberri fue utilizada por los monarcas navarros en festividades y actos solemnes. Estos apoyaron su construcción, erigieron altares y fundaron capellanías y cofradías. Por eso se pueden apreciar sus escudos en la fachada (uno de los conjuntos más significativos de la escultura gótica navarra) y la talla de la reina Doña Blanca preside el arco de entrada del atrio. En la actualidad, su fachada todavía conserva restos de su policromía original.
En cuanto a la iglesia de San Pedro, se puede decir que fue la iglesia matriz desde la Edad Media. Su construcción comenzó a finales del siglo XII con la obra románica de la portada, el cuerpo inferior de la torre y el claustro (XIII), continuándose en el interior, a comienzos del XIII, en estilo gótico-cisterciense. El gótico pervive en la torre de aguja, torre del Campanal y coro (siglo XIV), y en la capilla del Cristo (siglo XVI). Entre 1700 y 1708 se realizó una ampliación barroca con un tramo con cúpula central y presbiterio rectangular. En el año 2000 se realizaron importantes obras de restauración.
ERMITA DE SANTA BRÍGIDA
La iglesia se ajusta a modelos protogóticos de hacia 1200. Su bóveda y muros están recubiertos por pinturas murales al temple de estilo francogótico, en buena parte ocultas por una capa de yeso aplicada por medidas sanitarias cuando fue usada como lazareto. Se han iniciado las visitas guiadas y se podrán reservar en www.instagram.com/reynadecopasolite.
MONASTERIO DE SANTA ENGRACIA Y CONVENTO DE SAN FRANCISCO
El monasterio fue en sus orígenes la casa-hospital mayor de la orden de San Antonio Abad. Desde 1804, habitó en él la comunidad de hermanas clarisas, heredera de la historia y patrimonio del monasterio de Santa Engracia de Pamplona.
El convento de San Francisco también sufrió las transformaciones sociales y políticas de los tiempos. Fue utilizado como hospital durante la guerra de la Convención (1795) y en la segunda guerra Carlista (1872-1876), conoció la exclaustración de los frailes y sufrió una destrucción parcial durante la guerra de la Independencia.
PALACIO VIEJO O PALACIO DE LOS TEOBALDOS
Desde 1966 forma parte de la red de Paradores de Turismo. Su origen se remonta a la época romana, como fortaleza del recinto amurallado. En la base de sus cuatro torres se ven algunos vestigios de la obra romana como grandes sillares de labra almohadillada. Su uso decayó durante la Edad Moderna y fue destruido en la guerra de la Independencia. Del él se conservan las dos torres orientales y del resto, solamente los muros exteriores.
RECINTOS
Construido en el siglo I, Olite/Erriberri conserva el recinto amurallado romano más completo y mejor conservado de Navarra. En su origen tenía 20 torres con sus respectivos lienzos y dos accesos de entrada. Hoy, se conserva casi íntegra la configuración original, restos de 12 torres y algún pequeño lienzo de muralla.
CÓMO LLEGAR
Olite-Erriberri se encuentra sobre un pequeño cerro, en la carretera Nacional 121-A a 40 kilómetros de Pamplona. Esta es su principal vía de acceso, además de la AP-15.
IMPRESCINDIBLES
1. Palacio Real. Declarado monumento nacional en 1925.
2. Torre del Chapitel. El primer edificio civil que albergó un reloj público.
3. Iglesia de Santa María La Real. Su fachada es uno de los conjuntos más significativos de la escultura gótica navarra.
4. Palacio Viejo. Desde 1966 forma parte de la Red de Paradores de Turismo.
5. Recinto amurallado romano. El más completo y mejor conservado de Navarra.
TRADICIONES Y FOLCLORE
1. Carnavales rurales. Satán, Karatulas, Larrukin , Pastor, Sembrador, Sorguiñas, El del Higuico, Botanero y Enfundaus son los personajes más característicos de esta fiesta celebrada en febrero y que está considerada una de las más importantes manifestaciones culturales-festivas de Olite/Erriberri.
2. Festival de teatro. Olite/Erriberri se transforma en verano en un gran teatro al aire libre con distintos
escenarios.
3. Fiestas medievales. Se celebran en agosto. La ciudad se llena de mercaderes, artesanos, titiriteros, trovadores, clérigos, arqueros, halconeros y malabaristas que ofrecen sus productos y espectáculos a los visitantes, mientras desfilan reyes y princesas y se celebran torneos entre caballeros.
4. Fiestas de la vendimia. Durante la primera quincena de septiembre se pueden catar los afamados vinos
olitenses.


Maite Garbayo, alcaldesa: "Olite/Erriberri, patrimonio de Navarra"
Aparte del maravilloso Palacio Real, el monumento más visitado de Navarra, en nuestra ciudad aguardan lugares para visitar algunos conocidos y otros no tanto. Un ejemplo: la ermita de Santa Brígida (s.XII) restaurada por la Institución Príncipe de Viana, interviniendo tanto en el edificio como en las pinturas del siglo XV. Se puede reservar la visita en la web del Ayuntamiento. La torre conocida como Portalico del Reloj o del Chapitel, que albergó el primer reloj de servicio público en un edificio civil en Navarra también es visitable mediante reserva de entrada en la web del Ayuntamiento. El contenido explica al visitante los usos que ha tenido a lo largo de la historia.
La Plaza del Fosal cuyo proyecto de acondicionamiento se encuentra en plena fase de ejecución, se aprobó mediante el Concurso Internacional de Arquitectura Richard Driehaus y subvencionado por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana con el 1,5% cultural.
Por otra parte en colaboración con el Gobierno de Navarra y Federación Navarra de Montaña se trabaja para recuperar nuestro patrimonio natural: el GR-1, sendero histórico que baja desde Ujué/Uxue por el camino de los romeros y desemboca en Larraga.
Por último, destaca el patrimonio gastronómico y comercial: una gran oferta de establecimientos en los que reponer fuerzas y donde podrán degustar una amplia variedad culinaria, regada con vino local cuya relación calidad precio es incomparable.
Comercios familiares proliferan por las ruas con una rica oferta: productos de la huerta, hornos artesanos, catas, textiles, librerías, regalos, artesanía, recuerdos, etc.
Visitar nuestra ciudad os transportará al Viejo Reyno de Navarra. También os aportará el calor de un vecindario acogedor y orgulloso de su patrimonio, que ofrece productos de calidad y programas de ocio dirigidos para todos los públicos.