Destino Navarra
Dos balsas escondidas a las afueras de Pamplona
Las balsas de Iza y de Loza son dos de los parajes naturales que se pueden visitar a las afueras de la capital, cuyas aguas son el refugio de más de doscientas especies de aves


Publicado el 15/08/2021 a las 06:00
Cerca de Pamplona existe una senda de casi 8 kilómetros de longitud entre las balsas de Loza y de Iza con un alto valor ornitológico.
Este camino empieza en la localidad de Loza, desde donde el senderista tendrá que encontrar el panel y los rótulos de la balsa de Loza. A partir de entonces, deberá descender hasta esta misma balsa pero a mitad de camino tendrá que desviarse a mano derecha para así toparse con la primera y la más pequeña de las dos balsas, la de Iza. Como gran desconocida que es, cabe destacar que en sus aguas se pueden observar más de 50 especies diferentes de aves y anfibios, algunas de ellas incluso en peligro de extinción. Para salir de esta, el visitante deberá continuar a través de un prado por el que ya se adivina el camino de Iza, marcado por un puente peatonal. A través de un camino de cemento, el mismo que el senderista abandonó momentos antes, se volverá a entrar en la localidad.
El senderista irá ganando altura a la vez que camina al lado de la iglesia de San Martín, el cementerio y un depósito de agua. Una vez llegado al Alto de los Pinos, el senderista atravesará toda la cresta dejando al lado izquierdo el pinar, hasta llegar a un collado llamado Itzabizkar marcado con mesas, bancos y un panel.
Dejando todo esto atrás, el senderista tendrá que continuar a mano izquierda cuesta abajo introduciéndose en la vertiente norte de la montaña hasta toparse con una zona de huertas, a unos 800 metros de distancia. Como apunte importante, cabe destacar que existe una forma de atajar el camino casi 1 kilómetro hasta llegar al cruce de Zubieta, y es caminando a través de un puente y un paseo estrecho entre diversas cabañas. Después de ello, el senderista enlazará sus pasos con el cruce de Zaldua.
Siguiendo esta senda dirección norte, el caminante llegará a su destino, la Balsa de Loza. Tras haber sufrido varias desecaciones, esta balsa ha visto reducida su extensión hasta las 40 hectáreas que tiene en la actualidad. De cuatro a seis de las hectáreas de su interior están reconocidas como zonas inundadas estando regulada por presas y diques. La vegetación que predomina en este espacio está representada por carrizos, espadaña y juncos. El resto de superficie abarca praderas inundables junto con zonas arbustivas y arboladas. En sus aguas se han podido registrar más de 200 especies diferentes de aves, casi el 60 por ciento de las especies detectadas en Navarra.
Para regresar, el senderista tendrá que volver sobre sus pasos.
¿SABÍAS QUE...?
Vía verde del Plazaola
El antiguo Ferrocarril del Plazaola tiene su origen en el transporte de mineral de hierro desde las minas de Bizkotx hasta el municipio de Andoáin. En 1904 se puso en marcha un ferrocarril de vía métrica. Años después la línea fue ampliada por ambos extremos, llegando por un lado hasta Pamplona y por el otro hasta Lasarte, donde se cruzaba con la línea de los ferrocarriles vascos que llegaban hasta San Sebastián. Esta nueva línea se inauguró en 1914. Estuvo en funcionamiento hasta 1953, año en el que las riadas de octubre destruyeron parte de la infraestructura. Por aquel entonces, tuvo que hacer frente a algún tráfico local de mercancías. En 1957 las vías fueron definitivamente desmanteladas.
La vía verde que lleva este mismo nombre es un sendero natural que aprovecha el trazado que seguía este ferrocarril. Dicho sendero está incluido en la Red de Caminos Naturales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
FICHA
Localidad: Loza
Longitud: 5 kilómetros
Dificultad: Baja
Desnivel: 60 metros
Apto Niños
Punto de inicio y final: Loza
Tipo de trazado: Tierra
Forma del recorrido: Circular
Temporada del año recomendable: Verano-otoño
Duración aproximada: 50 minutos