El CSIC desarrolla un pequeño robot provisto de inteligencia emocional para ayudar a niños con autismo
Ha sido programado para mejorar las competencias de lenguaje de los menores que sufren esta enfermedad, su comunicación social y estado de ánimo


Publicado el 02/07/2026 a las 13:54
Un equipo de profesionales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha anunciado el desarrollo de un robot provisto de inteligencia emocional para apoyar terapias de niños con autismo y el trabajo de terapeutas en este ámbito, para lo cual se basa en modelos matemáticos e inteligencia artificial (IA).
El objetivo de esta tecnología es tomar decisiones de forma autónoma y expresar emociones propias en función de la interacción con los menores para mejorar su comunicación social y estado de ánimo. Así, las primeras pruebas se han llevado a cabo en junio y en Madrid a través de actividades de aprendizaje diseñadas por especialistas de 'Deletrea', que es el centro de tratamiento de personas con autismo y trastornos del desarrollo del lenguaje.
Este robot, que se ha creado dentro del proyecto 'Emorobcare', "está diseñado para interactuar con personas, es de bajo coste y tiene múltiples usos potenciales", ha expuesto el profesor de investigación del CSIC en el Instituto de Ciencias Matemáticas (ICMAT), David Ríos Insua, quien lidera esta iniciativa junto al también profesor de investigación de esta institución, pero en el Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial (IIIA), Juan Antonio Rodríguez Aguilar.
Según han destacado los investigadores, en esta primera fase, el robot se ha programado para mejorar las competencias de lenguaje de niños con autismo, condición de origen neurobiológico que afecta a la comunicación y la interacción social. En España, más de 90.000 estudiantes presentan este trastorno, lo que representa más del 30 por ciento del alumnado con necesidades educativas especiales, según datos del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte correspondientes al curso 2023-2024.
"El robot es un coterapeuta: un mediador y facilitador de la comunicación social con los chicos", ha explicado una de las socias fundadoras de 'Deletrea', Sandra Freire, que ha añadido que "en el autismo, sin motivación, es muy difícil enseñar". "El robot es un elemento tremendamente motivador, que aporta estímulos concretos", ha explicado.
TOMA DE DECISIONES
En este sentido, los creadores de esta tecnología han señalado que a diferencia de otros robots sociales disponibles en el mercado, este se distingue por su modelo emocional y de toma de decisiones, desarrollado por el equipo del ICMAT. "Este modelo permite al robot decidir cómo actuar y expresar emociones en función de su interacción con las personas", ha insistido Ríos Insua.
En concreto, el robot emplea modelos de reconocimiento del habla que transforman lo que comentan otras personas en texto, tras lo que, a través de modelos de lenguaje, se produce una respuesta adecuada al contexto de la conversación y, por último, generadores de voz convierten el texto en un audio con la voz del robot. Asimismo, utiliza modelos de visión para reconocer, entre otras cosas, gestos de la cabeza y las manos, y estimar la atención de su interlocutor, conjugando la información visual y oral que percibe.
Además, los investigadores han indicado que las consecuencias de las decisiones influyen directamente en el estado emocional del robot, lo que, a su vez, modifica sus propios objetivos y comportamientos. "Básicamente, si el resultado de una decisión es positivo, el robot se pone más contento; cuanto más inesperado es ese resultado, mayor es la intensidad de esa emoción", ha resumido Ríos Insua, que ha agregado que "estas variaciones emocionales se reflejan en su expresión facial, en su forma de hablar y en su comportamiento".
Por último, los investigadores, que han indicado que han clonado las voces de un actor y una actriz, y que se ha usado la IA para el modelo de reconocimiento de gestos, han declarado que "el robot tiene muchos otros usos que aprovechan sus capacidades afectivas y de toma de decisiones, por ejemplo, en el acompañamiento de personas mayores, en la enseñanza de idiomas o en el apoyo de pacientes de larga duración en hospitales".