Tecnología
Ni China ni India: Apple se expone a un arancel del 25% en su iPhone si no lo fabrica en EE UU
Si Apple lograra fabricar sus teléfonos inteligentes en EE UU, el precio se dispararía aún más, caería su calidad y bajarían sus ventas


Actualizado el 24/05/2025 a las 09:59
La UE no fue este viernes la única diana de Trump, que también cargó contra Apple. En otro mensaje publicado en Truth Social, el presidente advirtió a su actual consejero delegado, Tim Cook, que si los iPhone que se venden en Estados Unidos no se fabrican dentro de sus fronteras, les cargará un arancel del 25%. "Lo dije hace tiempo y lo repito ahora: los iPhone deben fabricarse en EE UU, no en India ni en ningún otro sitio. Si no es así, deberán pagar ese impuesto", escribió.
La amenaza llega en un momento en el que Apple está trasladando parte de su producción de China a India, tratando de diversificar su cadena de suministro en medio de las tensiones geopolíticas. Pero no es eso lo que Trump tenía en mente cuando decidió gravar a China con aranceles del 145%, como parte de su estrategia industrial para "repatriar" las fábricas y crear empleo.
Por las buenas o por las malas, fabricar los iPhone en EEUU sería casi imposible, según los expertos consultados por el Wall Street Journal. Requeriría reconstruir desde cero toda una cadena de suministro global que hoy depende de componentes de más de 40 países, desde procesadores taiwaneses hasta pantallas surcoreanas y baterías chinas.
Para apaciguar los ánimos de Trump, Apple ya se había comprometido a invertir 500.000 millones de dólares en EE UU durante los próximos cuatro años, incluyendo una nueva planta de servidores de inteligencia artificial en Houston y un fondo de manufacturación avanzada de 10.000 millones. Pero los iPhone no estaban en sus planes inmediatos.
El propio Tim Cook ha dicho que la razón principal para fabricar en China no es el coste, sino la escala y la disponibilidad de ingenieros cualificados. "En EE UU no llenaríamos ni una sala con ingenieros de herramientas. En China llenaríamos estadios", afirmó en 2017.
FIASCO EN WISCONSIN
Trump compara los aranceles con la medicina, al poder causar daño a corto plazo pero tener efectos regeneradores a la larga. Hay cifras que le permiten soñar. El ensamblador de Apple en China, Foxconn, emplea a más de 300.000 personas en su "ciudad iPhone" de Zhengzhou. Sin embargo, en EE UU no existe ni la infraestructura ni la mano de obra para replicar eso. De hecho, el intento de Foxconn de abrir una planta en Wisconsin terminó en fiasco: de los 13.000 empleos prometidos, solo se crearon 1.000. ¿La razón? Los costes de fabricación eran cuatro o cinco veces más altos. Si Apple lograra fabricarlos en EE UU, el precio de los teléfonos inteligentes, que ya ronda los mil dólares, se dispararía aún más, caería su calidad, y bajarían sus ventas a no ser que el proteccionismo de Trump gravase tanto a la competencia que los estadounidenses se vieran forzados a optar por ellos.
El presidente no pretende llegar a eso. La amenaza de aranceles es para él un arma de presión, o más bien, de coacción, que provoca nerviosismo en los mercados. Las acciones de Apple caían este viernes un 2,6%. Así se esfumaban, como por arte de magia, 85.000 millones de dólares en valor bursátil de la compañía, con una sola publicación del presidente en Truth Social. Hay una buena razón por la que las negociaciones comerciales se llevan a cabo en privado. Trump lo sabe y utiliza la ansiedad de los mercados como un arma más. "¡Gracias por su atención en este asunto!", termina su mensaje en Truth Social.