INFORMACIÓN COMERCIAL
Romuald Fons: "El 98% de los marketers son un fraude"


Publicado el 27/03/2018 a las 13:32
Emprendedor en serie, fundador de una agencia de SEO que en su primer año facturó más de un millón de euros y considerado como el expertos en SEO y Marketing Digital más influyente en habla hispana, si de algo sabe Romuald Fons es de cómo generar ingresos a través de Internet. Eso sí, advierte el especialista, la Red está plagada de “falsos gurús que no tienen escrúpulos a la hora de prometer a la gente resultados que ni ellos mismos han conseguido. Y esto es un fraude a gran escala”.
Si hacemos una búsqueda en Google sobre “cómo ganar dinero online” nos encontramos casi dos millones de resultados. Si buscamos “cursos de Marketing Online”, con otros 1,5 millones. Sin duda, es un tema de moda y la información y la oferta de formación es apabullante. Pero, ¿es oro todo lo que reluce?
Para nada. Es más, me atrevo a decir que el 98% de lo que nos vamos a encontrar en Internet, sobre todo en lo que respecta a los resultados de pago, es basura que no cumple con las expectativas que prometen. El 98% es directamente un fraude.
De hecho, hay estudios que así lo avalan. Por ejemplo, un estudio de la Universidad de Harvard revela que el 94% de la gente no consigue los resultados que esperan al hacer un curso de formación online. Es más, la gran mayoría ni termina los cursos.
Con esto quiero decir que hay una gran industria creada en torno a los llamados productos digitales o infoproductos que están generando dinero a muchas personas que realmente no son expertas en nada y que lo que hacen es aprovecharse del desconocimiento de gente a la que han generado unas expectativas falsas.
A día de hoy cualquiera puede presentarse como un experto y vender un curso, porque siempre habrá alguien a quien consiga engañar.
Es tan fácil como coger el curso de otra persona que enseñe, por ejemplo, cómo ganar dinero en Internet, hacer un refrito y reescribirlo, lanzar una campaña de Facebook Ads y venderlo.
Aunque no seas un experto, aunque ni siquiera hayas experimentado con el tema del curso, si haces una buena campaña en Facebook puedes llegar a mucha gente y alguien lo va a comprar. Es una cuestión de números.
Invirtiendo un solo euro, puedes llegar a mil personas. Y entre esas personas, habrá algunas que tengan una necesidad imperiosa de conseguir esos resultados que promete el curso y que, por lo tanto, lo comprarán.
Hay muchas posibilidades de que ni lo terminen, por lo que no van ni a reclamar. Y mientras tanto, ese falso gurú se ha ido llenando los bolsillos.
El problema que esto ocurre muy a menudo, con la consecuencia de que los buenos profesionales que sí que pueden garantizar lo que prometen, se quedan tapados detrás de una auténtica montaña de vendehúmos.
Por supuesto, no todo lo que hay ahí fuera es falso. Lo que digo es que la proporción de humo es apabullante, porque realmente es un negocio que funciona, ya que con una inversión baja se puede generar mucho dinero a costa de las personas que quieren confiar a toda costa.
¿Pagan justos por pecadores entonces? ¿Qué se puede hacer para no acabar siendo víctima de este tipo de fraude? ¿Cómo se puede identificar a un vendehúmos?
Sí, definitivamente, pagan justos por pecadores. Porque ante el descontento que la gente acaba teniendo con la oferta de estos vendehúmos, se tiende a generalizar. Cuando, insisto, hay gente muy buena que sí es experta y sabe de lo que habla.
Es un tema que me parece muy preocupante y, de hecho, yo estoy haciendo actualmente una serie de videos para intentar enseñar a la gente a distinguir a un buen profesional de un vendehúmos antes de comprar nada.
La formación es, por supuesto, una de las armas más poderosas de desarrollo y para tener éxito en lo que hagas en la vida.
Pero invertir en un producto de formación que es humo, deja de ser una inversión para convertirse en una pérdida pura y dura. Pierdes tu tiempo, pierdes tu dinero, pierdes tu energía y es muy posible que no sigas luchando por conseguir lo que querías porque piensas que es imposible.
En cambio, si te formas con la gente adecuada, que la hay, puedes cambiar tu vida.
Para identificar a un vendehúmos, lo primero en lo que habría que fijarse es en si esa persona ha ganado dinero haciendo lo que promete. Tiene que ser un ejemplo.
Lo segundo, que lo demuestre. Una persona que ha conseguido resultados, será transparente y no tendrá miedo de mostrar datos y números.
Tercero, revisar los “antecedentes” de esa persona antes de dar por cierto todo lo que diga. Una persona que ha conseguido destacar con algo, habrá dejado un rastro. Además, no aparecerá de la noche a la mañana, sino que tendrá su bagaje. Los profesionales de éxito no lo han conseguido de un día para otro con fórmulas mágicas, llevan muchos años currando para conseguir lo que tienen y eso es lo que les avala.
Aquí no hay suerte que valga, sino trabajo. Yo mismo, antes de darme a conocer, ya estaba generando 18.000 euros de ingresos pasivos con mis proyectos web.
Durante años estuve experimentando, puliendo mis estrategias, fallando y acertando.
Los expertos de verdad se manchan las manos y pasan mucho tiempo haciendo lo que enseñan. Ese tiempo de dedicación es el que diferencia al que sabe del que solo dice.
¿Hay algún tipo de mensaje o promesa que ya nos debería sembrar la primera alerta de desconfianza? Del tipo… “vas a conseguir estar primero en Google”.
¿Todavía se sigue diciendo eso? Sí, sin ninguna duda, si alguien te dice algo así está mintiendo descaradamente. Nadie puede garantizar eso.
Ahora bien, no se puede tampoco generalizar con todo. Es cierto que cuando algo parece demasiado bueno se puede pensar que no es real. Y en muchos casos será así, pero no siempre.
Por ejemplo, volviendo al hecho de cómo yo generé 18.000 euros con ingresos pasivos en Internet, hubo quien dudó de ello. Si hubiera dicho 1.000 euros, en lugar de 18.000 euros, nadie hubiera tenido dudas al respecto. Pero 18.000 euros pueden parecer demasiado. Sin embargo, es real.
Tanto que no tuve problemas en mostrar mis datos con total transparencia. Y mostré la evolución de mis resultados.
Con esto quiero decir que no todo lo que parece demasiado bueno, tiene que ser mentira. Para dar credibilidad a algo, no hay nada como ser transparente y demostrarlo.
Un experto acreditado no tendrá reparos en mostrar sus resultados.
De lo que se trata es de ser crítico, de antes de creerse nada, investigar al respecto. Quien se cree todo a ciegas, es carne de cañón para el fraude de los vendehúmos.
Con este panorama, ¿se puede realmente aprender a ganar dinero online con la información que hay disponible en Internet?
Sí, por supuesto. Yo lo hice. Soy un ejemplo de que se puede. Yo en mis inicios también caí en el error de creerme cosas que no debería hacer creído y de seguir a falsos gurús.
Pero, cuando me di cuenta de que muchas cosas de las que decían no funcionaban, cambié el chip y aposté por experimentar y comprobar las cosas por mí mismo, en lugar de tirar la toalla y pensar en que era algo imposible de conseguir. Empecé a crear webs, empecé a sacar mis propias conclusiones, y trabajé muchísimo.
Yo soy un trabajador enfermizo, pero es que además tenía necesidad de conseguir dinero para mantener a mi familia. Porque estaba sin trabajo y no tenía paro. Por eso metí toda la carne en el asador. Tenía que conseguirlo.
Haciendo lo que yo hice, cualquiera puede conseguirlo también.
Eso sí, para optimizar el proceso, ahorrar tiempo y evitar los errores que yo cometí, siempre será mucho mejor si encontramos una formación de un buen profesional que ya haya pasado por ahí.
A mí, por ejemplo, lo que me gusta compartir y enseñar a la gente que me sigue es todo aquello que a mí me hubiera gustado que me enseñaran en su día. Sin con ello pueden ahorrarse los tres años de errores y aciertos que dediqué yo, eso que ganan.