Asegurados contra el frío (y la nieve, las heladas...)
Un temporal como una nevada o una helada no es considerado un riesgo extraordinario por lo que no será el Consorcio de Compensación de Seguros quien se ocupe de los daños causados si no la póliza que tengamos contratada


Actualizado el 28/11/2023 a las 12:29
Con la bajada brusca de las temperaturas en estos últimos días en toda Navarra, llega también la alerta por riesgo heladas, de temporal y nevadas en muchos puntos de nuestra geografía. Por ello, siempre es interesante recordar cómo actúa el seguro en estos casos, y cuál es su papel como aliado nuestro en el caso de que nos veamos afectados por fenómenos meteorológicos como la nevada y las helada.
Antes de nada, debemos destacar que un temporal como la nevada, o una helada, no es considerado un riesgo extraordinario. Por esta razón, en estos casos no será el Consorcio de Compensación de Seguros quien se ocupe de los daños causados, ya sea en nuestro vehículo o en nuestro hogar.
En caso de que ocurra un deshielo posterior y provoque daños por inundación, entonces sí estaríamos hablando de un riesgo extraordinario incluido dentro de las responsabilidades de este organismo, adscrito al Ministerio de Economía. Pero, en los escenarios donde la protagonista es la nieve o el hielo, será nuestra compañía de seguros la encargada de responder ante los siniestros. Por ello, todo dependerá de la póliza que tengamos contratada.
Siniestros por fenómenos atmosféricos en nuestro coche
En el caso de daños en nuestro automóvil, habrá que tener en cuenta, en primer lugar, que el seguro básico a terceros no contempla este tipo de siniestros. En cambio, nuestro seguro debería incluir una garantía específica de fenómenos atmosféricos o, por ejemplo, de protección de las lunas que incluya también el pedrisco. Por supuesto, si nuestro seguro es a todo riesgo, podemos estar más que tranquilos, ya que tendremos todo cubierto.
Siniestros por fenómenos atmosféricos en nuestro hogar
En el caso del hogar, los fenómenos atmosféricos sí están incluidos en las garantías básicas tanto de continente, como de contenido y, por tanto, la nieve y el hielo forman parte de la cobertura de cualquier hogar con el límite de los capitales asegurados en nuestra póliza. Por básico que sea y sea cual sea la intensidad de la nevada, siempre que el desperfecto no haya ocurrido por un mal estado o mantenimiento.
Los daños por una helada en el hogar, ya son otro tema. Dependiendo de la compañía que tengamos contratada, las coberturas pueden resultar suficientes o no. Además debemos tener en cuenta que en caso de sufrir daños por una helada, el contrato nos obliga a poner las medidas de prevención a nuestro alcance para evitarlos. Por lo que debemos demostrar que así lo hemos hecho para tener cobertura.
De cualquier modo, lo mejor será contar con el asesoramiento de nuestro corredor a la hora de contratar nuestras pólizas. Y si nos vemos afectados por un fenómeno de este estilo, lo primero que debemos hacer será contactar con él, ya que nos proporcionará el apoyo necesario en todo el proceso de reclamación del siniestro.