Tráfico
¿Ha llegado a su destino y no recuerda cómo? Acaba de ser víctima de la conducción subconsciente
La rutina y las preocupaciones del día a día llevan a muchos conductores a poner el 'piloto automático', lo que puede llevar a accidentes y sanciones de tráfico


Actualizado el 06/07/2025 a las 20:07
Seguro le ha pasado más de una vez: llega a su destino después de un trayecto en coche y se da cuenta de que no recuerda gran parte del recorrido. Este fenómeno es bastante común y se conoce como conducción subconsciente. Las preocupaciones del día a día con la familia o el trabajo absorben buena parte de la capacidad de concentración y entonces el cerebro activa el 'piloto automático' en los desplazamientos que se repiten a diario.
Puede darse el caso de que se acabe llegando al trabajo cuando en realidad se pretendía ir a colegio de los niños o viceversa. Cuando se realiza una tarea repetitiva y bien asimilada como conducir, el cerebro delega gran parte del proceso al sistema nervioso autónomo. Esto, que es una gran ventaja, encierra también el gran peligro de que ese 'piloto automático' asuma más funciones de las debidas cuando hay alguna preocupación que no se puede sacar de la cabeza.
Es entonces cuando se activa la conducción subconsciente, un automatismo profundo mediante el que los sentidos siguen pendientes de lo esencial (frenar, girar, evitar obstáculos), pero se hace en un estado mental parecido a soñar despierto. Por eso las rutas cotidianas son el escenario perfecto para que esto suceda: la mente desconecta porque va a realizar una tarea rutinaria.
No debe confundirse la conducción subconsciente con la automatización de las destrezas al conducir. La primera es peligrosa porque puede llevarnos a sufrir un accidente o exponernos a una sanción, mientras que la segunda es fruto de la experiencia y facilita la conducción. La diferencia entre las dos radica en la desconexión de la consciencia respecto del manejo del automóvil cuando se enciende el 'piloto automático'.
El principal inconveniente de este 'piloto automático' es que pueden pasar desapercibidas las señales de tráfico o se reaccione demasiado tarde ante cualquier eventualidad inesperada. Puede suceder cuando un peatón cruza la vía o un coche que frena de golpe. El tiempo de reacción se alarga porque la consciencia necesita volver al momento presente.
No hay fórmulas mágicas para evitar eficazmente la conducción subconsciente. Tal vez el método más práctico sea tener siempre presente que existe este peligro antes de ponerse al volante y aparcar esos pensamientos que nos preocupan por unos minutos al subirse al coche.