Fauna
El triste cuento de las madrillas
Una actividad puso este miércoles de manifiesto en Pamplona el grave problema de especies invasoras como el alburno, que está desplazando al que fue uno de los peces autóctonos más abundantes en Navarra


Actualizado el 04/02/2021 a las 06:00
El destino de las madrillas de Navarra quedó marcado en 1992 a cientos de kilómetros. Ese año, en junio, se encontró por primera vez en España un alburno, un pececillo plateado originario de Europa Central. Apareció en el río Noguera-Ribargozana, en la provincia catalana de Lleida y, aunque nadie lo supiera entonces, llevaba consigo la perdición de la madrilla, otro pececillo plateado, que era entonces de largo el más abundante en la cuenca del Ebro y también en los ríos navarros. Aunque no tiene una gran calidad gastronómica, hubo épocas en las que incluso se vendían para comer en los mercados. Ahora, dice Rafael Miranda Ferreiro, profesor del departamento de Biología Ambiental de la Universidad de Navarra, se ven muchísimas menos madrillas en ríos como el Arga. Se encuentran sobre todos alburnos, que parecen haberlas desplazado.
Miranda, que participa en el programa Life Invasqua para concienciar sobre el problema de las especies acuáticas invasoras, narró la historia de las madrillas y los alburnos este miércoles por la tarde, en el curso de una actividad en el río Arga, cerca del puente de San Pedro, en la Rochapea. “En la Península Ibérica hemos contabilizado más de 300 especies invasoras, que se han estabilizado”, explicaba. “Y lo peor es que la cifra está incrementándose. Hace un año igual eran 80 o 90 menos”. El Arga, y los ríos navarros en general, se encuentran en este sentido “bastantes sanos”, pero en algunos lugares del Eje del Ebro las prospecciones de los científicos han desvelado que “apenas el 5% de los ejemplares son nativos. El resto son especies invasoras”.
No hace falta que esos peces sean especialmente grandes, ni agresivos. La introducción de una especie en un hábitat siempre tiene consecuencias. De hecho, los alburnos no son especialmente mayores ni diferentes a las madrillas a las que están sustituyendo. Aunque se reproducen muy rápido, cauces como el Arga deberían ser suficientes para que ambas especies convivieran. Tampoco se han alimentan de lo mismo: las madrillas comen las algas oscuras que crecen en las piedras del río, en el fondo, y los alburnos casi de todo aquello que flota en la superficie. “Se cree que el problema viene de que los alburnos también están comiendo las huevas de madrilla. Sí son muy voraces”.
LUCIOS, CANGREJOS Y MENOS TRUCHAS
Pero también hay invasores de aspecto amenazador. En el Arga, en esas aguas de la Rochapea, crecen también lucios, por ejemplo, un pez de dientes poderosos que puede llegar a medir un metro. “Cuando ven a una presa se lanzan como torpedos”. Se parecen en ese sentido un poco a los siluros, otro pez invasor que se cree que no está en el Arga, pero que apareció por ejemplo en el lago artificial de Mendillorri cuando se vació en 2016 para limpiarlo. “Comen hasta patos”, decía el profesor.
Antes de sus explicaciones, había capturado algunos peces en el río, bastante crecido, ayudado de un dispositivo con el que aplicaba electricidad en el agua. “No hace daño a los peces, solo es un calambrazo”. En la cosecha no hubo lucios, pero sí una madrilla, algunas chipas, otro pez nativo, alburnos y un gobio. Todos los peces fueron devueltos al río. Al ser invierno, tampoco aparecieron cangrejos señal, otra especie invasora “muy dañina”. Entre sus efectos en la naturaleza han contribuido al declive en Navarra de la trucha, ya afectada por factores como el “cambio climático, la sal que se echa a las carreteras cuando nieva y llega al río o la presencia de presas”. Por si fuera poco, sus huevas se las come el cangrejo señal, que como casi todas las especies invasoras, lo introdujo en España el hombre. “Como dice un amigo mío, los invasores viajan en coche”.
La actividad sobre especies invasoras formaba parte del programa del festival de cine científico #LabMeCrazy!, que se ha desarrollado esta semana, organizado por el Museo de Ciencias de la Universidad de Navarra, y que este jueves celebra su gala de premios. La ceremonia, que presentará el mago Numis, se retransmite a partir de las 19.30 horas por YouTube y se puede acceder a ella desde la web del festival (https://www.unav.edu/web/labmecrazy)