Día Mundial de las abejas, que polinizan una tercera parte de lo que comemos
Esta jornada sirve para sensibilizar sobre los daños que sufren, la mayor parte a causa de la acción de las personas


Publicado el 20/05/2018 a las 10:35
Las abejas polinizan una tercera parte de lo que comemos y juegan un papel vital en el mantenimiento de los ecosistemas del planeta. Y es que, alrededor del 84% de los cultivos para el consumo humano necesitan a las abejas o a otros insectos para polinizarlos y aumentar su rendimiento y calidad.
Polinizadores tales como las abejas, las aves y los murciélagos afectan al 35% de la producción agrícola mundial e incrementan la producción de 87 de los principales cultivos de alimentos en todo el mundo, así como de plantas de las que se extraen principios activos para medicamentos.
Por ejemplo, una fresa completamente desarrollada necesita unas 21 visitas de las abejas. Una sola fresa puede tener 400-500 semillas (o pequeñas nueces) sobre la superficie de un grano. Cuanto mayor sea el número de semillas completamente desarrolladas, "más grande, más sabrosa y mejor aspecto tendrá la fresa", destaca la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
Sin embargo, las abejas y otros polinizadores están en peligro a causa de una serie de factores, en particular relacionados con los efectos de actividades humanas como los cambios en el uso de la tierra, las prácticas de agricultura intensiva y el uso de plaguicidas, así como la contaminación, las plagas, las enfermedades y el cambio climático, que amenazan su hábitat, su salud y su desarrollo.
Para crear conciencia sobre la importancia de los polinizadores, las amenazas a las que se enfrentan y su contribución al desarrollo sostenible, la ONU declaró el 20 de mayo como Día Mundial de las Abejas, que por primera vez se celebra este año.
La iniciativa partió de Eslovenia, que el 11 de mayo de 2015 logró que el Consejo de ministros de Agricultura de la UE aprobara declarar el 20 de mayo como Día Mundial para la protección de las Abejas. España, que es el principal país apícola de la Unión Europea, fue uno de los países que apoyó la declaración.
La propuesta de la República de Eslovenia, apoyada por la Federación Internacional de Asociaciones de Apicultores (Apimondia) y la FAO, para celebrar cada año el Día Mundial de las Abejas el 20 de mayo, fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2017.
La fecha para esta celebración se eligió porque en ese día nació Anton Jansa, que, en el siglo XVIII, fue un pionero de la apicultura moderna en su Eslovenia natal y ensalzaba a las abejas por su capacidad para trabajar tan duro necesitando tan poca atención.
Jansa, que provenía de una larga estirpe de apicultores, nació en Breznica (Eslovenia) el 20 de mayo de 1734. En 1766, se matriculó en la primera escuela de apicultura en Europa y en 1771 publicó el libro 'Discusión sobre la apicultura' en alemán.
¿QUÉ PAPEL TIENEN LAS ABEJAS EN LA CONSECUCIÓN DEL HAMBRE CERO?
Los polinizadores no sólo contribuyen directamente a la seguridad alimentaria, sino que son indispensables a la hora de conservar la biodiversidad, "un pilar fundamental" para el Desarrollo Sostenible. También sirven para avisarnos de los riesgos ambientales emergentes, indicando la salud de los ecosistemas locales, destaca la FAO.
Cuidar a las abejas y otros polinizadores es parte de la lucha contra el hambre en el mundo, y es que, en los agroecosistemas, los polinizadores son esenciales para la producción frutal, hortícola y forrajera, así como para la producción de semillas para el cultivo de tubérculos y fibras vegetales.
Pero, ¿Qué papel tienen las abejas en la consecución del Hambre Cero, uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible? Pues según la FAO, mucho. Y es que cerca de las tres cuartas partes de las especies agrícolas del mundo dependen, al menos en parte, de las abejas y otros polinizadores.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, un mundo sin polinizadores equivaldría a un mundo sin diversidad alimentaria, sin arándanos, café, chocolate, pepinos ni muchos otros alimentos.
Y es que, no solo ayudan a asegurar la abundancia de frutas, frutos secos y semillas, sino también a su variedad y calidad, "cruciales" para la alimentación humana. A parte de alimentos, los polinizadores también contribuyen directamente a la obtención de medicamentos, biocombustibles, fibras como el algodón y el lino, y materiales de construcción.
La inmensa mayoría de las especies de plantas con flores solo producen semillas si los animales polinizadores transportan el polen de las anteras a los estigmas de sus flores. Si no hicieran esto, muchas especies y procesos interconectados que funcionan dentro del ecosistema colapsarían.
Por tanto, la polinización es un proceso "fundamental" tanto en los ecosistemas terrestres naturales como en los humanos. Es fundamental para la producción de alimentos y sustentos humanos, y vincula directamente los ecosistemas silvestres con los sistemas de producción agrícola, destaca la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
ENTRE 25.000 Y 30.000 ESPECIES DE ABEJAS
La mayoría de las 25.000 a 30.000 especies de abejas (Hymenoptera: Apidae) son polinizadores efectivos y, junto con polillas, moscas, avispas, escarabajos y mariposas, constituyen la mayoría de las especies polinizadoras. Pero la diversidad de los polinizadores y los sistemas de polinización es sorprendente.
De hecho existen polinizadores vertebrados, como los murciélagos, mamíferos no voladores (como varias especies de monos y roedores, los lémures, las ardillas comunes, los olingos y los kinkajúes) y aves (colibrís, suimangas, mieleros y algunas especies de loros).
Al reconocer las dimensiones de la crisis de polinización y su vinculación con la biodiversidad y la subsistencia humana, el Convenio sobre la Diversidad Biológica ha hecho de la conservación y el uso sostenible de los polinizadores una prioridad. En el año 2000, se estableció la IPI, Iniciativa Internacional sobre Polinizadores en la Quinta Conferencia de las Partes (COP V), como una iniciativa transversal para promover la acción coordinada global con varios objetivos.
Entre ellos, monitorizar el descenso del número de polinizadores, sus causas y su impacto en los servicios de polinización; abordar el problema de la falta de información taxonómica sobre los polinizadores; establecer el valor económico de la polinización y el impacto económico del descenso de los servicios de polinización; y promover la conservación y restauración, y el uso sostenible de la diversidad de polinizadores en agricultura y ecosistemas relacionados.