Un bar, una historia
Casa Manterola, una gestión actual para una pastelería de 210 años
Casa Manterola ha estado siempre en manos de la familia que le da nombre. En su sexta generación, un doctor en Economía, se ha encargado de vigorizar el negocio


Actualizado el 08/07/2020 a las 06:00
Llevar el peso de un negocio de prestigio y con 210 años de historia familiar detrás es toda una responsabilidad. Y más cuando toca asumir la digitalización y superar una crisis económica. Mikel Manterola Aldaz, doctor en Economía, se propuso “modernizar una empresa con mucha tradición”, la pastelería Manterola, junto a su hermano Eduardo cuando dejó su ocupación como profesor asociado en la Universidad Pública de Navarra, en el 2000.
En sus inicios, Casa Manterola vendía velas y antorchas, además de chocolates y otros dulces. A lo largo del siglo XIX y el XX, fueron especializándose cada vez más en las pastas hasta que en 1945, abrieron su actual local, ubicado junto a la antigua estación de autobuses de Pamplona.
UN NEGOCIO REJUVENECIDO
Bajo la dirección de Mikel Manterola, que ahora lleva el negocio solo, la pastelería ha experimentado una transformación, con la informatización del sistema de trabajo y la categorización los productos. El propio establecimiento ha afrontado diversas reformas. En 2015, la tienda de delicatesen dio paso a una doble cafetería. Y desde el pasado otoño, con una única barra de atendimiento, la otra estancia se ha reconvertido en una sala de estar.
Por el establecimiento pasa una clientela variada. Hay quienes se encuentran en la zona de compras y buscan almorzar. También hay “muchas señoras que quedan con las amigas todos los días” en la pastelería, detalla Mikel Manterola. Y en las oficinas, cuando es el cumpleaños de algún empleado, les encargan una caja con pastas. Por las tardes, también aparecen grupos de jóvenes y familias para la merienda.
Los productos más demandados son los elaborados en el obrador de la cafetería. “El estrella es el mazapán. Tenemos veinte variedades y se vende fenomenal”, asegura Manterola. También se piden las pastas de mantequilla, almendras y piñones, las trufas de chocolate, los bizcochos... Como salados, se sirven pintxos y tostadas. “Se tira mucho café, que está muy rico”, añade. Y ahora en verano, mucha cerveza.
Dirección: Calle Tudela, 5. Pamplona.
Horario: de lunes a sábado, de 8 a 21 horas. Domingo, cerrado.
Teléfono: 948 22 22 36
Especialidad: mazapán y pastas de mantequilla, almendra o piñones.
Ingredientes: Picardías: almendra (60%), azúcar y agua. Pastas de piñón: piñón (50%), azúcar y agua.