Seguridad

La OCU explica por qué no deberías usar flotadores, manguitos y colchonetas hinchables en el mar: "Son juguetes acuáticos"

La OCU advierte de que los flotadores, colchonetas y otras figuras hinchables no deben utilizarse como elementos de seguridad en el agua y recuerda que los niños deben estar siempre vigilados por un adulto, sepan o no nadar.

Colchoneta hinchable
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Colchoneta hinchablePIXABAY
Colchoneta hinchable

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Diario de Navarra

Publicado el 25/08/2026 a las 08:21

El verano es sinónimo de piscina, playa y días de diversión en el agua, pero también de extremar las precauciones. Los ahogamientos continúan siendo una realidad y una parte de estos accidentes podría evitarse con una correcta supervisión de los menores y una adecuada formación para desenvolverse en el agua.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) insiste en uno de los mensajes más importantes para las familias: los juguetes acuáticos no son sistemas de seguridad. Flotadores, colchonetas y figuras hinchables pueden resultar atractivos y divertidos, pero no ofrecen las garantías necesarias para proteger a un niño frente a un ahogamiento.

Los datos reflejan la importancia de no bajar la guardia. Según el Informe Nacional de Ahogamientos (INA) de la Federación de Salvamento y Socorrismo, en 2024 fallecieron 471 personas por ahogamiento en España, entre ellas 40 menores de edad. Además, durante el primer semestre de 2025 se registraron 211 ahogamientos no intencionales y, durante los primeros días de julio, se contabilizaron otros 28.

LOS FLOTADORES Y LAS COLCHONETAS NO SON ELEMENTOS DE SEGURIDAD

Una de las principales advertencias de la OCU tiene que ver con un error muy extendido: confiar en los juguetes hinchables para mantener a los niños a salvo en el agua.

Los barcos, figuras hinchables y buena parte de las colchonetas y flotadores se consideran juguetes acuáticos, no dispositivos de seguridad. Por ello, no están obligados a cumplir unas normas básicas de flotabilidad que sí se exigen a otros productos destinados específicamente a ayudar a una persona a mantenerse a flote.

La recomendación es clara: estos juguetes solo deben utilizarse en zonas donde el niño pueda apoyar los pies. La OCU desaconseja especialmente llevarlos al mar, ya que una corriente puede arrastrar al menor hacia aguas profundas.

También existe otro riesgo: quedarse dormido encima de una colchoneta o una figura hinchable puede hacer que el usuario se aleje de la zona segura sin darse cuenta.

POR QUÉ LOS HINCHABLES PUEDEN SER PELIGROSOS EN EL MAR

El problema de los hinchables en el mar no está únicamente en que puedan perder aire o volcar. El principal peligro es que el viento y las corrientes pueden arrastrar el juguete y a la persona que lo utiliza mar adentro.

Por eso, aunque una figura hinchable parezca estable cerca de la orilla, no debe utilizarse como si fuera un salvavidas.

La OCU también recomienda extremar la precaución con los materiales utilizados en algunos de estos productos. Algunas figuras pueden contener cantidades excesivas de ftalatos, sustancias que pueden entrañar riesgos para la salud.

Además, el etiquetado no siempre es suficientemente completo. El producto debería incluir información sobre su composición, instrucciones de uso y la dirección completa del fabricante.

LOS MANGUITOS TAMPOCO SON UN SALVAVIDAS

Los manguitos son muy populares y sencillos de utilizar, pero la OCU recuerda que son ayudas a la flotación, no salvavidas.

Para que cumplan correctamente su función deben colocarse bien, preferiblemente cerca del hombro, para reducir el riesgo de que se salgan accidentalmente. Además, pueden dificultar que el niño aprenda determinados movimientos de natación y existe la posibilidad de que se pinchen.

Por tanto, llevar manguitos no significa que un niño pueda permanecer sin vigilancia.

EL CHALECO ES LA AYUDA A LA FLOTACIÓN QUE MÁS PROTEGE

Entre las diferentes ayudas a la flotación, la OCU destaca los chalecos por ofrecer un mejor ajuste y una mayor flotabilidad. Además, permiten mantener los brazos libres y son especialmente interesantes cuando el niño todavía no sabe nadar.

Eso sí, deben utilizarse siempre en la talla adecuada y quedar correctamente ajustados al cuerpo del menor.

Las burbujas pueden ser otra alternativa para niños de más de dos años que ya tienen cierta práctica con la posición de natación. Sin embargo, también requieren una colocación correcta, ya que podrían darse la vuelta y dejar al niño boca abajo.

Otros sistemas, como las bandas pectorales o el swimtrainer, pueden resultar eficaces si se utilizan siguiendo correctamente las instrucciones.

QUÉ DEBEN TENER LAS AYUDAS A LA FLOTACIÓN

La OCU recomienda prestar atención a determinadas características cuando se compra una ayuda a la flotación hinchable.

Entre ellas destacan:

- Doble cámara de aire, cuando el producto es hinchable.

- Válvula antirretorno, capaz de conservar al menos el 75 % del aire después de dos minutos aunque esté abierta.

- Hebillas con doble cierre.

Los puntos débiles suelen estar relacionados con la resistencia de las hebillas y con los materiales utilizados en la fabricación.

ENSEÑAR A NADAR A LOS NIÑOS ES LA MEJOR PREVENCIÓN

Más allá de cualquier sistema de flotación, la OCU considera fundamental que los niños aprendan a nadar cuanto antes. La edad recomendada para comenzar un curso se sitúa entre uno y cuatro años, aunque cada menor tiene su propio ritmo de aprendizaje.

Pero saber nadar no elimina el riesgo.

Un niño que sabe nadar también debe estar vigilado constantemente por un adulto, tanto dentro como fuera del agua. Esa supervisión es esencial para evitar conductas peligrosas, como correr por el borde de la piscina, jugar cerca del bordillo o lanzarse al agua sin comprobar antes la profundidad.

La OCU también aconseja que los padres conozcan las nociones básicas de primeros auxilios. En un accidente por ahogamiento, actuar con rapidez puede resultar determinante.

LAS BANDERAS DE LA PLAYA TAMBIÉN SALVAN VIDAS

En el mar, las condiciones pueden cambiar rápidamente. Por eso es fundamental respetar siempre las indicaciones de los servicios de vigilancia y las banderas.

La bandera verde indica condiciones adecuadas para el baño, mientras que la amarilla señala que existen condiciones poco favorables y obliga a extremar la precaución, especialmente con los menores.

La bandera roja prohíbe el baño y debe respetarse siempre.

La OCU recomienda evitar además las playas sin servicio de socorrismo. En piscinas y zonas vigiladas, el socorrista es un aliado fundamental ante cualquier emergencia.

OJO CON LOS SALTOS, LOS BORDILLOS Y LAS AGUAS TURBIAS

Los ahogamientos no son el único peligro relacionado con el agua. También pueden producirse lesiones graves por golpes y caídas.

La OCU recomienda no bucear ni saltar en aguas turbias, donde podrían existir rocas u otras personas que no se vean desde la superficie.

En las piscinas tampoco hay que permitir que los niños corran o jueguen en los bordillos. Los juguetes deben retirarse de estas zonas para evitar tropiezos y caídas.

Especialmente importante es no tirarse de cabeza a una piscina sin conocer la profundidad. Un golpe contra el fondo puede provocar una lesión cervical grave. También hay que comprobar que no haya otra persona debajo antes de saltar.

QUÉ HACER SI UNA CORRIENTE TE ALEJA DE LA ORILLA

El mar puede poner a prueba incluso a personas que saben nadar. Si alguien nota que está perdiendo fuerzas, la OCU aconseja mantener la calma y no luchar contra la corriente.

Una opción es colocarse de espaldas para recuperar fuerzas y, si es necesario desplazarse, hacerlo impulsándose con las piernas y tratando de avanzar en paralelo a la playa.

Sobre todo, no hay que sobreestimar las propias capacidades ni realizar esfuerzos para los que no se está preparado.

EL 112, LA CLAVE ANTE UNA EMERGENCIA

Ante un accidente en el agua, la recomendación de la OCU es clara: hay que llamar inmediatamente al 112.

La prevención, la vigilancia constante y el aprendizaje de la natación son las principales herramientas para reducir el riesgo. Los hinchables pueden servir para jugar, pero no deben confundirse con un elemento de seguridad.

En definitiva, el mensaje que deja la OCU para este verano es sencillo: un flotador, una colchoneta o una figura hinchable no sustituyen a un adulto vigilando a un menor. Y, especialmente en el mar, utilizarlos como si fueran un salvavidas puede convertir un juego aparentemente inocente en una situación peligrosa.

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