El nutricionista Manuel Viso explica cómo lavar las fresas: cuidado con los productos mágicos
Si no las lavas bien antes de comerlas, podrías estar llevándote a la boca algo más que fruta


Actualizado el 31/07/2025 a las 15:58
Las fresas son un fruto delicioso y están llenas de vitaminas, pero si no las lavas bien antes de comerlas, podrías llevarte a la boca algo más que fruta: restos de pesticidas o microorganismos.
Instituciones como la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) o la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) coinciden en un consejo básico pero infalible: lávalas con agua potable justo antes de consumirlas.
Nada de jabón, detergente ni productos milagrosos. Solo necesitas agua fría a chorro durante al menos 30 segundos. Este gesto simple es tu mejor aliado para disfrutar de unas fresas limpias y seguras.
¿Quieres una desinfección más profunda? Puedes sumergirlas en una mezcla casera: 3 partes de agua y 1 parte de vinagre blanco durante 5 minutos. Después, enjuágalas bien con agua potable. Este método ayuda a reducir la presencia de bacterias como Salmonella o E. coli.
¿Y la lejía? Solo en casos especiales —como cuando las van a consumir bebés, embarazadas o personas con las defensas bajas— y siempre que sea apta para alimentos. La proporción segura: 4 gotas por litro de agua durante 5 minutos, seguido de un enjuague muy cuidadoso.
La clave está en combinar ciencia, sentido común y mucho cariño por la fruta fresca. Porque cuidar cómo la consumes… también es quererte.