Los cuidados paliativos perinatales mejoran la experiencia ante embarazos con mal pronóstico
Según el doctor Álvaro Navarro, la mitad de los niños que mueren cada año en España fallecen antes de las cuatro primeras semanas de vida


Publicado el 14/10/2024 a las 10:57
Los cuidados paliativos perinatales mejoran “en 180 grados” la experiencia familiar ante embarazos de mal pronóstico.
Según el presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos Pediátricos (Pedpal), el doctor Álvaro Navarro, la mitad de los niños que mueren cada año en España fallecen antes de las cuatro primeras semanas de vida.
Ante esta realidad, ofrecer cuidados paliativos perinatales a las familias que pasan por este trance puede mejorar significativamente su experiencia en el contexto de un embarazo de mal pronóstico y de la posible despedida de un hijo, según destacan especialistas de Ginecología y Obstetricia y de Pediatría de la Clínica Universidad de Navarra, que han participado en la I Jornada de Cuidados Paliativos Perinatales celebrada en Barcelona.
Como se ha expuesto durante el encuentro, la Clínica Universidad de Navarra es un centro especializado en la atención integral de gestaciones complejas. Con la experiencia acumulada, ante cada caso sus profesionales emprenden una evaluación multidisciplinar desde las consultas prenatales, elaborando un plan de parto y otro de posible despedida cuando se prevé que el bebé puede fallecer.
Además, se estudia la atención más completa a la familia, considerando cada punto de este complejo proceso. Todos estos factores facilitan la preparación para el duelo y contribuyen a una planificación que mejora el bienestar familiar. En esta tarea participan ginecólogos, obstetras, neonatólogos, pediatras, enfermeras, matronas, psicólogos, asesores espirituales, trabajadores sociales y, si corresponde, facultativos de la Unidad de Medicina Genómica.
La doctora Laura Muñoz Saá, especialista en Ginecología y responsable del Área de Obstetricia de la Clínica en Madrid, ha destacado que los cuidados paliativos perinatales “dan un giro de 180 grados a la experiencia de nuestras gestantes y sus familias en embarazos de mal pronóstico”.
La personalización de la asistencia en estos casos es otro aspecto clave, “adecuando los cuidados a lo que cada madre, bebé y familia necesitan. En equipo, tenemos toda la capacidad de dar respuesta a cada situación específica con solidez, profesionalidad e inmensa humanidad”.
Felipe Garrido, pediatra de la Clínica, ha subrayado el seguimiento de los protocolos de atención individualizados que se han desarrollado en el hospital para atender a los neonatos con riesgos. “La patología congénita grave que pueda sufrir el bebé o el tiempo que vaya a vivir se tienen en cuenta para condicionar unos cuidados médicos de confort para el recién nacido y para maximizar el periodo que la familia y el bebé van a pasar juntos”.
El pediatra ha asegurado que la conversación continua con los padres desde las consultas prenatales es un factor esencial: “En ellas presentamos al equipo, conocen la Unidad Neonatal, comentamos el pronóstico postnatal y, sobre todo, intentamos resolver todas las inquietudes para afrontar el parto y sus circunstancias. Les explicamos todos los escenarios clínicos posibles, tratando de equilibrar las decisiones en base a nuestro conocimiento y sus deseos, priorizando siempre el bienestar y la dignidad del bebé”.