ASTRONOMÍA
La Luna se encoge y se arruga como una pasa
En los últimos cientos de millones de años, el satélite se ha reducido unos 50 metros


Actualizado el 15/05/2019 a las 06:00
La Luna también envejece. Un análisis de más de 12.000 imágenes capturadas por la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) ha descubierto que el satélite se está encogiendo a medida que su interior se enfría, provocando terremotos lunares y formando arrugas en su superficie. "Al igual que una uva se arruga cuando se reduce a una pasa, la Luna se arruga al encogerse", explicó la NASA.
En los últimos cientos de millones de años, la Luna ha "adelgazado" unos 50 metros pero, a diferencia de la fruta típica de la Nochevieja, que tiene una piel flexible, la corteza de la Luna es frágil y se rompe, formando fallas de empuje (arrugas) a medida que el interior se contrae. Las fallas, similares a las placas tectónicas en la Tierra, se forman cuando una sección de la corteza se eleva sobre una sección adyacente. Vistas desde el espacio, tienen forma de escalones o acantilados de decenas de metros de altura y varios kilómetros de largo.
"Nuestro análisis proporciona la primera evidencia de que estas fallas aún están activas y probablemente producen terremotos lunares a medida que la Luna continúa enfriándose y disminuyendo gradualmente", dijo Thomas Watters, científico principal del Centro para Estudios de la Tierra y Planetarios en el Museo Nacional del Aire y del Espacio del Smithsonian en Washington. "Algunos de estos terremotos pueden ser bastante fuertes, alrededor de cinco en la escala de Richter".
La evidencia de que las fallas aún están activas se ha obtenido a partir de más de 3.500 escarpas de la falla capturadas por la cámara del LRO, que muestran deslizamientos de tierra y rocas relativamente brillantes en las laderas de las fallas o en terrenos cercanos. La superficie lunar se oscurece por la radiación solar, entre otros factores, por lo que el brillo prueba que esos materiales han sido expuestos al espacio recientemente, como consecuencia de un terremoto lunar.
El análisis se publicó en 'Nature Geoscience' y examinó los sismos lunares superficiales registrados por cuatro sismógrafos colocados en la Luna durante las distintas misiones Apolo (11, 12, 14, 15 y 16), estableciendo vínculos entre ellos. "Es realmente extraordinario ver cómo los datos de hace casi 50 años y de la misión LRO se han combinado para mejorar nuestra comprensión de la Luna, al tiempo que sugieren hacia dónde deberían dirigirse las futuras misiones sobre el estudio de sus procesos internos", señaló John Keller, científico del proyecto LRO del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland.
La Luna no es el único cuerpo celeste del Sistema Solar que experimenta cierta contracción con la edad. Mercurio, por ejemplo, tiene fallas de empuje de hasta 1.000 kilómetros de largo y de más de tres kilómetros de altura, es decir, son significativamente más grandes en relación con su tamaño que las de la Luna, lo que indica que el tamaño de este planeta se ha reducido mucho más.
Este mismo lunes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha pedido al Congreso que añada 1.600 millones de dólares al presupuesto de la NASA para "volver a la Luna e ir a Marte". "Bajo mi Administración vamos a restaurar la grandeza de la NASA y volveremos a la Luna, iremos a Marte. Estoy actualizando mi presupuesto para incluir 1.600 millones de dólares adicionales para que podamos regresar al espacio a lo grande", ha aseverado Trump en su cuenta de Twitter.