La dieta cetogénica tiene mayores beneficios para la salud que otras dietas populares para bajar de peso

Un estudio a demostrado que si se tiene un alto contenido de grasa en el hígado y prediabetes, reducir la ingesta de carbohidratos puede tener importantes efectos terapéuticos sobre el metabolismo, más allá de la simple pérdida de peso

Alimentos para una dieta cetogénica
AmpliarAmpliar
Alimentos para una dieta cetogénicaArchivo
Alimentos para una dieta cetogénica

CerrarCerrar

Europa Press

Publicado el 27/08/2026 a las 17:56

Según un ensayo clínico de la Universidad de Washington en San Luis (Estados Unidos) publicado en la revista 'Cell Metabolism de Cell Press', una dieta que limita severamente los carbohidratos, pero es rica en grasas ofrece mayores beneficios para la salud de las personas con obesidad en comparación con una dieta mediterránea o una dieta baja en grasas.

Tras seguir una dieta cetogénica (o "Keto") durante cuatro o cinco meses, aproximadamente el 50% de un grupo de participantes con obesidad y prediabetes ya no cumplían los criterios de prediabetes.

"Sabemos que la pérdida de peso puede mejorar la salud metabólica en personas obesas -plantea Samuel Klein, autor principal del estudio en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington en San Luis, Misuri-. Nuestros datos sugieren que, si se tiene un alto contenido de grasa en el hígado y prediabetes, reducir la ingesta de carbohidratos puede tener importantes efectos terapéuticos sobre el metabolismo, más allá de la simple pérdida de peso".

Se estima que alrededor del 40% de los adultos estadounidenses padecen obesidad. Los profesionales de la salud suelen recomendar dietas bajas en grasas, bajas en carbohidratos o la dieta mediterránea para promover la pérdida de peso, pero no está claro si alguna de estas dietas proporciona beneficios metabólicos adicionales más allá de la pérdida de peso en sí, o si alguna ofrece mayores beneficios para la salud que las demás.

Las tres dietas más populares difieren significativamente en su composición nutricional principal. Por ejemplo, una dieta baja en carbohidratos, también conocida como dieta Atkins o cetogénica, restringe severamente la ingesta de carbohidratos, mientras que una dieta baja en grasas puede obtener hasta el 70% de su energía de los carbohidratos.

La dieta mediterránea se compone principalmente de alimentos de origen vegetal, como verduras, aceite de oliva y frutos secos, con cantidades moderadas de pescado y lácteos, mientras que la dieta cetogénica puede incluir alimentos ricos en grasas saturadas, incluidos productos de origen animal.

Para comprender los efectos metabólicos de las dietas en las personas, Klein y su equipo realizaron un ensayo clínico con 42 participantes que padecían obesidad, prediabetes e hígado graso. Los investigadores los asignaron aleatoriamente a uno de tres grupos de dieta: una dieta cetogénica, una dieta mediterránea o una dieta baja en grasas y rica en vegetales. Los participantes recibieron todos sus alimentos del equipo de investigación y se reunieron semanalmente con un dietista para ayudarlos a seguir las dietas asignadas.

En el estudio, la dieta cetogénica aportó solo el 4% de las calorías provenientes de carbohidratos y el 73% de grasas. La dieta mediterránea obtuvo el 50% de sus calorías de carbohidratos y el 35% de grasas. La dieta basada principalmente en vegetales obtuvo el 70% de las calorías de carbohidratos y el 15% de grasas.

El equipo adaptó la ingesta calórica de cada participante para que todos perdieran alrededor del 10% de su peso corporal, lo que les llevó entre cuatro y cinco meses.

Al finalizar el estudio, las tres dietas produjeron una reducción significativa de la grasa corporal de los participantes. Además, sus cuerpos se volvieron más sensibles a la insulina, mejorando su capacidad para regular el azúcar en sangre.

Sin embargo, la dieta cetogénica produjo las mayores mejoras en varios indicadores de la salud hepática y metabólica. La grasa hepática de los participantes disminuyó en un promedio del 67% en el grupo cetogénico, en comparación con el 45% en los grupos de dieta mediterránea y de alimentación basada en vegetales.

Al monitorizar la actividad metabólica de los participantes durante 24 horas mediante análisis de sangre, el equipo observó que el grupo que seguía la dieta cetogénica presentaba el mayor aumento de glucagón, una hormona que favorece la pérdida de grasa en el hígado. Este grupo también experimentó la mayor reducción en los niveles de insulina en sangre, lo que a su vez disminuye la grasa hepática, en comparación con los otros dos grupos.

"El hallazgo más sorprendente fue que los participantes del grupo de la dieta cetogénica no experimentaron un aumento en los niveles de grasa o colesterol en sangre a pesar de consumir la mayor cantidad de grasa", agrega Max Petersen, primer autor del estudio en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington.

Tras la intervención para perder peso, aproximadamente el 50% de los participantes del grupo cetogénico ya no cumplían los criterios de prediabetes, en comparación con el 29% del grupo mediterráneo y el 7% del grupo que priorizaba los alimentos de origen vegetal.

"Los medicamentos basados en GLP-1 han revolucionado el tratamiento de la obesidad. Ahora contamos con una farmacoterapia muy eficaz para lograr una pérdida de peso significativa --incide Petersen--, pero, además, nuestro estudio demuestra que la composición específica de la dieta puede aportar beneficios adicionales".

Etiquetas:

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora