Un estudio revela que el gen del estrés permanece "activado" en el cerebro de las personas con esquizofrenia
La investigación podría conducir a nuevos tratamientos psiquiátricos


Publicado el 26/08/2026 a las 16:52
Expertos de la Universidad de Sídney (Australia) han descubierto que un gen implicado en la regulación de la respuesta del cuerpo al estrés se activa con mayor facilidad en el cerebro de las personas que padecen esquizofrenia.
El estudio, publicado en el 'American Journal of Psychiatry' y realizado en colaboración con investigadores del Instituto Max Planck de Psiquiatría, analizó el gen FKBP5 y la proteína FKBP51 correspondiente, que ayudan a regular la intensidad con la que el cuerpo responde a las hormonas del estrés, como el cortisol.
Utilizando tejido cerebral donado, los investigadores descubrieron que, en personas con esquizofrenia, las marcas químicas que normalmente regulan el gen FKBP5 habían desaparecido. Este cambio se relacionó con una mayor actividad del gen FKBP5, lo que abre la posibilidad de desarrollar nuevos tratamientos dirigidos a él.
La doctora Natalie Matosin, de la Facultad de Ciencias Médicas, explica "para las personas que han perdido las marcas químicas que mantienen bajo control su gen del estrés, es como tener el volumen de sus altavoces atascado al máximo".
"Responder al estrés de forma tan intensa puede afectar al cerebro con el tiempo, haciéndolo más vulnerable a trastornos psiquiátricos graves -prosigue-. Comprender cómo controla esta respuesta nos brinda nuevas perspectivas que nos ayudarán a desarrollar tratamientos más eficaces".
Los investigadores también descubrieron que los cambios en el sistema de respuesta al estrés se acentúan con la edad, lo que podría afectar los circuitos internos del cerebro con el tiempo.
Esto significa que el sistema podría activarse con mayor facilidad y permanecer activo durante más tiempo. Estos cambios, a su vez, aumentan la vulnerabilidad a desarrollar trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia en la edad adulta.
La doctora Matosin, también miembro del Centro Charles Perkins y del Centro del Cerebro y la Mente, señala que "esta respuesta alterada al estrés se concentra particularmente en la corteza frontal del cerebro, el área del cerebro que sustenta la memoria, la toma de decisiones y el control emocional".
"Una respuesta al estrés persistentemente elevada puede significar que, a medida que el cerebro envejece, los circuitos de la corteza frontal se vuelven más vulnerables al daño, lo que aumenta la susceptibilidad a enfermedades psiquiátricas graves", concluye.