Psicología
El 'truco del vaso de agua' en las entrevistas de trabajo que puede determinar tu contratación
Los reclutadores utilizan esta técnica sencilla para evaluar actitudes, naturalidad y habilidades sociales de los candidatos durante el proceso


Publicado el 24/08/2026 a las 19:52
La prueba del vaso de agua se ha convertido en una técnica de selección empleada por reclutadores para evaluar aspectos de la personalidad de los candidatos más allá de su currículum. Este método consiste en ofrecer un vaso de agua durante la entrevista de trabajo y observar cómo reacciona el aspirante ante este gesto cotidiano. La forma de interactuar con el vaso proporciona información sobre la naturalidad, la seguridad y la capacidad de adaptación al entorno laboral.
En el mercado laboral actual, los procesos de selección han evolucionado para valorar no solo la experiencia profesional o la formación académica, sino también la actitud y el comportamiento de los candidatos. Pequeños detalles que pueden parecer irrelevantes adquieren importancia en la decisión final.
Los responsables de recursos humanos prestan atención a gestos, respuestas y reacciones durante la entrevista para determinar si la persona encaja con la cultura de la empresa.
La técnica del vaso de agua permite a los entrevistadores observar la reacción de los aspirantes ante estímulos aparentemente insignificantes. El reclutador coloca un vaso de agua al alcance del candidato como parte de la dinámica de la entrevista. Aunque pueda parecer un simple acto de cortesía, la manera de actuar frente a esta situación aporta pistas sobre rasgos del comportamiento.
QUÉ REVELA ACEPTAR O RECHAZAR EL VASO DE AGUA
Aceptar el agua y beber con tranquilidad suele transmitir una imagen de confianza y cercanía, además de capacidad para desenvolverse con naturalidad en un contexto profesional. Por el contrario, rechazar la oferta de forma educada podría interpretarse como un signo de tensión o excesiva formalidad, lo que genera dudas sobre la facilidad del candidato para adaptarse al ambiente de trabajo.
Beber de forma precipitada puede transmitir nerviosismo, ansiedad o falta de control emocional, aspectos que algunos reclutadores valoran para determinar cómo se afrontan situaciones de presión.
Incluso un pequeño accidente, como derramar el agua, resulta revelador: mantener la calma y resolver el incidente con rapidez proyecta responsabilidad, iniciativa y buena gestión de imprevistos.
Los expertos en selección de personal consideran que rechazar el vaso de agua puede indicar incomodidad o cierta distancia con el entrevistador. No se trata necesariamente de un aspecto negativo, pero sí puede generar dudas sobre la capacidad de adaptación del aspirante. Una reacción excesivamente tensa o un rechazo brusco podría proyectar dificultades para gestionar el estrés y las interacciones sociales.
En cambio, responder de forma relajada y espontánea suele transmitir confianza en uno mismo y facilidad para adaptarse a distintas situaciones. Aceptar el vaso con naturalidad se interpreta como una muestra de buena educación, agradecimiento y desenvoltura en un entorno profesional. La educación y la cortesía son competencias que muchas empresas valoran especialmente en sus procesos de selección.
LA PRUEBA DEL CAFÉ
Además de la técnica del vaso de agua, existe otra dinámica conocida como la prueba del café, popularizada por Trent Innes, directivo de la empresa de software Xero Australia. Innes explicó este método durante una entrevista en el pódcast empresarial 'The Venture', información que posteriormente recogió el diario británico Mirror. La prueba consiste en ofrecer un café al candidato antes de comenzar la entrevista.
Cuando la conversación finaliza, el reclutador observa qué hace el aspirante con la taza vacía: si la deja sobre la mesa o se preocupa por devolverla a la cocina o preguntar dónde debe dejarla. Según Innes, este pequeño detalle refleja aspectos relacionados con la responsabilidad, la educación y el respeto por los espacios compartidos. El empresario acostumbra a acompañar al candidato por la oficina antes de la entrevista, aprovechando ese recorrido para pasar por la cocina y servir una bebida.
Tras finalizar la conversación, presta especial atención a lo que ocurre con la taza vacía. Este tipo de pruebas buscan evaluar aspectos como la actitud, la iniciativa y las habilidades sociales del candidato, cualidades que no siempre resultan fáciles de detectar durante una conversación formal. Aunque parezcan detalles sin importancia, para algunos reclutadores se convierten en indicadores adicionales de si la persona encaja con la cultura corporativa y los valores de la organización.