Salud
"Si un paciente con golpe de calor tarda mucho en venir a Urgencias, fallece en poco tiempo"
Personas mayores, solas y con patologías previas son las más vulnerables a las temperaturas, recuerda el investigador y médico Oriol Yuguero, en un año con más de 3.200 personas fallecidas por el calor


Publicado el 24/08/2026 a las 05:00
Las altas temperaturas de los últimos años han ocasionado que las Urgencias de los hospitales tengan tantos pacientes como en la temporada de gripe, en los meses de invierno, según estudios recientes. Las olas de calor comienzan a saturar los ingresos, sobre todo en personas con patologías previas. Desde junio, más de 3.200 personas en España han muerto por causas atribuidas a la temperatura. "Hace cinco o seis años en los meses de verano había poca actividad asistencial y los profesionales podían hacer vacaciones. En los servicios de urgencias había accidentes de tráfico, por ejemplo, pero mucho menos actividad que durante el invierno o el resto de meses", explica Oriol Yuguero, investigador de la Universidad de Lleida y jefe de Servicio de Urgencias en el Hospital Arnau de Vilanova. "Desde hace cinco o seis años hay más complejidad que muchas semanas de gripe, con una tendencia cada vez mayor. Si estamos sobre los 35ºC o 36ºC no pasa nada, pero al pasar de los 38ºC, durante varios días, como podría ser en una ola de calor, sí hay mucha demanda asistencial, muchos ingresos".
¿El verano mata más gente que el invierno?
En los picos de temperatura hay un aumento de pacientes con mayor gravedad, probablemente porque el calor desregula enfermedades metabólicas y cardiovasculares. También afecta a pacientes diabéticos y con enfermedad renal, todo lo que son problemas vinculados con los líquidos de los pacientes, que se deshidratan. A veces beben agua en poca cantidad y eso hace que tengan más riesgo de descompensación.
¿A qué síntomas hay que estar atento?
En las primeras fases, al dolor de cabeza, las ganas de vomitar y el cansancio. Si progresa, la gente suele estar confusa, puede tener un discurso incoherente, como si tuviera un ictus. Empieza como a descoordinarse y puede acabar en un coma. Cuando llegan a Urgencias, su temperatura está en 39ºC. En el golpe de calor la piel está muy caliente, seca. Hay un signo que se llama 'del pliegue', en el que se hace un pliegue en la piel y cuesta que se revierta.
¿Son mortales los golpes de calor?
En la gran mayoría se revierten y no son mortales. Pero si llega a esa segunda fase es más difícil que se pueda revertir. Cuando llegan a Urgencias con alteraciones orgánicas graves, la gente puede fallecer porque ya es muy difícil poder remontar.
¿Es una muerte intempestiva?
Cuando no va bien, no va bien muy rápido. O sea, si el paciente con golpe de calor tarda mucho en venir a Urgencias, fallece en poco tiempo, sin estar mucho ingresado. Eso enseguida ya lo vemos. A veces, una vez recuperado puede tener un proceso de recuperación en la planta de ingresados.
¿Cuáles son las personas más vulnerables?
En las olas de calor vemos generalmente gente joven que está trabajando, que está expuesta en el campo o que está paseando. Es decir, que tienen una exposición constante a la temperatura extrema. Pero los más vulnerables, principalmente, son pacientes con trastornos metabólicos, problemas respiratorios de tipo asmático o con patología obstructiva crónica.
¿Los mayores están más expuestos al riesgo?
Sí, a partir de los 75 u 80 años. Los que tienen menos de esa edad no están tan expuestos, su cuerpo responde mejor. Con 55 o 60 años tiene mayor capacidad de ajustarse o de recuperarse en cuanto entra en un espacio frío o en cuanto bebe. En cambio, una persona mayor requiere mucho más tiempo para poder recuperarse de esa exposición al calor. No hemos visto diferencias por género.
¿Y en situación de soledad?
Es más difícil que la gente que tiene a alguien que se preocupe de ellos tenga este tipo de problemas. Muchas veces la diferencia está en beber a pesar de no tener sed en estas edades. El cuerpo se va deshidratando y cuando manda la alerta ya es demasiado tarde. En cambio, tiene menor riesgo si vive con alguien que le recuerda que hay que bajar las persianas, estar fresco o beber cada dos o tres horas. El contacto social sí que mejora.
¿La hipertermia cómo se revierte?
Administrando paracetamol, líquidos, perfusiones intravenosas. Si funciona, va muy rápido.
¿Están preparados los hospitales para el aumento de pacientes en verano?
Sí, cada vez más, pero depende mucho de la comunidad autónoma. En verano se aprovechaba para hacer obras, pintar plantas, mejorar el cableado de determinadas zonas del hospital. Ahora hay que monitorizar esto muy bien, porque hay mucha actividad y se necesita un plan B. También importa cómo están preparadas las ciudades, ayuntamientos o diputaciones, para vigilar a la gente que está sola en los hogares, porque ha sido identificados.
¿Qué medidas hacen falta para que el funcionamiento sea óptimo?
Tener disponibilidad de camas y recursos humanos, mantener el mismo número de profesionales mañana, tarde y noche que en cualquier otro mes del año, y reforzar los turnos de médicos y personal de enfermería en fines de semana largos, como el puente de agosto o la noche de San Juan.
¿Qué recomienda a un profesional sanitario?
Muchos síntomas pueden estar explicados por el calor, pero no todo es culpa de un golpe de calor.
¿Y a los pacientes?
Ante la mínima duda, hay que acudir a su centro de salud o al centro de urgencia de atención primaria para que lo valoren y deriven al hospital, si fuera necesario hacer un tratamiento sintomático para poder revertir el cuadro.
¿Un caso que usted recuerde especialmente?
Tuvimos hace poco un chico que estaba en el campo, le dio un golpe de calor y pudo venir al hospital en menos de 15 minutos. La recuperación fue muy buena. Trabajo en una zona con temporeros que vienen a recoger fruta, y tenemos muchos pacientes que llegan en situaciones de hipertermia de más de 41ºC y 42ºC. Como son gente joven, si vienen pronto al hospital, se recuperan bastante rápido.