Salud
Señales metabólicas años antes del embarazo predicen una posible hipertensión gestacional
Estos hallazgos podrían contribuir a una evaluación de riesgos más temprana y a la implementación de medidas preventivas en la atención prenatal


Publicado el 01/05/2026 a las 12:39
Pequeñas anomalías en los niveles de glucosa y lípidos en sangre, así como en la inflamación, detectadas varios años antes del embarazo, están relacionadas con un mayor riesgo de hipertensión durante la gestación y preeclampsia, según un nuevo estudio del Instituto Karolinska (Suecia) publicado en 'JAMA Network Open'.
Estos hallazgos podrían contribuir a una evaluación de riesgos más temprana y a la implementación de medidas preventivas en la atención prenatal.
La hipertensión arterial durante el embarazo es relativamente común y puede ser un signo temprano de preeclampsia o incluso derivar en esta afección. Por ello, se controla rigurosamente la presión arterial en cada consulta prenatal para detectar cambios a tiempo. Actualmente, la evaluación del riesgo se basa principalmente en los datos recopilados después de que la mujer queda embarazada.
"Nuestro estudio demuestra que los análisis de sangre precoces, que ya se utilizan en el ámbito sanitario en otros contextos, pueden ayudar a identificar a las mujeres en riesgo mucho antes de que queden embarazadas", cuenta Karin Leander, profesora titular y asociada del Instituto de Medicina Ambiental del Instituto Karolinska, quien dirigió la investigación. "A largo plazo, esto podría abrir nuevas oportunidades para prevenir complicaciones durante el embarazo".
El estudio se centra en la base de datos AMORIS y abarca a algo más de 35.000 mujeres en Estocolmo, Suecia, que esperaban su primer hijo. Entre cuatro y seis años antes del embarazo, las mujeres se sometieron a exámenes médicos y análisis de sangre que midieron, entre otras cosas, el nivel de glucosa en sangre, los lípidos sanguíneos y marcadores de inflamación de bajo grado. Posteriormente, se realizó un seguimiento de las mujeres en registros nacionales.
En total, el 5,5% de las mujeres desarrollaron hipertensión o preeclampsia durante el embarazo. Dependiendo del marcador que estuviera elevado, entre el 5,5% y el 12,8% de las mujeres con trastornos metabólicos previos al embarazo se vieron afectadas, en comparación con el 4,1% al 5,3% de las mujeres con niveles dentro del rango normal.
Incluso niveles moderadamente elevados de ciertos lípidos sanguíneos (colesterol LDL, triglicéridos y apolipoproteína B), el marcador inflamatorio haptoglobina y el llamado índice TyG (un marcador que indica un metabolismo de la glucosa alterado) se asociaron con un mayor riesgo.
"Nuestros resultados sugieren que el aumento del riesgo puede comenzar incluso en niveles que actualmente se consideran normales", explica Karin Leander. "Esto significa que los análisis de sangre rutinarios podrían utilizarse como una herramienta adicional para ayudar a los profesionales sanitarios a evaluar el riesgo y hablar sobre el estilo de vida con las mujeres en edad fértil, tanto antes como al principio del embarazo".
Los investigadores destacan que las causas de la hipertensión arterial durante el embarazo son complejas y aún no se comprenden del todo. Dado que se trató de un estudio observacional, los resultados deben interpretarse con cautela y no se pueden establecer vínculos causales.
El siguiente paso consiste en investigar si las anomalías tempranas en el azúcar en sangre, los lípidos en sangre y la inflamación también pueden predecir otras complicaciones, como la diabetes gestacional y el parto prematuro.
"También investigaremos la relación entre estos marcadores y la salud cardiovascular a largo plazo de las mujeres", concluye Karin Leander.
El estudio fue financiado por la Fundación Sueca del Corazón y los Pulmones y el Instituto Karolinska. Uno de los coautores ha recibido honorarios por servicios de consultoría de compañías farmacéuticas; los demás investigadores declaran no tener conflictos de intereses.