Tráfico
La Guardia Civil advierte sobre un riesgo poco conocido relacionado con las primeras lluvias de primavera
Es fundamental adaptar la conducción para reducir riesgos


Publicado el 10/04/2026 a las 08:25
Las primeras lluvias de la primavera, aunque puedan parecer inofensivas, esconden un riesgo importante para la conducción. Tras semanas, o incluso meses, sin precipitaciones, la superficie de la calzada acumula polvo, restos de suciedad y, sobre todo, aceites y combustibles procedentes de los vehículos. Cuando caen las primeras gotas, estos elementos no se limpian de inmediato, sino que se mezclan y crean una fina película extremadamente deslizante.
El resultado es un asfalto que pierde gran parte de su adherencia, convirtiéndose en una auténtica 'pista de patinaje' para los vehículos. Esta situación aumenta considerablemente el riesgo de derrapes y alarga la distancia de frenado, especialmente en los primeros minutos de lluvia, que son los más peligrosos.
Ante este escenario, es fundamental adaptar la conducción para reducir riesgos. En primer lugar, conviene aumentar la distancia de seguridad con el vehículo que circula delante, lo que permitirá reaccionar con mayor margen ante cualquier imprevisto. También es importante realizar frenadas suaves y progresivas, evitando movimientos bruscos que puedan provocar la pérdida de control del vehículo.
¿Sabías que las primeras gotas de primavera son muy peligrosas?
— Guardia Civil (@guardiacivil) April 8, 2026
🌧️ Al mezclarse con el polvo y el aceite de la calzada, el asfalto se vuelve una pista de patinaje.
✅ Aumenta la distancia de seguridad.
✅Suaviza las frenadas.
✅Revisa tus escobillas.#SeguridadVial pic.twitter.com/z64otrFGDA
Otro aspecto clave es la visibilidad. La lluvia, unida a la suciedad acumulada en el parabrisas, puede dificultar la visión de la carretera. Por eso, revisar el estado de las escobillas del limpiaparabrisas y asegurarse de que funcionan correctamente es esencial para conducir con seguridad.