Estudio
El 65% de españoles de 41 a 64 años suspende en salud visual
Los españoles son poco conscientes de la correlación entre salud ocular y factores como sufrir estrés, dormir poco, fumar, beber, dieta poco equilibrada o llevar una vida sedentaria


Publicado el 05/10/2022 a las 11:44
Los españoles entre 41 y 64 años suspenden en salud visual, ocho de cada diez dicen estar preocupados y el 65% la puntúa con un 4,9 en una escala de uno a 10, según revela el II Barómetro sobre el Bienestar Ocular de la población española 2022, presentado este miércoles.
El barómetro, elaborado por el grupo oftalmológico Miranza sobre un millar de entrevistas y presentado con motivo del Día Mundial de la Visión el 13 de octubre, revela que los españoles dan un aprobado justo (5,2) a su bienestar ocular pero suspenden en la franja de 41 a 64 años, el grupo más preocupado por sus ojos.
El estudio constata que la mayoría de la población es consciente de la necesidad de cuidar la vista (92 %) y ocho de cada diez opina que es conveniente hacer una revisión anual pero solo el 50 % la revisa cada dos o tres años e incluso con menor frecuencia.
Además, el estudio corrobora que la mitad de los encuestados que cuenta con un diagnóstico no ha sido tratado y solo un 33 % se ha sometido a un tratamiento para solucionar su problema ocular.
El grupo más numeroso de pacientes que sigue un tratamiento son los de glaucoma (59 %), seguido de miopía e hipermetropía (45%) y astigmatismo, 41 %.
ESTRÉS Y MENOS HORAS DE SUEÑO, FACTORES DE RIESGO OCULAR
La encuesta también desvela que no hay una clara percepción de la importancia de seguir hábitos de vida saludables y solo el 40 % aprecia correlación entre salud ocular y factores como sufrir estrés, dormir poco, fumar, beber, dieta poco equilibrada o llevar una vida sedentaria.
Además, el barómetro corrobora que los españoles son poco conscientes de los aspectos que afectan a la vista y en qué pueden incidir para mejorarla.
El estudio señala que entre la población que se reconoce estresada un 31 % admite que su salud visual es mala frente al 21% de los que dicen no tener estrés.
Los autores del estudio entienden, por tanto, que el estrés es un factor de riesgo en el bienestar ocular ya que los problemas de visión se manifiestan diez puntos más entre la población que admite estrés.
Según una de las directoras médicas de Miranza María Gessa, "el estrés afecta seriamente a la salud cardiovascular y esto deteriora a la larga la función de los ojos".
También el tabaquismo, ha recordado esta experta, está asociado a mayor incidencia de glaucoma, cataratas y degeneración macular.
Aunque en menor medida, la salud visual también es percibida como un problema entre quienes duermen menos y quienes llevan una vida sedentaria.
Respecto al sedentarismo, el director médico de Miranza en Vitoria, Jaime Arambari, ha señalado que el ejercicio físico es otro pilar de salud general y ocular y ha afirmado que "dos horas de caminata al día hacen milagros en una persona".
El 59 % de los encuestados afirma que lleva una vida poco activa y un 53% reconoce que el tipo de vista que más utiliza es a corta distancia y las actividades más habituales que evidencian los problemas de visión son "leer el móvil y usar el ordenador".
UN 49% ADMITE QUE LA VISTA AFECTA A SU CAPACIDAD DE CONDUCIR
En general y según el barómetro, los españoles no perciben que la vista afecte de forma importante a la capacidad de llevar a cabo actividades.
No obstante y pese a esa percepción optimista, un 49 % afirma que la vista afecta a su capacidad de conducir y las mayores dificultades surgen a la hora de hacerlo de noche y con mal tiempo.
También un 16 % dice que sus problemas de visión perjudican a la capacidad de hacer deporte y un 23 % considera que la vista le impide tener el control de lo que hace.
Al menos uno de cada tres españoles tiene síntoma de problemas visuales y los más habituales son, por este orden, la sensibilidad a la luz, la visión borrosa, la sensación de pérdida de visión y la irritación, el picor o escozor.
Además el síntoma que se manifiesta con más intensidad, aunque menos frecuencia, es el lagrimeo.
La sintomatología se percibe principalmente al usar dispositivos como móviles, tabletas y ordenadores y está vinculada con otros factores medioambientales como el viento o el aire acondicionado.
Un 72% de los encuestados para este barómetro declara llevar gafas, asidua o ocasionalmente, y un 16 %, lentes de contacto. En ambos casos, el 38 % expresa cierta o mucha molestia por el hecho de llevar corrección óptica.