Los toros más peligrosos
Publicado el 01/07/2011 a las 12:36
Algunos de los toros que participaron en los encierros de las fiestas de Sanfermín dejaron un trágico recuerdo en la mente de los pamploneses y visitantes.
Desde el comienzo de las fiestas de la capital navarra hasta la actualidad se han tenido que lamentar un total de 16 muertes de corredores en el encierro, situándose la primera de ellas en la carrera del 7 de julio de 1910.
Uno de los toros que serán recordados fue Liebrero que causó el terror en las calles pamplonesas en la mañana del 8 de julio de 1939 tras derribar el vallado y quedar libre por fuera del recorrido.
En la historia de los encierros, dos reses pasaron a la historia por haber acabado con la vida de dos corredores. El 10 de julio de 1947, Semillero, un toro de la ganadería de Antonio Urquijo corneó hasta la muerte a Casimiro Heredia en la calle de Estafeta, para después hacer lo mismo con Joaquín Zabalza en la entrada a la plaza de toros.
Antioquío también goza de la misma fama ya que en el encierro del 13 de julio de 1980, corneó de muerte a José Antonio Sánchez en la cuesta de Santo Domingo y a Vicente Risco ya en el ruedo pamplonés.
Otro de los momentos imposibles de borrar de miles de retinas fue la cogida que sufrió el norteamericano Matthew Peter Tassio de las astas de Castellano, de la ganadería Torrestrella, en el encierro del 13 de julio de 1995.
Sin embargo, 2009 fue uno de los años más trágicos en lo referente a los encierros de las fiestas de Sanfermín. El 10 de julio moría el joven madrileño Daniel Jimeno a causa de la cornada que le propinó el jandilla Capuchino en el tramo de Telefónica.
Además, el 12 de julio de ese mismo año los miuras protagonizaban un encierro muy peligroso con un balance de cinco heridos por asta, dos de ellos en estado muy grave. Uno de ellos, Pello Torreblanca fue alcanzado en el callejón por Ermitaño y recibió una cornada en el tórax y otra en el muslo izquierdo con doble trayectoria.
