Baile de La Alpargata
Teresa esta vez fue la segunda
Como otros años, Teres Aristu volvió al Baile de la Alpargata. Llegó con su hija la segunda, 25 minutos antes de las ocho


Publicado el 11/07/2026 a las 05:00
Faltaban 25 minutos para las ocho de la mañana cuando llegó Teresa Aristu Maritorena (Pamplona, 7 de diciembre de 1933) a la puerta del Nuevo Casino Principal, que no se abriría hasta 40 minutos después. Se sentó en la silla que había cogido su hija, Irene Arambarri Aristu, de la terraza del Iruña, y que luego dejaría en su sitio. Pero este año no fue la primera. Se le había adelantado diez minutos un par de gemelos, José Luis y Pedro Ibarrola Azqueta, de 61 años, nuevos este año en el Baile de la Alpargata.


Teresa Aristu esperaba tan feliz que ni parecía que el olor a pis que emanaba del suelo de la céntrica Plaza del Castillo estuviera haciendo de las suyas a esas horas. Era su primer día de estos Sanfermines en el Baile de la Alpargata y no el último porque tiene previsto acudir los que quedan.


Viuda desde hace 17 años, con tres hijos, 6 nietos y una biznieta, acude al Baile de la Alpargata “de toda la vida”. “Algún bailecico me pego”, afirma. Cualquiera que asiste a esta cita puede comprobar que no es alguno sino bastantes los que baila. Desde ‘Paquito el chocolatero’ a ‘El Coyote’, los pasacalles y, por supuesto, las jotas. Sanferminera, recuerda con orgullo que a su hijo mayor, que nació un 20 de mayo, le vistió ya el 6 de julio, “en aquellos años”, totalmente de pamplonica.


Recuerda que el año pasado se quejó en estas páginas de que no le dejaran participar en una encuesta sobre San Fermín porque tenía 91 años. El Ayuntamiento de Pamplona respondió, en un reportaje posterior, que se debía a que ya estaba cubierto el cupo de su edad. A raíz de esto, le llamó personalmente el concejal Mikel Armendáriz. Tomaron un café en Carlos III, le dijo que se había enterado de lo ocurrido. “Muy correcto y educado, me dijo que lo sentía mucho. Se portó muy bien”, explica feliz antes bailar unas jotas.