San Fermín 2026
Los nuevos escenarios de San Fermín
Han sido la segunda opción por obras, como la plazuela de San José o la plaza de la Constitución, que sustituyen al paseo Sarasate. O la explanada de Autobuses, desde donde se podrán seguir viendo los fuegos pero, eso sí, sin césped y sobre la tierra que se está colocando


Publicado el 13/06/2026 a las 05:00
El 9 de mayo, el Ayuntamiento aseguraba que se podrán ver los fuegos artificiales las noches de San Fermín desde la campa aledaña de la estación de autobuses, que ha habido que levantar para solucionar un problema de goteras en la infraestructura inaugurada bajo tierra el 9 de noviembre de 2007. No habrá césped para evitar que el trasiego de miles de personas dañe la plantación.
¿Y si no se llega a tiempo? No sería la primera vez que Pamplona se ve privada de este escenario, ya ocurrió entre 2005 y 2007 cuando se construiría la nueva estación. Entonces se acotó la zona convertida en un gran foso y la gente tuvo que acomodarse en los aledaños. Si se le pregunta a la Inteligencia Artificial sobre alternativas dice lo siguiente: Vuelta del Castillo, Jardines de la Taconera, plaza de la Constitución (la del Baluarte), avenida del Ejército y, si se quiere salir de la ciudad, monte de San Cristóbal y el del Perdón.
¿Y desde cuando San Fermín nutre su programa oficial con fuegos artificiales? El primer espectáculo pirotécnico de San Fermín se documentó en 1595, el quinto año que se celebraban las fiestas en julio para hacerlo coincidir con la feria de ganado en lugar del 10 de octubre. Cuatro barcos de fuego atacaron un castillo de madera.
En septiembre de 2011, Mikel Pagola escribía en Diario de Navarra que hasta 1967 se disparaban desde la plaza del Castillo, aunque ese año precisamente se alternaron otros espacios como el fortín de San Bartolomé, en la Media Luna, el baluarte de Labrit, o en el revellín de San Roque, en la Taconera. Incluso en los Sanfermines de 1970 se lanzaron desde el barrio de San Juan. Tres años después, se trasladaron definitivamente al fortín de Santa Clara, en la Ciudadela, convirtiéndose en su emplazamiento definitivo.


10.000 METROS CUADRADOS EN LA TÓMBOLA
Era 1945 cuando se inauguraba una tómbola ideada por el obispo de entonces Marcelino Olaechea y la entidad Secretariado Diocesano de Caridad -que dos años después pasaría a llamarse Cáritas- que decidieron organizar una rifa para obtener recursos económicos en un país empobrecido por la Guerra Civil. “Los boletos se vendían a peseta. Y los primeros premios consistieron en unas muñecas de tela que elaboraban las mujeres voluntarias de Acción Católica durante el invierno. Vendían boletos en unas cestas durante las fiestas de San Fermín y después las sorteaban. La primera recaudación fue 380.000 pesetas… Una cantidad nada despreciable para una población de 61.000 habitantes”, cuenta Cáritas en su página web.
El gran premio ese primer año fue un Citroën -expuesto en el escaparate de Ximénez y Compañía en la avenida Carlos III- en una rifa donde el boleto para participar en el sorteo del coche era “especial”. Costaba un duro y se podía adquirir en distintos establecimientos colaboradores de la ciudad. Se sorteó un 20 de julio de cuatro a siete de la tarde.


Y las obras del paseo Sarasate obligarán por primera vez a un cambio de escenario, a la plaza de la Constitución que preside el Baluarte. El edificio de congresos y su urbanización se inauguró el 30 de octubre de 2003 con la infanta Elena y su entonces marido Jaime de Marichalar. La plaza, con una superficie peatonal de 10.000 metros cuadrados responde al diseño de Patxi Mangado, que contó con la ayuda del también arquitecto Alfonso Alzugaray.
En cuanto al paseo Sarasate, recibió el nombre del violinista pamplonés en 1905. En su configuración como bulevar, en 1850, se bautizó como paseo Valencia en honor a Prudencio Valencia , que en la primera mitad del siglo XIX tenía un despacho en la calle Lindachiquía -indica José Joaquín Arazuri en su libro 'Pamplona calles y barrios'- en lo que eran las casas comprendidas entre la iglesia de San Nicolás y la calle de las Comedias; era un escribano con una amplia clientela de Pamplona y pueblos de Navarra.
Las obras de Sarasate también obligarán a trasladar el festival de jotas que el paseo acoge en su cabecera aledaña al Parlamento de Navarra desde 1985. Antes, se habían ubicado en la plaza del Castillo o paseo de Redín. ¿Y cuál fue el origen de este festival de jotas? El blog Memorias del viejo Pamplona lo sitúa precisamente en el entonces paseo de Valencia con Julián Gayarre y Pablo Sarasate que improvisaron un recital de jotas desde el balcón de la Fonda Europa en los Sanfermines de 1882.
Su emplazamiento alternativo para este año es la plazuela San José, con una historia más antigua que la del paseo. En el Catálogo Monumental de Navarra se dice que fue el centro del barrio de la canongía desde la reedificación de la Navarrería a mediados del siglo XIV. Sus apenas 3.000 m2, están enmarcados con cinco edificios catalogados: la Casa del Músico, la única de la plaza que mantiene elementos tardomedievales, el convento de las Siervas de María, proyectado por Florencio Ansoleaga a comienzos del siglo XX; inmuebles de viviendas situados en los números 1 y 2, obra de Pedro Manuel de Ugartemendía, y el ubicado en el número 4, también residencial del siglo XIX.