Fiestas
Estos son los 10 carteles finalistas de San Fermín 2026
Los pamploneses podrán votar por su cartel favorito hasta el próximo lunes 4 de mayo
Actualizado el 24/04/2026 a las 22:19
Un paso más en la liturgia previa a las fiestas. Pamplona conoció este viernes 24 de abril los 10 diseños finalistas del concurso de carteles de San Fermín, un certamen abierto y cuantioso en participación -488 obras presentadas- en el que cada año resulta más complicado abrazar la originalidad. Casi todo está hecho ya. La ciudadanía empadronada en Pamplona ya puede emitir su dictamen con la votación popular de forma telemática, presencial o telefónica.
Ante sí, tiene 10 obras en las que siguen pesando elementos y colores canónicos de las fiestas, desde composiciones abigarradas o sintéticas, personajes de sobra conocidos frente a la muchedumbre anónima, la música omnipresente, los fuegos artificiales, el chupinazo, la comparsa, el santo -aquí con gesto pacifista- y el toro hibridado con el mozo.
“Ya huele a San Fermín”. La concejala de Cultura, Festejos y Deporte, Maider Beloki (EH Bildu), comenzó el acto de presentación de las obras finalistas con las mismas palabras del año pasado. El patio del Condestable, una vez más, acogió a las once de la mañana las diez obras finalistas tapadas, ante una enorme y habitual expectación de medios. Uno a uno se fueron descubriendo los diseños, uno de los cuales se convertirá en imagen y reclamo ubicuo de San Fermín 2026.
PROHIBIDA LA IA
El ganador del concurso se llevará un premio de 5.000 euros mientras los nueve finalistas recibirán un accésit de 500. Por segundo año, sigue prohibida la utilización de inteligencia artificial, una herramienta que amenaza con más intensidad que en otros ámbitos el mundo del diseño gráfico. Llegará un momento -si no lo estamos ya- en que resultará imposible discernir entre una imagen creada por una máquina y por un humano.
Durante la presentación, varios miembros del jurado dieron pequeñas pinceladas de cada uno de los diseños finalistas, alternando castellano y euskera. ‘Ritmo y pasión’, el primer cartel descubierto, muestra una suerte de minotauro que “recoge elementos perfectamente reconocibles de la fiesta como son el toro, el chupinazo y la indumentaria sanferminera”. El jurado encuentra un símil con el arte gráfico de Saul Bass y su cartel exquisito de Anatomía de un asesinato, de Preminger.
Del segundo finalista, ‘Juntos’, el jurado destaca la técnica pictórica, que “le aporta humanidad y personalidad” y la “percepción de conjunto, entendiendo los individuos como una unidad”. Quizás en la línea del cartel ganador del año pasado, la obra elude la iconografía tradicional para poner el foco en algo que vive la mayoría de visitantes de San Fermín: la riada humana que se apretuja por las calles del Casco Viejo pamplonés.
PAZ Y AMOR
No es frecuente que los carteles finalistas apelen a la actualidad. El cartel número 3, ‘Paz y amor’, ofrece un gesto pacifista en la mano de San Fermín en tiempos de guerra. “Un desplante inocuo, controlado y simbólico”, considera el jurado. El cuarto finalista -el orden lo marcan las plicas- es ‘La cuadrilla’, un diseño que humaniza al santo hasta el punto de ponerle a almorzar entre un grupo de amigos. “El cartel consigue transmitir con acierto la esencia de los Sanfermines, reflejando la riqueza de momentos, tradiciones y vivencias que conforman las fiestas”, dice el jurado.
‘Esther Arata presenta el gran lío de colores, letra y números’ es el aparatoso título del quinto clasificado, un “cartel atrevido donde la emoción y la fuerza del trazo importan más que la perfección técnica”, a juicio del jurado. El sexto, ‘Las piezas de la fiesta’, “presenta los Sanfermines como un tejido vivo” con una “atmósfera caótica, cruda y llena de energía”, observa el jurado.
El séptimo, ‘Venir, ver... ¡Vivir!’ vuelve a dar el protagonismo a Caravinagre, en este diseño que lo pone sobre un zaldiko en una especie de boutade de los personajes de la comparsa. ‘Rostro de tradición’, el noveno, plantea una “composición muy clásica, limpia y elegante’, otro diseño que remite a la pérdida del gaitero Javier Lacunza. Por último, ‘Todo empieza en rojo’ recrea de forma esquemática el cohete del chupinazo.
El jurado de este año ha estado compuesto por el director de Cultura del Ayuntamiento de Pamplona, Íñigo Gómez Eguíluz y los profesionales Roberto Barbero Goñi, Agustín Ferrer Casa, Ana Pérez Errea, Amaya Suberviola García y el técnico de Artes Plásticas del consistorio, Javier Manzanos.
Votaciones y participación en la línea de otros años
Una vez elegidos los 10 diseños finalistas, la elección del cartel ganador queda en manos de la ciudadanía pamplonesa, tal y como viene ocurriendo desde 2008. Para ello, es necesario estar empadronado en la capital navarra. Se puede emitir el voto hasta el 4 de mayo a través de las webs municipales pamplona.es y pamplonaescultura.es. También se puede votar vía telefónica en los números 010 - 948 420 100 y de forma presencial en la red Civivox. Respecto a la participación, en esta edición se han presentado 488 diseños, dos menos que el año pasado. De ellos 291 proceden de Navarra (160 de Pamplona) y 189 del resto de comunidades españolas. Ha habido 8 propuestas llegadas de otros países. La mayoría de participantes tiene entre 30 y 49 años.
FINALISTAS DEL CONCURSO DEL CARTEL DE SAN FERMÍN 2026. VALORACIÓN DEL JURADO
Número 1. Plica: 3932. Título del cartel: Ritmo y pasión


Es la definición perfecta de un cartel, rotundo y con una identidad visual muy potente. El minotauro recoge elementos perfectamente reconocibles de la fiesta como son el toro, el chupinazo y la indumentaria sanferminera. La paleta de colores es reducida y, al mismo tiempo, vibrante. Además, se percibe un homenaje al diseñador gráfico Saul Bass, autor de carteles tan icónicos como el de Anatomía de un asesinato, de Otto Preminger.
Número 2. Plica: 3955. Título del cartel: Juntos


La obra realizada mediante técnica pictórica le aporta humanidad y personalidad al diseño del cartel. Los personajes están juntos y a su vez separados por un espacio rojo que remite a las fiestas, sugiriendo el flujo y trasiego de gente tan propio de las fechas señaladas. Es de apreciar que el texto ocupa el hueco que rellenaría una persona, estando mimetizado con la imagen. La vista cenital de la escena aporta una percepción de conjunto, entendiendo los individuos como una unidad.
Número 3. Plica: 4059. Título del cartel: Paz y amor


El cartel utiliza ingredientes formales de los tópicos sanfermineros en un gesto de amable rebeldía. Un desplante inocuo controlado y simbólico. Se trata de una imagen desenfadada que nos arranca inicialmente una sonrisa y nos introduce en un contexto festivo de aparente frivolidad.
No obstante, la simplicidad de sus siluetas y los trazos temblorosos y toscos, conforman una imagen rotunda y directa. La sencillez en el tratamiento gráfico y el uso del color le confieren —sorprendentemente— un carácter delicado y amable. Tal vez ingenua, pero sin duda pertinente invitación a la paz, si queremos festejar algo en el actual contexto bélico.
Número 4. Plica: 4081. Título del cartel: La cuadrilla


El cartel consigue transmitir con acierto la esencia de los Sanfermines, reflejando la riqueza de momentos, tradiciones y vivencias que conforman las fiestas. Destaca por su gran actividad y dinamismo, con una composición muy viva y llena de escenas que evocan el carácter colectivo y participativo.
El uso del color aporta calidez y energía. La abundancia de elementos genera un cierto horror vacui, pero al mismo tiempo contribuye a esa sensación de intensidad y desenfreno propia de los Sanfermines. En conjunto, es una propuesta muy expresiva y cargada de identidad local.
Número 5. Plica: 4117. Título del cartel: Esther Arata presenta el gran lío de colores, letra y números


Cartel atrevido donde la emoción y la fuerza del trazo importan más que la perfección técnica. Fusiona el grafiti callejero con un cierto primitivismo de trazos rápidos y toscos que generan una atmósfera caótica, cruda y llena de energía.
Su carácter monocromo nos introduce en la fiesta lejos de estereotipos y tópicos sanfermineros. El tratamiento de la imagen es congruente con la elección de Esther como representante de la diversidad para personas y colectivos que en ocasiones quedan en segundo plano.
La fiesta de San Fermín está en la elección del personaje de la reina y en el tratamiento que la humaniza, está en la pretendida torpeza, la confusión y el desorden que toma forma se hace finalmente legible. Ese caos ordenado y popular es consustancial a la fiesta de San Fermín y este cartel lo ejemplifica con eficacia.
Número 6. Plica: 4163. Título del cartel: Las piezas de la fiesta


El cartel representa los Sanfermines como un tejido vivo. A través de retales de diversas formas y colores simboliza la unión entre diferentes, la costura de diversos momentos, espacios y personas. Lejos de lo digital, las texturas aportan calidez y remiten a la vestimenta sanferminera. Una propuesta abierta que invita a la mirada pausada y a la libre interpretación.
Número 7. Plica: 4285. Título del cartel: Venir, ver… ¡Vivir!


Caravinagre vuelve a hacerse protagonista de la fiesta, esta vez a lomos de un zaldiko –no sabemos si con el beneplácito de su tradicional jinete o usurpando arteramente su puesto–. De esta manera, el icónico Kiliki destaca entre el bullicio de una plaza del Ayuntamiento en plena jarana, a la vez que sobresale en medio del juego tipográfico que anuncia San Fermín. La vibrante paleta de colores al óleo de la composición refleja la luminosidad de un festejo que invita, como dice el título del cartel, a Venir, ver… ¡Vivir!
Número 8. Plica: 4372. Título del cartel: Postal de San Fermín: la noche encendida


El cartel destaca por situar en el centro los fuegos artificiales como elemento protagonista, captando con acierto ese momento colectivo tan icónico de las fiestas. La composición, estructurada y equilibrada, guía la mirada desde el cielo iluminado hasta la Ciudadela y, finalmente, hacia la multitud. La atmósfera nocturna está muy bien trabajada, y la presencia de la gente refuerza esa sensación de “marabunta” compartida, donde lo individual se diluye en lo colectivo. En conjunto, es una propuesta cuidada y evocadora de los fuegos artificiales.
Número 9. Plica: 4384. Título del cartel: Rostro de tradición


El cartel, de composición muy clásica, limpia y elegante, propone un homenaje a la tradición y a la música popular, una de las bases fundamentales que caracterizan el ambiente único y genuino de las fiestas de San Fermín. Plantea un retrato de medio cuerpo en el que el rostro se invisibiliza en el fondo neutro del cartel, invitando a un protagonismo anónimo y colectivo de la música. La figura de ese gaitero universal no deja de evocarnos a Javier Lacunza, figura clave en el renacimiento de la gaita navarra, fallecido recientemente.
Número 10. Plica: 4390. Título del cartel: Todo empieza en rojo


La pureza de lo abstracto. El cohete, uno de los símbolos principales de la fiesta, atraviesa el espacio creando una composición bicolor. La tipografía es discreta, apenas un “apellido" en la parte inferior del cartel, todo lo demás es un cuadro escuetamente bello en su simpleza.
