El genio Morante brilla en los Sanfermines 2025
Abrió por primera vez la puerta grande en una feria en la que también triunfó de forma incontestable Guillermo Hermoso de Mendoza


Publicado el 16/07/2025 a las 08:06
Una vez concluida la feria la nostalgia se instala en el corazón del aficionado, ese que no concibe unos Sanfermines sin sus tardes en la plaza de toros. Vuelven a la memoria diversos instantes de los que pellizcan el alma, momentos fugaces que justifican 355 días de espera. Quedan grabados los nombres de ‘Lioso’ e ‘Histórico’, como también las faenas de Morante, con su primera puerta grande en Pamplona, Pepe Moral, Tomás Rufo, Juan Ortega, Pablo Aguado, Fortes o Damián Castaño que dejaron su impronta en la Monumental.
Esta edición será recordada, también, por lo inesperado: el vacío de Roca Rey, que se fue sin tocar pelo; la emotiva despedida de Fernando Robleño, que cierra una carrera de dignidad y verdad; y el triunfo desbordado de Colombo, al margen de los cánones, pero con el favor de los tendidos.
A pesar de que apenas haya habido suertes de varas de las que emocionan, de que se haya echado en falta más bravura y chispa, y de que la espada haya sido el talón de Aquiles de un buen número de diestros la feria se echa de menos. Está tan reciente que, de momento, no consuela el manido “ya falta menos”.
DEBUT DE BRUNO MARTÍNEZ Y UN PALCO CICATERO
Día 5. La novillada de Pincha tuvo una presentación muy pareja y la tónica del encierro fue la bravura. El navarro Bruno Martínez debutó en la feria y también lo hizo con caballos. Dejó muestra de su querer y del concepto del toreo que persigue. Aún es joven y quedan muchos Sanfermines. Aarón Palacio pudo salir a hombros de no ser por la exigencia extrema de un palco que negó el segundo apéndice tras una vibrante actuación. ‘El Mene’ pasó casi de puntillas ya que le faltó entendimiento con su lote.
GUILLERMO HACE HISTORIA
Día 6. La de rejones fue una corrida interesante de Carmen Lorenzo y El Capea en la que alternaron Roberto Armendáriz, Lea Vicens y Guillermo Hermoso de Mendoza. Armendáriz cortó una oreja al cuarto de la tarde al crear una actuación basada en tener la fe suficiente con el toro más deslucido del festejo. Lea Vicens perdió los trofeos por el mal uso de la tizona, pero cayó de pie en Pamplona. Guillermo Hermoso de Mendoza cortó tres orejas y un rabo. La faena del triunfo llegó en el cierraplaza con un estellés entregado a la embestida de ‘Velador’.
LO MEJOR LLEGÓ AL FINAL
Día 7. La corrida de Fuente Ymbro fue un verdadero fiasco. Los astados, que eran imponentes en cuanto a defensas, fueron mansos y apenas ofrecieron juego. Miguel Ángel Perera lo intentó con el primero de su lote mientras que con el de la merienda tiró de poder para llegar a los tendidos con un concepto más efectista. Alejandro Talavante no tuvo fortuna con la tizona especialmente en el quinto que aguantó un par de series más vibrantes que toreadas. Daniel Luque fue el triunfador moral del encierro. No volvió la cara a la mansada que le tocó en suerte e hizo embestir al aquerenciado sexto. El fallo a espadas le privó de una oreja de peso.
‘LIOSO’ Y PEPE MORAL
Día 8. La corrida de Cebada Gago fue un rosario de astados con poca opción. Pero llegó el quinto, una pintura de toro cárdeno claro de nombre ‘Lioso’, que fue a más. Le tocó en suerte a Pepe Moral que lo entendió a la perfección. De salida lo recibió a portagayola y con la muleta le dio sitio por el pitón derecho firmando naturales desmayados y con mucha profundidad. Antonio Ferrera fue el encargado de abrir cartel y rubricó dos actuaciones muy correctas con su lote. Mientras Román no tuvo su mejor versión y la espada emborronó su entrega.
LA TARDE DE MORANTE
Día 9. El hierro de Álvaro Núñez debutó en la feria con una corrida bien presentada pero que no dio el juego deseado. Morante de la Puebla salió a hombros tras cortar sendas orejas a un lote muy aquerenciado. A su primero lo lanceó con gusto y al toro de la merienda le armó una faena con una profundidad sublime, especialmente por el pitón izquierdo. Roca Rey se mostró muy dispuesto pero le tocó lidiar el peor lote del encierro que no le regaló opción alguna. Tomás Rufo también cortó una oreja a cada uno de sus toros. En el primero en suerte jugó con las distancias y las alturas. En el último rubricó una faena en la que la colocación y la suavidad en los toques fueron la clave.
SÍ, PERO NO
Día 10. La de Victoriano del Río fue una corrida que, en líneas generales, tuvo buen fondo pero acusó falta de fuerza. Sebastián Castella no tuvo su mejor tarde. Amén del fallo a espadas el diestro francés no acabó de redondear sus actuaciones. Emilio de Justo cortó una oreja en el primero de su lote y rubricó dos faenas de entrega que, a pesar de cortar trofeo, emborronó con la tizona. Borja Jiménez llegó muy dispuesto y en sus actuaciones estuvo asentando buscando siempre la colocación. Tampoco fue su mejor tarde con el acero.
LO CLÁSICO NO PASA DE MODA
Día 11. La corrida de Jandilla no defraudó. El primero y cuarto fueron dos toros con buen fondo y transmisión. Pero de todo el encierro destacó ‘Histórico’, un ejemplar al que Pablo Aguado toreó asentado con tal delicadeza que cada muletazo parecía una caricia. Malogró su actuación con la tizona. Juan Ortega enarboló la bandera del toreo a cámara lenta tanto con el capote como con la pañosa. Roca Rey cumplió, sin fortuna, con su segundo paseíllo en la feria. A pesar de su compromiso no se encontró con un lote que le ofreciera las condiciones que necesita para su toreo.
LA DUREZA DEL TOREO
Día 12. La corrida de José Escolar resultó muy exigente salvo el cierraplaza que no tuvo fijeza y su comportamiento fue de manso encastado. Alternaron Rafaelillo, Robleño y Juan de Castilla. Robleño, que se despedía de Pamplona, se la jugó a carta cabal con un lote que pedía siempre la colocación. Rafaelillo se dejó la piel en el ruedo con dos actuaciones llenas de entrega. En el cuarto cortó una oreja tras ser prendido de manera dramática y acabar encamado en el hospital con ocho costillas rotas. Juan de Castilla también resultó cogido de forma muy fea al entrar a matar al tercero al que le cortó un apéndice, tras una faena de arrojo que dejó claro que el colombiano quiere ser torero de Pamplona. En el del epílogo citó al natural desde los medios a un animal que estaba atento a todo lo que ocurría en el redondel, que no bajó la cara y que se acabó poniéndose muy complicado para perfilarse en la suerte suprema. Fue una tarde en la que nadie quitó ni un ápice de atención a todo lo que aconteció en el ruedo.
A HOMBROS POR PARTIDA DOBLE
Día 13. Se picó poco a la corrida de La Palmosilla que estuvo llena de matices. El tercero tuvo una clase excepcional, pero acabó rajándose y el quinto fue un toro exigente con mucha emoción. Diez años después volvió a la feria Fortes que dejó dos faenas llenas de entrega e intensidad que le abrieron la Puerta del Encierro. Fernando Adrián, que fue volteado con mucha violencia en el quinto, paseó dos orejas gracias a una faena de más arrojo que mando. Completó la terna Ginés Marín quien sumó un trofeo en su esportón en el último capítulo de la tarde. Marín toreó con gusto y profundidad llegando a dejar series muy ligadas al natural.
UN TRIUNFO SIN EMPAQUE
Día 14. La corrida de Miura no cumplió las expectativas del público de Pamplona. En el cartel dos viejos conocidos de la ciudad como Manuel Escribano y Colombo compartieron sus cuatro tercios de banderillas alguno de ellos con más espectacularidad que acierto y en detrimento del toro. En el cartel también se anunciaba Damián Castaño que debutaba en la plaza en la feria. El salmantino ofreció una tarde muy seria de mucho compromiso y de mucho querer con dos estados que no le ofrecieron el juego deseado. Escribano no se dejó nada dentro y cumplió con creces el compromiso que tiene con Pamplona. Colombo cortó una oreja en cada uno de sus toros después de armar dos faenas sin orden en las que el alarde quedó por encima del toreo. Abrió la puerta del encierro con un triunfo de poca entidad.