Servicio público
Cartera y móvil extraviados en los Sanfermines buscan dueño
La oficina de objetos perdidos ha recogido en lo que llevamos de fiestas unas 368 billeteras con documentación y más de 160 terminales telefónicos


Publicado el 14/07/2025 a las 05:00
Patricia respira con alivio al comprobar que su cartera con el DNI está a salvo en las dependencias de Policía Municipal de Pamplona. Esta pamplonesa de 37 años la perdió el viernes por la noche, pero no se percató hasta el domingo cuando tuvo que echar mano de ella para hacer un pago. Su alegría no es total, ya que han desaparecido unos cincuenta euros de su interior y la tarjeta de la villavesa.
Como ella, cientos de personas pasan a diario por la oficina de objetos perdidos de Policía Municipal de Pamplona para dar con alguna pertenencia extraviada durante las fiestas de San Fermín. Sus instalaciones están abiertas permanentemente entre el 5 y el 14 de julio, las 24 horas del día, para lo que es necesario reforzar la plantilla con ocho personas eventuales con las que cubrir tres turnos de trabajo.
Elena Ezcurra Barcos, de 31 años, es una de las tres administrativas que atiende al público entre las seis de la mañana y las dos del mediodía. Como el resto de sus compañeros, cuenta con la titulación C1 en inglés como requisito para acceder a un puesto de trabajo que le proporciona unos ingresos extra. Su labor diaria requiere de una mezcla de habilidades, ya que tienen que lidiar con situaciones en las que los afectados suelen estar nerviosos y malhumorados. “Atendemos también por teléfono y el otro día llamó una mujer sollozando por lo que había perdido. No somos psicólogos, pero les escuchamos con paciencia, ya que suelen hablar muy rápido”, comenta.
Este es el tercer año en el que Elena Ezcurra trabaja en la oficina de objetos perdidos y le ha tocado ver de todo. En los casos más extremos, que no son lo habitual, se han tenido que enfrentar a momentos complicados, como le pasó uno de sus compañeros: “Vino un señor que había perdido un móvil y estaba fuera de sí. Empezó a decir que él también se iba a poner a robar mientras profería insultos a todo volumen y amenazaba con matar a alguien”.
Afortunadamente, la inmensa mayoría de los usuarios de este servicio público sabe comportarse pese al disgusto que puedan sentir por dentro. En los nueve días que llevan trabajando sin interrupción han recepcionado 810 objetos de todo tipo encontrados por la calle, de los que más de 200 han retornado a sus legítimos propietarios. Más de un tercio de todos estos artículos son carteras con algún tipo de documentación, el objeto que llega con mayor volumen. Son los más fáciles de devolver, ya que permite identificar a sus propietarios y avisarles del hallazgo.
DESBLOQUEO DEL MÓVIL
También llegan muchos DNI sueltos tanto de España como de otros países, de los que se han recuperado 248 durante las fiestas. El tercer lugar lo ocupan los teléfonos móviles con 162 dispositivos que han sido llevados por particulares y todo tipo de servicios públicos de limpieza y transporte. Arantxa es una joven de un pueblo del valle de Roncal que está pasando con las amigas los Sanfermines y lleva cinco días visitando a diario la oficina de objetos perdidos en la calle Monasterio de Irache número 2 para ver si ha aparecido su móvil. “No sé si lo perdí o me lo robaron. Hoy tampoco lo tienen. Es un Xiaomi que tiene muchos años”, cuenta con frustración antes de marcharse tras preguntar.
Pese a no tratarse de un terminal de gama alta, no descarta el hurto porque, nada más percatarse de su ausencia, llamó con el teléfono de otra amiga y estaba apagado. “Es una faena. Ahora te mandan al móvil todos los tickets de compra y no puedo devolver unas prendas que compré hace unos días por no tener el resguardo”, explica. Otro problema al que se enfrenta es que no puede solicitar un duplicado de la SIM, ya que le exigen confirmar su identidad a través de un SMS que le envían a su móvil desaparecido.
La administrativa Elena Ezcurra cuenta que, para llevarse un terminal, primero deben describirlo claramente y ser capaces de desbloquearlo. “Nosotros nunca damos pistas del objeto, sino que deben ser los supuestos propietarios lo que faciliten los detalles que permitan identificarlos”, afirma esta trabajadora de la oficina. Tras recepcionar un terminal extraviado, lo primero que hacen es identificar su marca y modelo para clasificarlo en unas cajas. Así resulta luego más rápido localizarlo para su entrega.
En la sala de treinta metros cuadrados de objetos perdidos hay de todo. Los paraguas cuelgan alineados en una pared y las estanterías están repletas de cajas con móviles, tarjetas de crédito y llaves. También hay espacio para los bolsos y las mochilas, de las que han llegado 34 hasta el domingo. Al fondo, en el último pasillo entre estantes, hay un carrito plegable de niño y un andador para personas con movilidad reducida.
Las cosas de mayor valor, como relojes caros y collares, o las carteras con grandes sumas de dinero se almacenan en una caja fuerte. “El otro día nos trajeron una billetera con una importante cantidad. Además de la alegría que tendrá el propietario al recuperarla, te queda el buen sabor de boca al ver que hay gente tan cívica”, comenta Elena Ezcurra.