La fiesta
"Esos pocos miles de de pamploneses llevan muchos años viviendo la fiesta"


Publicado el 08/07/2025 a las 05:00
De este año no pasa. Nos hemos conjurado, mi amiga Cris y yo, para regresar a las dianas. No será como antaño, cuando topábamos con la Pamplonesa en la sorpresa de la amanecida y la algarabía musical nos arrancaba cansancios y perezas. Uno de estos días, sin embargo, llegaremos hasta la banda a conciencia, madrugados y limpios, sintiendo crecer en el oído el Quinto levanta, hasta que la música nos coja la entraña y nos llene de vida, como solo la Pamplonesa lo logra.
Con Cris me encontraré también en la andanada, allá donde los de la Rotxa. Cris, que no es socia, pero como si lo fuera, creo que siente como yo que esas filas en lo alto de la plaza resultan un hogar inusitado, donde todo parece cobrar sentido por unas horas. Esos asientos además son ahora territorio de todo un patrimonio inmaterial de España, las peñas. Me parece bien la designación. Apenas somos unos miles, pero suficientes para vertebrar una buena parte de una fiesta de multitudes. Es un triunfo de la música y las charangas, capaces de atraer a la jarana a los más desganados. Pero existen más secretos. Esos pocos miles de pamploneses llevan muchos años viviendo la fiesta. Al vivirla se ama, al amarla se conoce, al conocerla se crea... y todo se transmite. Falta, creo yo, atenuar esa inclinación a la misma taifa que nos separa de no poca población, o resolver el debate taurino para quienes hemos cimentado nuestro mayor invento festivo en una plaza de toros.
Pero en andanada, de eso Cris y yo hablaremos poco. Nos sentiremos en casa, en la plaza, en la salida por el callejón, y detrás de la charanga toda la tarde. Quién sabe, uno de estos días igual ocurre lo que durante años hemos querido que pasara, que el sol nos diga que es de día justo cuando una banda de música nos sobresalte con algo de los curas por San Fermín, y nos atiborre de vida otra vez. Otro patrimonio inmaterial.