Patio de caballos
Cara a cara frente a un Miura
En una dura corrida ante la ganadería sevillana, las 4 orejas cortadas por los diestros se evidenciaron, ante todo, como un premio al esfuerzo


Publicado el 15/07/2024 a las 05:00
Un premio al esfuerzo. Eso fueron este domingo las orejas cortadas en la tarde que cerró la Feria del Toro 2024. Una corrida dura, con toros de Miura, según reconocieron los propios diestros, y calurosa, pues comenzó a 35 grados de temperatura. Colombo cortó 3 orejas, Escribano otra, y Ferrera se fue de vacío.
El diestro balear Antonio Ferrera, ante su 21ª actuación en Pamplona, aseguraba a este diario que llegaba “como si fuera la primera y la más especial”. “Es un día muy emblemático y con una corrida de Miura en una plaza tan especial que está metida en mi corazón y en mi alma. Son sentimientos que ojalá pueda corresponder con una tarde bonita”.
Pero no pudo ser. Tras matar a su primer toro sin cortar trofeo, dijo en OneToro: “Ha sido un toro con cierta armonía y ritmo, he estado canalizándole la embestida, que no te la regalaba”. Tampoco le sirvió el segundo de su lote. “Ha dado pocas opciones. He tenido que estar por encima, controlarlo y rubricarlo acertadamente. Me llevo buenas sensaciones”, refirió.
Por su lado, el sevillano Manuel Escribano se mostraba feliz al llegar al patio de caballos. “Contento de estar en Pamplona. En una corrida de toros de Miura que siempre supone ese plus. Feliz de poder disfrutar de esta plaza”, explicó a Diario de Navarra.
Recibió a portagayola a su primer toro, Tahonero, un miura de 650 kg, el más pesado de toda la feria. Un bravo astado que, en un pronto golpe en el burladero, se partió el pitón derecho y tuvo que ser devuelto a los corrales. Así, Escribano acabó lidiando un sobrero de Cebada Gago, Sabanito, que no le dio buen resultado. “Ha sido un toro muy malo. Así que espadazo y para adelante”, se lamentó en OneToro. Sí logró cortar 1 oreja a su segundo astado. “Un toro noblón que no decía mucho. Pero te tienes que acoplar a lo que hay, aunque sea poco”, indicó.
Y el venezolano Jesús Enrique Colombo, a la postre el gran triunfador de la tarde, se mostraba “feliz” de estar en Pamplona. “Esta plaza ha sido talismán en mi carrera y vengo a darlo todo. A seguir luchando por un puesto que quiero ocupar en el escalafón de matadores de toros”, expresó a este diario.
Cortó 1 oreja a su primer astado. “Un toro bastante duro. No ha sido fácil. Estar delante ha sido una prueba de fuego, una pelea. La oreja es un premio al esfuerzo”, valoró. Y desorejó a su segundo tras un espadazo, lo que le permitió abrir la puerta grande.
La última corrida había comenzado con una fuerte pitada a las numerosas ikurriñas y banderas con las cadenas de Navarra que mostraron las peñas, sumadas a pancartas contra la selección de fútbol y España justo el día de la final de la Eurocopa.