Tercera edad
Luisa Medina se asoma al balcón del chupinazo a sus 105 años
La Casa Consistorial ha abierto sus puertas a las personas centenarias de la ciudad para rendirles un emotivo homenaje

Actualizado el 12/07/2024 a las 17:38
Ocho biografías que dan para escribir una enciclopedia. En el Día de los Mayores de las fiestas de San Fermín, la Casa Consistorial de Pamplona ha abierto este viernes 12 de julio sus puertas a todos los centenarios y centenarias de la ciudad. A la cita han acudido ocho valientas, que han recibido un ramo de flores y un pañuelo con su nombre. Además se les ha invitado a un lunch. El alcalde, Joseba Asiron, ha destacado que estas centenarias "vivieron en su juventud unos Sanfermines muy distintos, en los duros años de la postguerra". "No hay edad para vivir las fiestas. Espero que podáis disfrutar de los momenticos y también de alguna copilla de vino o champán", les ha dicho. Lo cierto es que la mayoría optó por el mosto en el lunch.
Las más jóvenes tienen 99 años aunque cumplirán cien a lo largo de 2024. Y la decana, Luisa Medina, cumplió 105 en febrero. Vive en su piso de San Jorge pero atendida por hijos y nietos. Ayer se puso de pie y despacico se asomó al balcón de la tercera planta del ayuntamiento, donde se tira el chupinazo, para disfrutar del ambiente sanferminero. "Hace dos años se recuperó muy bien de un ictus. Es una abuela maravillosa, que no da ninguna guerra", expresaba uno de sus nietos.
Amelia García Alonso, de 99 años y residente de la Casa de Misericordia, ha hecho gala de su buen humor. "Hace unos días me resfrié por la noche y la Meca me han hecho todo tipo de análisis y pruebas. ¡Qué exagerados! Si sólo es un simple resfriado", explicaba a los periodistas esta señora aficionada a la robótica.
Muy elegente ha acudido al acto Silvestra Díez Roitegui, de 100 años y modista de profesión. "Tuve en la calle Amaya un tienda y taller de costura, Modas Silves", contaba esta señora con 5 hijos, 11 nietos y 5 biznietos.
Consuelo Zabalza Garate, nacida en Burgui en 1923, donde su padre era almadiero, se fue joven a estudiar a Pamplona. Hizo Magisterio y ha enseñado a leer y escribir a muchas generaciones en varios pueblos de Navarra. "Siempre con buen humor", destacan sus familiares.
Lola Larrea Erro, de Urdíroz (Valle de Arce), recuerda que de joven se podía escapar algún día a Pamplona a disfrutar de la fiesta con la cuadrilla. "Ahora lo que me encanta es ver los fuegos artificiales desde la Casa de Misericordia", señalaba.
Magdalena Pérez de Albéniz es una gran aficionada al mus. De hecho, organizaba los campeonatos de la asociación de jubilados y pensionistas San Pedro, de donde fue miembro de su junta directiva.
Tere San Román Asín es muy aficionada a la fotografía, desde que le regalaron una cámara de pequeña. Pasó su infancia en la calle San Nicolás y después en la calle Amaya, muy cerca de la fábrica de calzado donde trabajaba su padre.
Hace poco más de un mes, Herminia León Ruiz celebró sus 100 años en el barrio de la Txantrea, rondeada de familiares y amigos. Nació en Baena (Córdoba) y hace ya seis década vino a Pamplona, a la calle Artajona. En esta misma calle sigue viviendo, muy cerca de una de sus tres hijas. Tiene además 9 nietos y 12 biznietos.
