Opinión
Ya lo siento, no soy de Sanfermines


Publicado el 11/07/2023 a las 06:00
Pues no, ya lo siento, no soy de Sanfermines. Así lo digo, aunque me caigan encima chuzos de punta. Aunque dejen de leerme los que se hayan atrevido a acercarse a esta ventanilla que me ofrece el periódico para cambiar, sin que sirva de precedente, los números, pib, epa, industria… por el blanco y rojo festivo. Aunque me quede sin lectores para siempre. Ni sanferminera ni presanferminera. Lo he intentado, pero no se me hace un nudo en la garganta cuando escucho el “ya falta menos” o a La Pamplonesa en los días previos. No se me eriza el pelo, como quien dice, cuando veo la colocación del vallado ni me desvivo por ir a ver los toros a los corralillos. No es que sea antitaurina, que tampoco es eso, pero, qué le voy a hacer, me da pena ver cómo se ensañan con los animales mientras su sangre brota a borbotones y brilla al sol mientras se escucha la chica ye ye mezclada con las peticiones de que lo maten de una vez, eso sí, que lo maten bien, hasta ahí podíamos llegar. Que me tengo que tapar los ojos para no ver el sufrimiento, porque yo sí creo que sufren y, la verdad, hay tantos motivos el resto del año para dejar de mirar al mundo... que no sé, para qué más. Me siento descolocada cuando no consigo estremecerme con los preparativos que días antes comienzan a llenar las calles, las tiendas e hipermercados que se llenan de blanco y rojo... que hasta se me revuelven las tripas. Sin querer, me entra la congoja al pensar que saldré cada mañana de casa a trabajar con la angustia de no saber cuándo volverán mis hijos; las noches en vela se deben a un miedo que ya no tiene que ver con los cólicos, con las pesadillas infantiles o con un inesperado ataque de asma. Pisaré cansada una ciudad dormida con olor a pis, mientras intenta salir el sol, y tendré que sortear los vómitos, los cristales de vasos y botellas, y los deseos nocturnos perdidos desparramados por un suelo que volverá a recibir, a las pocas horas, las ilusiones de una vuelta a empezar.