El Apartado
Savia nueva entre las ganaderías
en el rincón del apartado de la monumental pamplonesa, jóvenes García Cebada y Domecq, como antes estuvieron sus abuelos y padres


Publicado el 10/07/2023 a las 06:00
En una fiesta y una feria que van sumando tradiciones y tienen entre sus secretos que casi nada cambie y que a la vez consiga ser única cada año, las generaciones y los protagonistas se van sucediendo. Se vio ayer en el apartado de los toros de Cebada Gago para la lidia de la tarde.
Mezclados entre el gentío que como buen domingo de sanfermines se reunió en las dos plantas y en la báscula, en el rincón del apartado de la monumental pamplonesa, jóvenes García Cebada y Domecq, como antes estuvieron sus abuelos y padres. Pasaron calor, departieron y disimularon nervios junto a los titulares de la ganadería Herederos de Cebada Gago, José Javier y Salvador García Cebada, familiares y miembros de la fundación “Cultura Taurina”.
Los “Cebaítas” caminan hacia las cuatro décadas de Feria del Toro. Empezaron en 1985 con una novillada y han faltado cuatro veces, además de los años de la pandemia, recordaba ayer Alicia Rudiez, esposa de Salvador García Cebada. Orgullosa, contaba que habían reunido a sus hijos, Micaela (21 años) y Jaime (18); a Antonio y Macarena Domecq, hijos de Antonio, el ganadero de Torrestrella; y a Isaías, hijo de Isaías Vázquez, también ganadero de Tulio Vázquez. Valoraba la amistad entre familias.
Muy cerca su cuñado, José Javier García Cebada y su esposa, Mariola García Cortés. Él contento con lo que había visto hasta ese momento de los astados.
Además, el presidente y vicepresidente de Cultura Taurina, los gaditanos Rafael Valenzuela y Rubén Escudero, empeñados en mostrar la biodiversidad del toro de lidia y sus dehesas.
Reencuentro de matadores navarros, Marín y Simón
Pablo Simón, de Tafalla, y Javier Marín, de Cintruénigo, son parte de la nómina de matadores de toros navarros. En activo entre 2006 y 2010 el primero y en busca de oportunidades el segundo, con una actuación en cartel este verano en su pueblo, ayer coincidieron en el apartado. En el día que Simón volvía a la plaza de como parte de la cuadrilla del valenciano Román, el único que repetía en la terna de la tarde. “Volver a Pamplona siempre es especial”, decía junto a Juan Vicente, corredor de encierros. Marín, que antes vio en la plaza las anillas, le deseó suerte.
Los 58 sanfermines y 60 años de la peña Borussia
Cuando hace sesenta años un grupo de jóvenes amigos alemanes, de Mönchengladbach, en Renania del Norte-Westfalia, descubrieron los sanfermines y la fiesta de los toros y unieron sus pasiones en una peña quizá no imaginaban que seis décadas después algunos de sus miembros seguirían llevando el nombre del equipo de la localidad, Borussia, en sus pañuelos rojos y camisetas blancas. Y seguirían hermanándose con navarros y aficionados de otros países en torno a una fiesta que une sus aficiones: los toros y la buena comida. Pero lo hacen. Y este año celebran sus 60 años y 58 sanfermines. Solo faltaron en la pandemia y aún así tuvieron un recuerdo para la Casa de Misericordia.
Han vuelto, pero sin ninguno de sus tres fundadores por primera vez, tras el fallecimiento de Wolfgang Felske y Franz-Josef Padberg y la ausencia, “por motivos personales pero no de salud”, de Helmut Breuer.
Ayer, en la previa a uno de los homenajes que recibirán, estuvieron representados en un rincón a la sombra en la segunda planta del apartado, por Günter Bonas y su esposa Puri Recatalá, malagueña; Achim y Barbara Schoor y, cámara en mano para recoger momentos para el recuerdo, Wolfgang Basista.