Opinión
Se ha marchado Morante


Publicado el 12/10/2025 a las 21:51
En la tarde calurosa de un día de “El Pilar” en el que Pamplona casi parecía una ciudad del Sur y Las Ventas una plaza humana, José Antonio Morante de la Puebla se pasó al toro más cerca que nunca, se llevó una voltereta que lo dejó inerte en los medios, se recompuso y con lágrimas de dolor, cuajó una faena que emocionó a todos los que la estaban viendo, en la plaza o por la tele en una día sin fútbol.
Pegó un estoconazo, cobró dos orejas legítimas y justo en el momento en que, tras dar la vuelta al ruedo, muchos pensaban que no podrían vivir sin las emociones que le hace vivir Morante, se fue a los medios y se quitó la castañeta.
La sorpresa que provocaba cerca de las ocho de la tarde un matador de lila y oro rompiendo en llanto en los medios de la plaza, llenó de lágrimas los tendidos de Las Ventas y las casas de miles de españoles donde acababa de emocionar toreando a abuelos, padres y nietos.
Morante se ha marchado en estado de gracia y en su mejor versión, cuando más llenaba las plazas y cuando mayor es su caché. Se marcha tras haber levantado el negocio taurino arruinado tras la temporada de la postpandemia, tras haber bajado del pedestal algunos falsos mitos y dejando la tauromaquia protegida como bien de interés cultural.
Morante nos deja huérfanos a todos. Sólo queda expresar gratitud al maestro. Por todo lo que ha hecho, por todo lo que nos ha emocionado a lo largo de tantos años y por toda su pelea con la maldita enfermedad, con la que tantas batallas ha ganado y perdido.
A lo largo de un cuarto de siglo de luces, Morante se ha marchado muchas veces del toreo, nunca con aviso previo y nunca, como ayer, cortándose la coleta. Por eso, lo de las Ventas, parece más una despedida que un hasta luego. Larga vida al toreo, mucha suerte ciudadano José Antonio.
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