Opinión

"No entiendo cómo no le gusta más este escudo a Asiron"

El escudo de armas reales, tallado en madera en 1735, en el zaguán de la casa consistorial de Pamplona
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El escudo de armas reales, tallado en madera en 1735, en el zaguán de la casa consistorial de PamplonaCALLEJA
El escudo de armas reales, tallado en madera en 1735, en el zaguán de la casa consistorial de Pamplona

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Fernando Hernández

Publicado el 02/09/2026 a las 11:36

Es llamativa la ojeriza que le tiene Joseba Asiron al menos borbónico de los escudos borbónicos que puedan imaginarse. El que acaba de retirar del zaguán del ayuntamiento tiene los lises ahí, a un lado, encajonados entre las armas de Sicilia y de Flandes y casi, casi, pisados por las cadenas de Navarra. Unas cadenas que ocupan una posición heráldica (pueden comprobarlo en el actual escudo de España) que viene a decir que la dinastía de Navarra unifica los territorios.

Si ustedes visitan los reales sitios (desde el Palacio Real de Madrid a los de Aranjuez o La Granja de San Ildefonso), intenten encontrar escudos de Navarra, y descubrirán que es muy difícil, salvo que sean estancias o monumentos relativamente modernos. Ocasionalmente se pueden ver algunas cadenas integradas en una barahúnda de territorios, o con un poco más de dignidad, como el escudo que aparece en un arco del claustro del monasterio de San Juan de los Reyes, en Toledo. En un sentido estricto, brilla por su ausencia.

En 1868, la Academia de la Historia elevó al Gobierno provisional surgido de la revolución de ese año el informe que creó la primera versión del escudo de España (como algo distinto del escudo del rey). En él, al hablar del blasón de Navarra, recordaba: “Será esta la vez primera que tome lugar en el escudo de España, porque no habiéndose enlazado sus reyes con los nuestros, no tenía cabida en las armerías de alianza”.

Uno puede imaginarse la desazón de los notables navarros de comienzos del siglo XVIII, que no sabían muy bien dónde encajar el escudo del reino entre los emblemas de Castilla, León, Aragón, Sicilia, Jerusalén, Borgoña, Portugal, Brabante, Flandes, Tirol, Granada y Anjou. Ante tal abigarramiento, tiraron por la calle de en medio y ahí están, en el centro del escudo, en cruz, aspa y orla, unas cadenas para dominarlos a todos. Y sin corona real encima. No entiendo cómo no le gusta más este escudo a Asiron.

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