Opinión
"Qué mayor triunfo para EH Bildu que tirar el aquavox para justificar ante los suyos que derribar el gaztetxe fue un error y, por ello, un sonado fracaso para UPN"
"¿Qué ha hecho EH Bildu durante sus siete años de presidencia de PCH, para evitar que el edificio, según ellos, haya llegado a tan mal estado que deba ser derribado? ¿Acaso las importantes inversiones realizadas en los últimos años van a ir a la basura?


Publicado el 26/08/2026 a las 18:07
EH Bildu ha decidido derribar el aquavox del Casco Antiguo. Lo justifica por sus graves problemas estructurales y de mantenimiento; por los más de seis millones de euros que costaría su restauración integral y porque la oferta actual, centrada en los deportes acuáticos, no se ajusta a lo que los vecinos demandan. Mi convicción es que estamos ante una clara batalla política y que el derribo responde a razones ideológicas y no técnicas. Bildu/Batasuna siempre ha tenido clavada la espina del derribo, hace más de veinte años, del antiguo Euskal Jai porque era un símbolo okupa, un gaztetxe en pleno corazón de Pamplona, un enclave de sus afines, en el que, por ejemplo, se acumulaba material para las algaradas callejeras de la “kale borroka”. Qué mayor triunfo para EH Bildu que tirar el aquavox para justificar ante los suyos que derribar el gaztetxe fue un error y, por ello, un sonado fracaso para UPN. Qué mejor oportunidad para ellos que insistir en el cacareado “UPN kampora”. Todo les cuadra. Basta con seguir algunas redes sociales para comprobar que esto es así. La realidad es que UPN, con el apoyo de PSN se jugó el tipo por acabar con la lacra de aquel edificio ocupado y ahora quieren que lo pague.
El último partido en el viejo euskal fue el 14 de diciembre de 1977, el edificio fue ocupado el 7 de mayo de 1994, y desocupado y derribado el 17 de agosto de 2004, cuando ya era municipal tras comprarlo después de negociaciones nada sencillas. Con el desalojo se hizo lo que había que hacer, recuperar para todos un espacio que sólo disfrutaban unos pocos y que además presentaba graves problemas de inseguridad, ilegalidad e insalubridad. Ese uso público se vinculó al agua, a las piscinas y a los tratamientos termales. Algunos utilizan los desalojos de edificios ocupados como ariete contra quien gobierna, pero desocupan diligentemente cuando les toca hacerlo a ellos. El caso más cercano, con la actual alcaldía de EHBildu, el necesario desalojo de la antigua Ikastola Jaso para la que ya se está tramitando el derribo. Desalojo y derribo al que sin duda se hubieran opuesto de gobernar otros. Sé que muchos pensarán que las razones que justifican el derribo están bien fundadas. En mi opinión no lo están. En cuanto a los graves problemas estructurales, basta decir que las instalaciones siguen funcionando, los usuarios siguen utilizando el edificio ¿acaso el ayuntamiento está poniendo en juego su seguridad? No lo creo. En cuanto a que el uso no responde a las demandas de los vecinos, basta decir que los usuarios rondan los 2.000, de ellos 500 mayores de 65 años. Su éxito es indudable desde su inauguración.
Los nuevos usos previstos son denominados como “Complejo Multiactividad” e incluyen la práctica del balonmano, el fútbol sala, el baloncesto, un frontón, un rocódromo y un gimnasio. La previsión es que se abra un proceso participativo para conocer las demandas y propuestas del vecindario. ¿Cabria en ese proceso mantener el uso actual o ya está descartado? Les aseguro que en la parcela no cabría una pista reglamentaria de balonmano ni de fútbol sala, aunque se derribara el edificio en su totalidad. Los equipos podrían entrenar, pero no competir, por lo que no podría ser la alternativa al polideportivo que han decidido excluir del proyecto de las Huertas de Santo Domingo. En relación con los costes, de acuerdo con la información aportada en la página web del ayuntamiento, reparar costaría 6,35 M€, el derribo 2,1 M€, y un nuevo edificio, 4,57 M€. Sorprende este escaso coste cuando el previsto, por ejemplo, para el Centro de Interpretación de la Pelota Vasca es de 7 M€, en una parcela de tamaño similar a la del actual aquavox y mucho más accesible para ejecutar las obras que aquella. Para terminar, quiero recordar que la gestión del aquavox, desde la compra del antiguo Euskal-Jai hasta hoy, se ha realizado a través de la sociedad pública PCH (Pamplona Centro Histórico). Yo personalmente he formado parte del consejo de esta sociedad y les puedo asegurar que jamás se planteó la opción del derribo y tampoco la del cambio de uso. ¿qué ha ocurrido ahora para tomar esa decisión?
¿Qué ha hecho EHBildu durante sus siete años de presidencia de PCH, para evitar que el edificio, según ellos, haya llegado a tan mal estado que deba ser derribado? ¿Acaso las importantes inversiones realizadas en los últimos años van a ir a la basura? ¿Acaso también se ha tirado a la basura aquel informe de 2024 que incluso aconsejaba complementar el uso actual con otros como por ejemplo, los terapéuticos para personas con diversidad funcional? Espero que impere el sentido común, que las decisiones que se adopten estén basadas en la objetividad técnica y que todo se explique con la máxima transparencia.
Enrique Maya Miranda. Arquitecto municipal jubilado y ex alcalde de Pamplona